El juez del Juzgado Número 25 de plaza de Castilla ha citado al jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, como imputado el próximo día 6 de mayo. Rodríguez está acusado de revelar datos personales de dos periodistas del periódico El País. La magistrada, que en un principio consideró que los mensajes enviados por Miguel Ángel Rodríguez a grupos de periodistas, en los que acusaba falsamente a profesionales de El País de acosar a vecinos de Ayuso, no constituían un delito de revelación de secretos, ya que solo se mencionaban nombres y fotografías, ha tenido que citar al jefe de gabinete después de que la Audiencia aceptara el recurso de los querellados.
Historia de un acoso
El acoso a periodistas comenzó cuando Miguel Ángel Rodríguez se involucró directamente en la defensa de Alberto González Amador, pareja de Ayuso, tras la publicación de elDiario.es sobre una denuncia por fraude fiscal contra él. Durante ese periodo, dedicó sus esfuerzos a atacar a los medios que informaban sobre el caso.
El jefe de gabinete de Ayuso llegó a amenazar al propio medio difundiendo la falsedad de que redactores del periódico habían intentado entrar encapuchados en la residencia de la presidenta. Además, compartió entre periodistas los nombres y fotos de dos reporteros de El País que buscaban información cerca del domicilio de Ayuso y su pareja, acusándolos de “acosar a los vecinos de la presidenta, incluidas niñas menores, en un acoso habitual en dictaduras”.
Los hechos
Los hechos que se investigan se remontan al 19 de marzo de 2024, cuando dos reporteros estrechaban el cerco sobre el estado de obra, presuntamente sin permisos, en el piso donde cohabita la presidenta de la Comunidad de Madrid junto a su pareja, Alberto González Amador.
En virtud de una base de datos abierta a la ciudadanía, donde descansaban dos órdenes de paralización del Ayuntamiento de Madrid de una reforma cuyo inicio había sido comunicado el 4 de agosto la pareja de la presidenta madrileña. Los periodistas de El País querían verificar si la obra continuó a pesar de tales órdenes, por lo que preguntaron a comerciantes y vecinos si recordaban algún tipo de indicio que apuntara en esa dirección.
Los periodistas conversaron con los vecinos de la zona y cuando se disponían a abandonar el edificio, un hombre de mediana edad, vestido de paisano, se les acercó y se identificó como policía nacional mientras sostenía su placa. La conversación transcurrió en tono cordial, reclamando la identificación de los periodistas, quienes les entregaron sus credenciales y los DNI. El agente se retiró hacia un vehículo aledaño y tomó nota de los datos. Tras ello, otros dos hombres, también de calle, contemplaban la escena a lo lejos, sin identificarse. El agente en cuestión comprobó la documentación y los periodistas se marcharon.
Una hora después de que varios periodistas de EL PAÍS investigaran y reportaran sobre temas vinculados a la presidenta Isabel Díaz Ayuso, su equipo difundió un mensaje a la prensa. En dicho mensaje, se acusaba a los informadores del periódico de “acoso” hacia los vecinos de la presidenta, incluidos menores de edad. La comunicación también acusaba al delegado del Gobierno de amparar esas conductas, afirmando que se había denunciado a la Policía Nacional, aunque sin recibir el apoyo adecuado. Además, se señalaba a empleados de eldiario.es como supuestos responsables de intentar acceder a la casa de la presidenta, un intento de intimidación que ambos medios desmintieron.