España acumula el doble de fallecimientos por exceso de calor que en 2025. En total, las cifras arrojan 3.096 muertes aparejadas a las altas temperaturas entre los meses de mayo y julio. El año pasado por estas fechas, el número de fallecidos era de 1.481.
El dato acerca este verano al más mortífero hasta la fecha, el de 2022, que en el mismo periodo acumulaba 3.102 muertes por los termómetros extremos. Con estos números, la previsión es de que este año se superará la cifra estival de 2025 (3.832), y podría batir el récord de 2022 (4.792).
En sentido contrario, queda lejos todavía el verano más mortífero del siglo, el de 2003, que registró 6.534 muertes por cuestiones aparejadas a las altas temperaturas, de las cuales 4.363 se produjeron solo en el mes de agosto. Aquel periodo estival es recordado por traer consigo una de las olas de calor más largas que se recuerdan, de 16 días, como refleja la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
El organismo ya ha analizado los registros climáticos de los meses de mayo y junio, donde los termómetros ya marcan entre 1,4 y 3,2 grados centígrados de media por encima del promedio del periodo de referencia 1991-2000.
Cuatro olas de calor y un mes de mayo inusual
Desde el Ministerio de Sanidad advierten de las consecuencias de las altas temperaturas y han puesto en marcha medidas como el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas. Eso fue el 15 de mayo, y es que este año el calor ha llegado de manera inusual en el tiempo, con grados totalmente inusuales para la época del año en la que nos encontrábamos.
Ya en pleno verano, nuestro país ha sufrido hasta cuatro olas de calor. La primera de ellas abarcó entre el 21 y el 25 de junio, la segunda entre el 5 y el 9 del mes siguiente, la tercera el 21 y el 23, y la última hasta ahora concluyó el pasado dos de agosto, tras dar comienzo el 29 de julio.
Ya en mayo, el registro de muertes fue elevado. En este mes, los fallecimientos alcanzaron los 123, un dato muy por encima que el de 2022 (57). Las cifras en junio también se situaron muy por encima de las de otros años: 937 muertes, frente a las 407 de 2025 y las 828 de 2022. Aunque en julio la situación no ha sido tan dura (2.036 muertes frente a las 2.217 de 2022), el cómputo de mayo y junio provoca que el acumulado total de 2026 sea equiparable al de aquel año.
Por comunidades autónomas
Por comunidades autónomas, las que más han lamentado la pérdida de vidas han sido Cataluña (676), País Vasco (344) y Andalucía (335), mientras que la menos golpeada ha sido Baleares, que no registro ningún fallecimiento por consecuencias aparejadas al calor.
Lleida fue la provincia en la que se registraron las temperaturas más altas de junio (42,9 grados el día 22), mientras que Bilbao se quedó muy cerca tan solo dos días después, con 42,7 grados; temperaturas muy inusuales para este territorio.
Cada grado, cuenta. Así lo advierte el departamento que dirige Mónica García, que indica que el riesgo de mortalidad se eleva entre un 9,1% y un 10,7% por cada grado que la temperatura supera los umbrales de riesgo establecidos.
El 96% de las muertes del mes de julio se corresponden con personas mayores de 65 años. En España, el 30% de esta población consume cinco o más medicamentos crónicos al año; el 45% de la población de entre 85 y 94 años, lo cual es un agrava las consecuencias frente al calor en el sentido de que distorsionan la percepción sobre él.
Noches tropicales
La peor parte del día para muchos es la noche, cuando el calor hace imposible conciliar el sueño, provocando cambios de humor que afectan a muchísimas personas, pero sobre todo a aquellas que durante todo el año pelean contra la ansiedad o derivados.
Son muchas las noches en las que los 20 grados empiezan a acumulares. La AEMET indica que se han cuadruplicado con respecto a las que había en la década de los 80 en las principales ciudades españolas.
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