España ha entrado ya en fase de epidemia por gripe, una enfermedad que, según los datos de contagio, se ha adelantado este año entre tres y cuatro semanas. Entre los días 10 y 16 de este mes, la tasa de síndrome gripal se situó en 40,1 casos por 100.000 habitantes, lo que supone un aumento de más del 129% en tan solo tres semanas.
La razón de esta rápida propagación está en la nueva cepa de gripe, "la subclade K del virus A (H3N2), que presenta siete mutaciones en la hemaglutinina, lo que le permite esquivar parcialmente la inmunidad previa mediada por anticuerpos y aumentar su capacidad de transmisión”, explica Estanislao Nistal, doctor en Virología y profesor de Microbiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo.
La vacuna antigripal 2025-2026 se diseñó "antes de que el subclade K comenzara a imponerse sobre otros H3N2, lo que ha generado cierto desajuste antigénico que implica una menor protección frente a la infección” detalla.
Este investigador subraya que la misma situación se vive en la mayor parte de los países del hemisferio norte. "Japón ya declaró la epidemia en octubre y países como Reino Unido y Canadá han reportado incrementos significativos en el número de casos", expone, anticipando que "en España podríamos enfrentarnos a una temporada gripal más intensa que en años anteriores, especialmente si la cobertura vacunal se mantiene baja". Y es que, por el momento, nos resistimos a vacunarnos.
En cuanto al pico epidémico, se espera que este se registre también antes de lo habitual, probablemente entre mediados de diciembre y principios de enero”, apunta Nistal, que también da otra clave sobre esta nueva variante, pues además de los síntomas habituales como dolores musculares, fatiga, congestión nasal y tos, puede provocar "fiebre alta".
Riesgo de colapso del sistema sanitario
Un número de infecciones superior al habitual tiene como consecuencia el aumento de la presión asistencial en los centros sanitarios, lo que hace necesario adoptar precauciones para evitar que la situación se descontrole. Este virólogo precisa, además que el subclade K "puede asociarse a un mayor número de hospitalizaciones en personas vulnerables".
En este contexto, es importante promover la vacunación y las medidas de higiene tradicionales, pues la gripe, como virus respiratorio que es, se transmite a través de las gotículas que una persona infectada libera al toser o estornudar. Del mismo modo, aunque la vacuna es menos eficaz frente a esta cepa para prevenir contagios, sí sigue siendo útil para evitar la enfermedad grave y las hospitalizaciones. "Vacunarse sigue siendo muy importante y recomendable, incluso aunque la protección frente al contagio no sea completa", insiste Nistal, que añade que "hay que tener en cuenta que vacunarnos no solo nos protege a nosotros mismos, sino también a las personas que nos rodean, que pueden ser más vulnerables al virus”.
Por otro lado, advierte de la necesidad de "tratar de hacer un uso responsable de los servicios de urgencias, manteniéndose en casa si el caso es leve.
Ante la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad, se recomienda consultar con el médico. No obstante, las farmacias también puede actuar como primer punto de contacto. "Pueden asesorar a los afectados y resolver dudas sobre su tratamiento, especialmente en momentos de colapso de los centros médicos”, apunta Joaquín López, farmacéutico. En el mercado existe un amplio abanico de medicamentos antigripales encaminados a mejorar los síntomas, que combinan analgésicos con otros principios activos que contribuyen a calmar la tos y aliviar la congestión nasal.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover