A lo largo de tres meses y medio, la red social Twitter estuvo pendiente de las desventuras de Antonio Hernández Marín, un español que durante cuatro años y medio sufrió el peor de los tormentos en el campo de concentración de Mauthausen. Decenas de miles de internautas de España y América Latina siguieron día a día, a través de sus tuits, la lucha de @deportado4443 y del resto de prisioneros españoles por intentar sobrevivir entre las alambradas nazis. El impacto de este experimento tuitero fue tal que consiguió aglutinar a más de 45.000 seguidores y atraer la atención de los principales medios de comunicación de España y de otras naciones como Argentina, Colombia, Chile, Estados Unidos o Méjico.



Dos meses después, todos esos tuits han sido recopilados en un libro digital, editado por Ediciones B que pretende inmortalizar esta iniciativa pionera en las redes sociales. En 127 páginas, “@deportado4443” reúne los 921 tuits publicados por Antonio Hernández Marín y por su amigo y compañero de cautiverio Antonio Cebrián Calero, que nunca logró salir con vida del campo. Junto a los breves textos de 140 caracteres, se recogen también los documentos gráficos que difundieron a través de Twitter: fotografías en las que se muestran escenas de la vida y la muerte en Mauthausen, dibujos realizados por prisioneros españoles durante su cautiverio y documentos redactados por los miembros de las SS. En definitiva, un relato completo que permitirá al lector, como ya permitió a decenas de miles de tuiteros, conocer la historia olvidada de la deportación española durante la II Guerra Mundial.

El libro ha comenzado a ser distribuido de forma gratuita a través (no podía ser de otra manera) de Twitter. Esta mañana de lunes, la propia cuenta @deportado4443 ha roto su silencio, tras dos meses inactiva, para agradecer a sus seguidores el interés que demostraron y ofrecerles la posibilidad de descargarse la obra a través del siguiente link: http://deportados.es/docs/deportado4443.pdf

Twitter: un arma para defender la Memoria y la Libertad
El “tuit-libro” arranca con una breve nota escrita para esta edición digital por el creador de la iniciativa tuitera, el periodista Carlos Hernández de Miguel. Hernández es sobrino de Antonio Hernández Marín y autor del libro “Los últimos españoles de Mauthausen”, publicado el pasado mes de enero por Ediciones B. Una obra en la que gracias al testimonio de numerosos supervivientes y a un profuso trabajo de investigación, se reconstruye la historia de los españoles y españoles que pasaron por los campos nazis y se señala con el dedo a los responsables políticos y militares de su cautiverio, sufrimiento y muerte. “Los últimos españoles de Mauthausen” ha alcanzado su novena edición con más de 18.000 ejemplares vendidos.

Hernández afirma que su objetivo era: «dar a conocer la historia olvidada de estos hombres y mujeres, compatriotas nuestros, que acabaron en los campos nazis por defender nuestra libertad». Consciente de que “Los últimos españoles de Mauthausen” llegaría a un público limitado, realizó otras iniciativas para alcanzar a un mayor y más variado número de personas. Así, creó la web deportados.es, abrió una página en Facebook y lanzó el proyecto tuitero de @deportado4443 dirigido especialmente al público más joven.

Según las palabras del autor: “la clave del éxito ha sido que cada tuit era real, describía exactamente lo que sufrieron los 9.300 deportados españoles, sin inventar ni exagerar absolutamente nada”. En tres meses y medio @deportado4443 se convirtió en el portavoz del resto de sus compañeros y compañeras. Con sus tuits describió la crueldad de los SS, la muerte de los españoles que trabajaban en la cantera de Mauthausen, el amargo olor del humo que escupía la chimenea del crematorio, el asesinato de sus compañeros en las cámaras de gas… Pero también reflejó la grandeza humana que afloró en los momentos más duros: la solidaridad entre los españoles, la organización clandestina que crearon los prisioneros y que salvó centenares de vidas, el compañerismo que no cesó ni siquiera cuando practicarlo podía suponer la más dolorosa de las muertes…

Si de algo sirvió esta experiencia, fue para demostrar la sensibilidad, sensatez y el civismo de quienes frecuentan las redes sociales. La forma en que los tuiteros interactuaron con @deportado4443 provocó situaciones muy emocionantes. Nietos y sobrinos de prisioneros españoles compartieron sus historias y aprovecharon la iniciativa para dar a conocer el sufrimiento y también el heroísmo de sus seres queridos.

Tal y como dice el autor en la nota que abre este primer “tuit-libro” de la Historia: “Twitter ha sido la mejor arma para defender la Memoria y la Libertad”.