“Ha sido deleznable y no adecuada para los niños”. Así calificaba a principios de esta semana la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, la obra de títeres por la que sus responsables han pasado cinco días en la prisión de Soto del Real acusados de enaltecimiento al terrorismo.

Es cierto que en la representación se ilustraba una violación, un aborto y un asesinato. También lo es que un personaje policía ponía en manos de otro una pancarta donde se podía leer la ya famosa expresión: “Gora Alka-ETA”, pero es que los propios titiriteros ya advirtieron de que sus obras “no están pensadas para un público infantil”. 

Concretamente, Alfonso Lázaro, uno de los acusados y miembro de la compañía 'Títeres desde Abajo', dejaba claro en una entrevista a Granada CF Televisión que estaban a punto de estrenar una nueva obra y que, tato esta como la anterior, no eran "políticamente correctas". 

“La compañía está metida en la creación de un nuevo espectáculo. Estamos muy contentos con el resultado”, decía. “El título de la obra que vamos a estrenar, que hemos creado, se llama ‘La Bruja y Don Cristobal. A cada cerdo le llega su San Martín'”, explicaba.

https://youtu.be/Jpuv6wZ-hnc

Aun así, y sin hacer una revisión previa de la representación, la obra se representó el pasado viernes dentro de los festejos del Carnaval madrileño. Como público, casi una treintena de niños, y es que en la web del Ayuntamiento se especificaba que era una obra para todos los públicos. 

El titiritero ya lo advertía el 26 de enero, diez días antes de actuar, que dentro de los títeres “hay una categoría que es para niños y otra sólo para público adulto” y, aclaraba, que aunque en esencia son una compañía infantil, sus dos últimas funciones y la que iban a estrenar “no están pensadas para un público infantil, porque tampoco son obras, se podría decir, políticamente correctas”.

“Siempre han venido niños y niñas a ver nuestras obras. Ha habido padres que lo han visto más apropiado, otros que no… Cada familia marca límites diferentes”. Parece que en esta ocasión, los padres no estuvieron de acuerdo, pues sus llamadas a La Policía desencadenaron su detención y acusación. Tras días en prisión, los titiriteros han salido este miércoles sobre las 18:00 horas.