El Ibex 35 cierra su peor semana en cinco años con una pérdida del 7% en mitad de las ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, mientras que tanto el gas como el petróleo se disparan hasta un 64% y un 25% durante esta semana, respectivamente. De esta forma, el selectivo nacional cierra la sesión de este viernes en los 17.074,4 puntos tras caer cerca de un 1%.
En este contexto, el valor que más se ha alzado en el Ibex 35 este viernes ha sido Telefónica (+2,89%). Le siguen Repsol (+2,67%), Naturgy (+1,79%), Amadeus (+1,64%), Enagás (+0,79%) y Endesa (+0,70%). Del lado contrario, los valores con mayores caídas eran Grifols (-3,36%), Indra (-3,07%), ArcelorMittal (-3,06%), Fluidra (-2,92%) y Acciona (-2,87%).
En lo que respecta al resto de los principales mercados europeos también se registraron caídas. Así, Londres perdió un 1,33%; París, un 0,86%; Fráncfort, un 1,13%; y Milán, un 1,14%.
El barril de Brent, disparado por encima de los 90 dólares
Fruto de la escalada de tensiones y del bloqueo del Estrecho de Ormuz, la naviera Maersk ha informado este viernes de la suspensión temporal de los servicios FM1 y ME11, puente entre Oriente Próximo y el Lejano Oriente con Europa, así como los servicios de lanzadera en la región, al considerar que la guerra compromete la seguridad de la navegación en el golfo Pérsico. De esta forma, los precios de los hidrocarburos no cesan su alza. El barril de Brent subía más de un 6,65% al cierre de la sesión europea -hasta los 91,12 dólares-, cifra que no se registraba desde abril del año pasado. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) alcanzaba los 89 dólares, un 9,97% más.
Respecto a los contratos de futuros europeos del gas natural, alcanzaban los 52,53 euros por megavatio hora, un 3,55% más. A razón de la volatilidad del crudo por el conflicto en Oriente Próximo, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, ha indicado que una subida del 10% del precio de la energía que se sostuviera durante un año se traduciría en un aumento de la inflación de cuatro décimas, mientras que restaría entre una y dos décimas al crecimiento de la economía.
En este sentido, los analistas de Julius Baer han apuntado a que la renta fija europea se ha visto sometida a una "tensión considerable" por la situación geopolítica. A su vez, las preocupaciones al alza sobre la energía han cambiado las expectativas del Banco Central Europeo (BCE), con los mercados ya descontando la posibilidad de una subida de tipos para final de año. Así, el rendimiento de bono español con vencimiento a 10 años ascendía hasta el 3,346% y la prima de riesgo frente a la deuda alemana avanzaba en casi tres puntos, hasta los 48,8 puntos básicos.
El bitcoin mejora su posición
En línea con todo ello, el oro ha mantenido su valor previo al inicio del conflicto en Oriente Medio y se mantiene en la cota de los 5.150 dólares, aunque ha llegado a tocar los 5.400 'billetes verdes a lo largo de la semana. Por su parte, la plata, mucho más sensible, caía más de un 6% sobre los valores del viernes pasado y se posicionaba sobre los 72 dólares la onza troy.
Sin embargo, el bitcoin, activo considerado de riesgo, es uno de los pocos valores de inversión que mejora su posición esta semana. La criptomoneda sube un 2% en los últimos siete días y, aunque llegó a rozar los 74.000 dólares, cotiza próximo a los 69.000. "Este comportamiento no es propio de un activo con una base frágil, es el de un mercado con una demanda estructural real", ha argumentado la directora de investigación de activos digitales en WisdomTree, Dovile Silenskyte.
Por lo que hace al mercado de divisas, el dólar también está haciendo lo propio. El tipo de cambio entre el euro y la divisa estadounidense se negocia ahora a 1,158 'billetes verdes' por cada euro, frente a los 1,182 a los que se intercambiaba hace una semana. "El dólar continuará fortaleciéndose mientras la guerra en Oriente Medio se prolongue, consolidando su papel como principal activo refugio en los mercados financieros internacionales", ha indicado la 'fintech' Ebury en un informe publicado este viernes.
El análisis destaca que la divisa estadounidense se está viendo respaldada por varios factores simultáneos. "Por un lado, su elevada liquidez refuerza su condición de refugio en momentos de incertidumbre geopolítica. Por otro, el repunte de los precios del petróleo --del que Estados Unidos es exportador neto-- y la reducción de las expectativas de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal están apoyando su cotización", han sostenido los analistas de Ebury.