Con motivo de las próximas elecciones en Aragón los partidos políticos se han implicado en fomentar su imagen en redes sociales con el fin de alcanzar a todos los públicos, lo que implica elaborar más contenido y profundizar en los detalles. En base a este contexto, el partido de ultraderecha Vox, en uno de los vídeos sobre su último mitin en Caspe (Zaragoza), ha añadido una canción del grupo Chumbawamba para dar más dinamismo al contenido; sin embargo, la banda británica ha mostrado su descontento con que el partido político español haya empleado su canción Tubthumping para promover su “su agenda intolerante y llena de odio”.

A través de un comunicado dirigido a la prensa, los integrantes de la banda Boff Whalley y Alice Nutter han expresado su descontento con el asunto y han advertido que no quieren que se vuelva a recurrir a sus canciones “para promover su agenda intolerante y llena de odio”. Y es que, como ha contado Whalley al elDiario.es, un amigo suyo les informó sobre el post de los de Santiago Abascal que circulaba por Facebook al ritmo de su música, un post que iba acompañado del mensaje: “Los vecinos están hartos de la invasión migratoria. Nosotros estamos con ellos”.

Una vez el exguitarrista ha descubierto la situación ha anunciado que prefiere que su música se utilice para “las personas que tienen que huir de países devastados por la guerra o brutales y opresivos” pero que en ningún caso se emplee en personas “como Abascal, políticos que demonizan a los inmigrantes, que apoyan a Donald Trump, que respaldan el genocidio que se está produciendo en Gaza, que utilizan la retórica anti musulmana para construir un partido populista cuasi fascista que promueve el odio y la división”.

Dado que la canción que ha utilizado Vox se trata de Tubthumping, el autor ha explicado que la letra surgió con la intención de crear un himno para “las personas desfavorecidas, aquellos que luchan contra el poder”. Además de mostrar su descontento, Whalley ha expresado que siente “repugna” hacia el partido de Abascal y que junto con su compañera Nutter, han exigido al partido que retiren el vídeo de Facebook y que no vuelvan a utilizar su música nunca más y menos cuando se trata de una canción de “esperanza y comunidad”.

En cuanto a la integrante femenina de la banda, Nutter ha compartido un post en Facebook, la misma red social en la que se encuentra circulando el vídeo de Vox, en el que anunciaba que “Chumbawamba está mucho más de acuerdo con la decisión del Gobierno español de legalizar a medio millón de inmigrantes sin papeles y solicitantes de asilo para impulsar la cohesión social”. Asimismo, la artista británica ha dejado claro que apoyan a los inmigrantes y citando al coro activista británico The Commoners Choir les ha anunciado que son “más que bienvenidos aquí”.

El arte, una vía para reivindicar

De igual forma, el guitarrista, según ha contado elDiario.es, ha declarado que “la derecha es pésima en lo que se refiere al arte”. “No tienen su propia música, así que intentan utilizar la nuestra. ¿Por qué la extrema derecha no utiliza su propia música? Porque su propia música es horrible. Por lo tanto, depende de los artistas utilizar sus ideas y su creatividad para ayudar a que el mundo sea un lugar mejor, un lugar más tolerante, acogedor y que acepte todas nuestras diferencias”, ha añadido en su mensaje que concuerda con una de las estrofas de la canción protagonista que recuerda que “pensaba que la música importaba, pero no se compara con lo que importan las personas”.

Estas situaciones, tal y como ha reafirmado el artista, no se deberían pasar por alto ya que si algo esta mal, “debemos decir que esta mal”. Whalley ha buscado recordar a sus compañeros que esto se trata mucho más de que de “una carrera” y que los artistas se guían por lo que hacen, sienten y buscan en el mundo. “Crecí en un pueblo pequeño y era típicamente racista e ignorante, un auténtico idiota. Entonces escuché a bandas como The Clash y empecé a ir a conciertos de organizaciones como 'Rock Against Racism', donde empecé a comprender y a amar el reggae, el ska y la música soul, y a su vez me di cuenta de que mi racismo era estúpido y anticuado”, ha contado en su reflexión.

Los chicos guays eran antirracistas; yo quería ser como ellos y no como los chicos ignorantes. Así que la música me cambió y me hizo no olvidar nunca que el arte y la música pueden tener un efecto realmente importante en las personas”, ha destacado comparándolo con la imagen actual en la sociedad.

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