Una semana es el tiempo que falta para que se celebren las elecciones en Aragón, fechadas para el 8 de febrero y que supondrán el primer examen electoral del año en una región en la que el PP, según los sondeos, cuenta con clara ventaja y podría reeditar, siempre y cuando Vox les diera luz verde, el Ejecutivo de Jorge Azcón. Es por ello que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha volcado en la campaña con la candidata socialista y otrora ministra, Pilar Alegría, cerrando la última semana antes de las votaciones con un acto en Teruel que ha arrancado con cierto atropello.
"¡Hijo de puta!", se escuchaba decir a una mujer antes siquiera de que el jefe del Ejecutivo pudiera empezar a hablar. La responsable ha sido expulsada del mítin y abucheada con gritos de "fuera, fuera". Sorprendido ante este comentario, Sánchez respondía: "Bueno, bueno..." y utilizaba el insulto como percha para decir: "Os diré una cosa. Sabemos perfectamente que quien insulta, no tiene argumentos ni nada que ofrecer".
"Como hemos visto, Aragón no necesita ni los insultos ni la soberbia de Azcón ni la misoginia y el odio de Abascal. Aragón necesita Alegría, y la vamos a traer nosotros el próximo 8 de febrero", ha señalado, con un juego de palabras con el apellido de la candidata del PSOE.
El dirigente socialista ha arrancado su discurso criticando la posición del PP en relación con las pensiones, y contraponiendo el modelo de Alegría para la región con el de los 'populares'. "El PP ha votado que no a revalorizar las pensiones conforme al IPC este año 2026. Dicen que hemos metido otras cosas dentro del real decreto ley. ¿Y qué problema tienen con el ingreso mínimo vital, con el bono social eléctrico o con el anticipo ayudas a ayuntamientos afectados por la DANA de Valencia, que era lo que venía en el decreto?", se ha cuestionado. "No hay ni punto de comparación entre el modelo de los socialistas y el de los 'populares'", ha reivindicado. Las citadas por Sánchez son algunas de las medidas que han caído tras el 'no' de los 'populares' y de Junts per Catalunya en el Hemiciclo.
"No tienen nada que ver"
El jefe del Ejecutivo ha recordado que cuando el PP estuvo al frente del Gobierno "cuatro años congelaron las pensiones" y sólo las revalorizaron conforme al IPC "porque el IPC subía al 0,25%". El socialista ha contrastado el "compromiso firme del Gobierno" con la posición del PP, que "cuando les dicen que hay que votar y apostar por un aumento del 5% del PIB para gasto en Defensa, que es lo que le pide el presidente estadounidense a todos los países de la OTAN y que nosotros hemos dicho que no, precisamente porque supondría el recorte de políticas del Estado del bienestar, bien que dicen que sí". "Nada tiene que ver con eso el modelo de Pilar Alegría", ha señalado el presidente del Gobierno.
"Le hemos dado cientos de millones a las comunidades autónomas que gobierna el PP, mucho más que cuando gobernaba Mariano Rajoy. Y ellos lo que han hecho ha sido privatizar y no reforzar el Estado del Bienestar. No creen en el ascensor social y es porque nunca lo han necesitado", ha afeado, velando las posiciones de privilegio de los diputados 'populares'.
Por su parte, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, pidió este sábado a Pedro Sánchez que deje de utilizar a los pensionistas "como rehenes" e instó al Gobierno a que "de manera urgente" lleve al Consejo de Ministros un real decreto ley nuevo "con única y exclusivamente" la revalorización de las pensiones. Gamarra dejó claro que el PP "está a favor de la revalorización de las pensiones" pero que el decreto 'ómnibus' presentado por el Gobierno mezclaba otras iniciativas en un mismo paquete con las que los 'populares' "no pueden estar de acuerdo". Así justificaba la 'popular' el rechazo al decreto presentado por el Gobierno porque, a su lectura, "la revalorización de las pensiones estaba sujeta a que, por ejemplo, el okupa pueda permanecer en una vivienda, es decir, en protegerle".
Elecciones en Aragón: el escenario a una semana vista
A una semana de las elecciones, todo apunta a que Jorge Azcón, candidato del PP y actual presidente de la comunidad autónoma, triunfará holgadamente, pero no lo suficiente para gobernar en solitario, por lo que dependerá de un Vox cada vez más crecido. Mientras, la izquierda se presenta dividida, con el voto muy fragmentado entre varias formaciones y sin posibilidades de formar gobierno si los resultados se mantienen fieles a los sondeos.
Observando diferentes sociométricas, como la de A+M, la derecha obtendría un triunfo en bloque (PP+Vox) con un 60% de la intención del voto. Según este sondeo, los populares repetirían triunfo y alcanzarían la horquilla de los 29-30 escaños, uno o dos más que los actuales, mientras que Vox ganaría hasta tres parlamentarios para situarse en los 10. En total, 39-40 escaños que sobrepasan los 34 necesarios para la mayoría absoluta, por lo que la ultraderecha tendrá palabra de peso en la potencial investidura de Jorge Azcón.
Por su parte, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) revela tendencias similares, asumiendo una probabilidad de voto del 35,3% para el PP y una horquilla similar a la de las anteriores elecciones, entre 25 y 29 escaños. La sociométrica de Tezanos adjudica a los socialistas entre 17 y 23 escaños para el PSOE y entre 10 y 13 para Vox, panorama idéntico al de A+M: Jorge Azcón se alzaría victorioso, pero necesitando como el comer el beneplácito de Vox para revalidar la presidencia.
Otros sondeos anticipan resultados similares aunque algo más generosos para el PP. 40dB y Sigma Dos determinan mayor intención de voto para los populares con un 37,4% y 38,1%, respectivamente, mientras que otras como EM-Analytics y NC Report colocan a Azcón muy cerca de romper la barrera del 40%, con un 39,8% y 39,9% respectivamente. En todos los casos el PSOE es la segunda fuerza de manera holgada, con una intención media de entre el 23 % y el 26 %, y a Vox, tercera, con un promedio del 16,5%.