"Hoy es un día duro para mí: pongo en conocimiento de los medios de comunicación que, por causa de una depresión y con el fin de evitar cualquier daño adicional, he decido retirarme los escenarios". Así ha anunciado Kiko Rivera su adiós temporal del mundo del ‘artisteo’.

 

Una noticia que se produce tras cancelar 17 actuaciones. Todas ellas en recintos privados debido al veto que sufre desde hace años por parte de los ayuntamientos pese a haberse convertido en  uno de los dj´s más destacados de la escena comercial española.

De hecho, en su último trabajo musical, el hijo de Isabel Pantoja alcanzó los 4 millones de reproducciones y consiguió un doble disco de oro. Además, acumula varios ‘números uno’ en su trayectoria discográfica. Pese a ello, los municipios han sido reticentes a contratarle.

Algo que en gran medida viene motivado por sus problemas con Hacienda. 

Además, todavía está reciente la polémica que se originó en el municipio de Alcantarilla por los 10.000 euros de dinero público que pagaron al dj. Noticias como “Un Ayuntamiento paga 11.000 euros a Kiko Rivera mientras apenas destina 5.000 euros a las familias necesitadas” plagan la hemeroteca. Hace tres años la presión ciudadana consiguió suspender el concierto que Rivera iba a ofrecer en Medina del Campo.

Un gran problema
Un problema, el del veto de los municipios, que no era menor para el dj ahora retirado de los escenarios. Y es que los municipios se han convertido en la salvación para muchos artistas, que pueden seguir viviendo de la música gracias a las miles de fiestas que se programan, principalmente en época estival, en todos los pueblos de España.

Tanto es así que uno de los objetivos fundamentales de los ‘managers’ consiste en contactar con los ayuntamientos para convencerles de los beneficios de contratar a sus representados.

En su día, ELPLURAL.COM tuvo acceso al correo electrónico que Miguel Huerta, el representante de Kiko Rivera, envió a numerosos municipios para convencer a los concejales de Cultura de los beneficios de contratar a su representado.

Un correo electrónico plagado de faltas de ortografía. Errores gramaticales tanto el cuerpo del mensaje (escrito en su totalidad en mayúsculas), como las dos imágenes que se adjuntan en el e-mail.

“Les presentamos el (sic) artista de moda esta temporada (sic). Su trabajo “Sangre Caliente” a (sic) conseguido 4 millones de reproducciones en una produccion (sic) propia y en solitario. Su primer single fusionando la musica (sic) electronica (sic) con su ya peculiar estilo latino. Un tema que no pararas (sic) de bailar! (sic). Doble disco de oro. Varios numeros (sic) uno en su trayectoria discografica (sic) con gran repercusion (sic) mediatica (sic) y para todos los publicos (sic)”, se afirma en el e-mail promocional del artista. Un mensaje compuesto de 64 palabras en el que se cometen 13 faltas de ortografía. Casi un récord.