Más de la mitad de los trabajadores se decantan actualmente por fórmulas de trabajo híbridas como vía para lograr un mejor equilibrio entre su vida personal y su desarrollo profesional. Así lo pone de manifiesto el nuevo Estudio de Hábitos Laborales elaborado por Protime, que revela que casi 6 de cada 10 empleados prefieren combinar presencialidad y teletrabajo. Esta inclinación no responde únicamente a una cuestión de comodidad o ahorro de tiempo en desplazamientos, sino que está estrechamente relacionada con el impacto positivo que este modelo tiene en la organización del tiempo, la conciliación familiar y el bienestar general.
Entre quienes eligen esta modalidad, el 58 % apuesta por una distribución concreta: tres días de trabajo presencial en la oficina y dos jornadas en remoto. Esta preferencia refleja que los trabajadores no buscan una flexibilidad improvisada o puntual, sino un esquema estable, previsible y estructurado que les permita planificar su semana con antelación. Los datos evidencian, por tanto, una demanda creciente de modelos organizativos más adaptables, pero al mismo tiempo bien definidos.
Solo el 46,2 % de los trabajadores afirma sentirse adecuadamente valorado en términos retributivo
El estudio también apunta a otro aspecto clave en la relación entre empresas y empleados: la percepción salarial. Solo el 46,2 % de los trabajadores afirma sentirse adecuadamente valorado en términos retributivos dentro de su compañía, lo que indica que el salario ya no actúa como único factor decisivo a la hora de retener talento. Además, según el estudio, el 98 % de los encuestados considera necesario o muy necesario ampliar los permisos parentales retribuidos para mejorar la conciliación familiar, lo que refuerza la idea de que las políticas de tiempo se han convertido en un elemento central de la retribución emocional.
Sin embargo, pese a esta tendencia clara en las preferencias de la plantilla, no todas las organizaciones han dado el paso de implantar políticas de flexibilidad de manera decidida. Para Óscar Bermejo, CTO Spain de Protime, esta resistencia supone un error estratégico. "No hacerlo genera costes ocultos en forma de rotación, desmotivación y pérdida de productividad”, explica el experto. Además, subraya que introducir este tipo de medidas no necesariamente implica un aumento del gasto para la empresa, especialmente si se diseñan e implementan de forma adecuada.

¿Trabajar desde casa es más rentable?
De hecho, para Nicholas Bloom, profesor de Economía en la universidad de Stanford, trabajar desde casa más rentable y, según sus estimaciones, la adopción del modelo híbrido supone para los trabadores como si le aumentaran un 8% de su salario en regiones como Estados Unidos, Europa y Asia. "Hay que tener en cuenta que los trabajadores típicos pasan unas 45 horas a la semana en la oficina, pero dedican cerca de otras 8 horas a la semana a desplazarse. Por tanto, trabajar desde casa tres días a la semana les ahorra unas cinco horas semanales, aproximadamente el 10% de tiempo total de trabajo y desplazamiento", explica el experto.