La Sala del Supremo que preside Manuel Marchena y juzga a los líderes independentistas por el procés ultima la sentencia, la cual se conocerá antes de la próxima semana o, como muy tarde, el 14 de octubre. La Fiscalía solicita penas para los acusados por un delito de rebelión, aunque el Tribunal sopesa dejarlo en sedición. Pero, ¿cuál es la diferencia entre ambos y qué condenas conlleva cada uno?

La respuesta se podría encontrar navegando por el Código Penal, donde se establecen tipificados ambos delitos. Para ello, habría que sumergirse hasta el artículo 472 del mismo para encontrar, en primer lugar, la definición de “rebelión”.

Delito de rebelión

Este mismo artículo del Código Penal establece que “son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente” y su levantamiento cumpla alguno de los siguientes requisitos: “Derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución, declarar la independencia de una parte del territorio nacional o sustraer cualquier clase de fuerza armada a la obediencia del Gobierno”.

El delito de rebelión aglutina hasta 12 artículos dentro del Código Penal y su última actualización data de mayo de 2015, dotándolo de una ampliación del concepto de violencia. Dentro de esta docena de apartados se incluyen las penas que implica esta falta a quiénes se condenaría.

Los que, induciendo a los rebeldes, hayan promovido o sostengan la rebelión, y los jefes principales de esta, serán castigados con una pena de prisión de 15 a 25 años de prisión e inhabilitación absoluta”, recoge el artículo 473 del Código Penal.

 Las penas por delitos de rebelión podrían ser mayores si quienes se levantaron “hubieran esgrimido armas o si la rebelión hubiese causado estragos en propiedades de titularidad pública o privada, cortado las comunicaciones telegráficas, telefónicas, por ondas, ferroviarias o de otra clase, ejerciendo violencias graves”. En este caso, las condenas ascenderían hasta los 30 años de prisión.

Conspiración

El artículo 477 del Código Penal también incluye un apartado en el que se tipifica la “provocación, conspiración y proposición” para cometer el delito de rebelión. “Serán castigadas, además de con la inhabilitación prevista en artículos anteriores, con penas de prisión inferior a uno o dos grados a la del delito correspondiente”.

En el caso de los políticos catalanes, la condena se reduciría, pese a la Fiscalía, hasta un máximo de siete años y medio de cárcel.

Sedición

El artículo 544 del Código Penal entiende el presos de sedición a los que “sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales”.

Al tratarse de un delito un grado menor que la rebelión, las penas son más leves. En este caso, el artículo 544 constituye que “los que hubieran inducido, sostenido o dirigido la sedición o aparecieren en ella como sus principales autores, serán castigados con la pena de prisión de ocho a diez años y con la de diez a quince años si fueran personas constituidas en autoridad”.