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Internacional

Israel bombardea Beirut horas después de su amenaza y con cientos de miles de personas tratando de escapar

El Estado genocida ha vuelto a incurrir en un crimen de guerra y ha asesinado a cientos de civiles

Roberto Ugena
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Civiles contemplan la destrucción tras uno de los múltiples ataques masivos de Israel contra Beirut (Líbano). EP.

Civiles contemplan la destrucción tras uno de los múltiples ataques masivos de Israel contra Beirut (Líbano). EP.

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Israel ha vuelto a bombardear y asesinar inocentes. El Estado genocida ha incurrido en un nuevo crimen de guerra tipificado en el derecho internacional, el desplazamiento forzoso de población civil, y ha bombardeado decenas de barrios de Beirut (capital del Líbano). El pasado jueves, el Gobierno criminal de Benjamín Netanyahu forzó a 700.000 libaneses a abandonar sus casas (en Haret Hreik, Chiyá, Burj el Brajné y Hadath), salvo que quisiesen morir bajo las bombas de las IDF (Israel Defense Forces, por sus siglas en inglés), y poco después empezaron a caer los proyectiles mientras la población aún huía.

"Las Fuerzas de Defensa de Israel han iniciado una ola de ataques en Beirut", comunicaban los genocidas. Más 100 muertos, en torno a 650 heridos, colegios, viviendas, infraestructuras sin ningún uso militar han sucumbido desde que Israel, derrochando crímenes desde su inventada creación, ha vuelto a cargar contra el Líbano y su población civil. Cifra a las que falta sumar las víctimas del último bombardeo. La excusa es la misma que la usada en Gaza: “en ese hospital hay terroristas de Hamás”, en este caso de Hezbolá. "Infraestructura de la organización terrorista”, han trasladado literalmente en esta ocasión.

"Dahiya se parecerá muy pronto a Jan Yunis", advertía Bezalel Smotich, ministro israelí, haciendo referencia a una de las ciudades de Gaza de la que solo quedan escombros y cuerpos sin vida. Y así ha sido, para orgullo de las IDF y vergüenza del mundo. Israel ya había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto. Nadie dijo nada en occidente.

Tampoco este jueves, ante un nuevo crimen de guerra patrocinado por los Estados Unidos y por su presidente, Donald Trump, y con el beneplácito de toda la Unión Europea (UE) y la Comunidad Internacional. Posiciones cómodas para los líderes occidentales, pues ubicarse en contra de un genocidio podría constituir un claro ataque antisemita contra los desvalidos israelís y los muertos más allá del Mediterráneo nunca han importado especialmente ni valen tanto para las democracias liberales como para enemistarse con EEUU y su perro de presa sionista.

Desplazamientos forzosos sin tiempo

Más allá de la ilegalidad internacional que supone un desplazamiento forzoso de población civil, Israel acostumbra, además, a anunciarlos con poca antelación. La intención es generar caos, no dar tiempo para evacuar y asesinar a los civiles a los que no le da tiempo o no han querido huir. Después, encogimiento de hombros y traslado de culpas a los civiles, pues las honradas IDF avisaron. El ataque del Líbano ha vuelto a certificar esta tesis.

Este jueves, en torno a las 14:30 horas, el Gobierno israelí mandaba un mensaje masivo a los móviles de los libaneses, tal y como ha detallado el enviado especial en Beirut, Javier Espinosa, en El Mundo. "¡Salvad vuestras vidas y evacuar vuestras casas de forma inmediata! Ir al norte, a Trípoli, hacia la montaña. Está prohibido ir hacia el sur. Eso pondría en peligro vuestras vidas. Ya os informaremos del momento en el que podéis volver a vuestras casas", recogía el mensaje con sello israelí.

Sin diferenciación entre civiles y militares ni discusión: u os vais o moriréis bajo el fuego. Como no podía ser de otra manera, el caos reinó en los barrios de Beirut y la gente empezó a echarse a las calles para huir, lo que provocó largos atascos. Cuando todavía había miles de personas en la calle intentado marcharse, comenzó el ataque, tal y como ha relatado Espinosa. Un acción más del Estado genocida y que no será la última, pues son impunes.

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Etiquetas Israel

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