España volvió a batir un récord de visitantes internacionales en junio al recibir 9,74 millones de turistas, la cifra más elevada registrada para ese mes, según los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, el incremento interanual fue del 2,9%, un avance más moderado que el registrado en mayo, cuando las llegadas crecieron un 9,5%, lo que apunta a una desaceleración del ritmo de crecimiento tras varios ejercicios marcados por una fuerte recuperación del turismo.

La evolución de los últimos meses deja además una situación poco habitual: Por primera vez desde que existen registros, mayo superó a junio en número de visitantes internacionales, con 10,26 millones frente a los 9,74 millones contabilizados en el sexto mes del año. Habitualmente, la llegada de turistas aumenta de forma progresiva hasta alcanzar su máximo durante los meses centrales del verano, por lo que el descenso de unas 520.000 llegadas entre mayo y junio rompe la tendencia observada en ejercicios anteriores.

Alemania y Francia reducen visitantes, mientras Reino Unido sostiene el crecimiento

La moderación coincide con una menor aportación de algunos de los principales mercados emisores. Alemania registró una caída del 5,9% en las llegadas durante junio, hasta situarse en 1,15 millones de turistas, lo que deja el balance del primer semestre en negativo. Francia también redujo un 1,7% sus visitantes respecto al mismo mes del año anterior y apenas acumula un crecimiento del 1% entre enero y junio.

Frente a este comportamiento, el mercado británico continúa impulsando el turismo español. Reino Unido, principal emisor de viajeros hacia España, incrementó cerca de un 7% sus llegadas durante junio, consolidando la tendencia positiva ya registrada el mes anterior. A ello se suma el crecimiento del turismo procedente de otros países europeos y de Norteamérica, lo que permite que el acumulado del primer semestre alcance 46,56 millones de turistas, un 4,6% más que en el mismo periodo de 2025.

Si ese ritmo se mantuviera durante el resto del año, España podría superar por primera vez la barrera de los 100 millones de turistas internacionales, después de cerrar 2025 con 96,8 millones. No obstante, la ralentización observada en junio introduce incertidumbre sobre ese objetivo, cuya consecución dependerá en gran medida del comportamiento de la temporada alta de verano.

Pese a esa moderación, el sector turístico mantiene una visión optimista. El presidente de la Mesa del Turismo, Carlos Garrido de la Cierva, considera que la evolución responde a un proceso de desestacionalización, con una distribución más equilibrada de las llegadas a lo largo del año, en lugar de concentrarse únicamente en los meses estivales.

En la misma línea, la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) sostiene que la demanda continúa siendo sólida y destaca una creciente diversificación de los mercados emisores, especialmente gracias al aumento del turismo procedente de Norteamérica, que compensa la menor fortaleza de algunos países europeos tradicionales.

El gasto turístico continúa creciendo por encima de las llegadas

Más allá del número de visitantes, los datos del INE reflejan que el impacto económico del turismo mantiene una evolución más intensa. El gasto realizado por los turistas internacionales alcanzó 13.579 millones de euros en junio, un 4% más que un año antes y ligeramente superior al registrado en mayo, pese a que ese mes recibió un mayor número de viajeros. En el conjunto del primer semestre, el desembolso de los visitantes extranjeros rozó los 64.000 millones de euros, con un incremento interanual del 7%, lo que confirma que el gasto sigue creciendo a un ritmo superior al de las llegadas.

Este comportamiento responde tanto al aumento de los precios de los servicios turísticos como al mayor peso de mercados de larga distancia, cuyos visitantes presentan un mayor nivel de gasto. Los turistas estadounidenses, por ejemplo, desembolsaron una media de 256 euros diarios, frente a los 188 euros de los británicos y los 144 euros de los franceses.

Los hoteles continúan concentrando la mayor parte del gasto turístico, aunque el mayor crecimiento se produjo en otros tipos de alojamiento, especialmente en viviendas de alquiler y alojamientos no comerciales, como casas de familiares o viviendas en propiedad. En conjunto, el gasto medio por turista se situó en 1.393 euros, mientras que quienes se alojaron en establecimientos hoteleros realizaron un desembolso medio de 1.321 euros por estancia, consolidando la tendencia del sector hacia un turismo con mayor aportación económica por visitante.

Mallorca se planta ante el turismo masivo

Sumándose a esta realidad, miles de personas se manifiestaron el pasado sábado por las calles de Palma para denunciar la masificación turística y reclamar un cambio en el modelo económico de la isla. La protesta, convocada por la plataforma Menys Turisme, Més Vida, vuelve a situar la presión turística en el centro del debate social y político, dos años después de las primeras movilizaciones multitudinarias que impulsaron este movimiento ciudadano.

Los organizadores sostienen que Mallorca atraviesa uno de los momentos de mayor saturación turística de su historia y alertan de las consecuencias que, a su juicio, está teniendo el incremento constante de visitantes sobre el acceso a la vivienda, la movilidad, los servicios públicos y la calidad de vida de los residentes.

Antes del inicio de la marcha, el portavoz de la plataforma, Dani Comas, ha confiado en reunir a miles de participantes para denunciar un modelo económico que considera "insostenible". Bajo el lema 'Mallorca al límit; menys turisme, més vida', ha defendido la necesidad de avanzar hacia una reducción progresiva de la actividad turística y ha animado a la ciudadanía a mantener la movilización en las próximas convocatorias.

La movilización coincide con otro verano de cifras récord de visitantes en Baleares y llega en un contexto marcado por el creciente debate sobre el impacto del turismo en la isla. Los convocantes consideran que las medidas adoptadas hasta ahora por las administraciones no han logrado frenar la presión turística ni revertir los problemas derivados del aumento continuado de visitantes.

La protesta también se celebró pocos días después de la difusión de un documento de Menys Turisme, Més Vida en el que la plataforma defendía la "acción directa no violenta" contra negocios vinculados al turismo y tras la detención de dos jóvenes activistas acusadas de provocar daños en varios inmuebles de Santa Maria, unos hechos que han incrementado la atención sobre el movimiento contra la masificación turística.

En aquella jornada, un fotoperiodista resultó herido en la cabeza tras recibir un golpe con una porra durante los incidentes registrados al término de la manifestación. La organización, que cifra la asistencia en unas 70.000 personas —frente a las 25.000 estimadas por la Policía Nacional—, denunció una actuación policial que dejó una docena de heridos. La Asociación de Fotoperiodistas de las Illes Balears calificó la intervención de "desproporcionada" y mostró su apoyo a los profesionales que cubrían la protesta. El fotógrafo, ya dado de alta, sufrió una herida en la cabeza que requirió puntos de sutura, además de diversas contusiones

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora