Conducir sobre mojado suele ser una de las mayores preocupaciones de los conductores. Por ello, cada año la Dirección General de Tráfico (DGT) suele elaborar una serie de recomendaciones y claves para saber cómo actuar cuando la lluvia hace acto de presencia en nuestro camino. 

En primer lugar, señalan que para mejorar la visibilidad, tanto nuestra como la de los demás, hay que encender el alumbrado de carretera, e incluso en casos de lluvia muy intensa, hacer lo propio con las luces de antiniebla trasera. Asimismo, también indican que antes de emprender un viaje, limpiemos y revisemos todos los elementos del coche que nos permitan ver (parabrisas, espejos y faros) y ser vistos (intermitentes). En cuanto a evitar el odioso empañamiento, aconsejan activar a toda la potencia el climatizador o el aire acondicionado, y dirigir el chorro hacia los cristales. 

Ya en carretera, dos son los consejos principales que da la DGT. En primer lugar, es vital reducir la velocidad, especialmente en zonas de curvas. Y por otra parte, aumentar la distancia de seguridad, con lo que se evitan las salpicaduras de otros vehículos, y nos da más margen de maniobra a la hora de tener que frenar bruscamente.

Por último, cuando tengamos que frenar, recomiendan que lo hagamos en linea recta y soltemos los pies del pedal cuando empecemos a girar el volante, para evitar que el coche patine. Igualmente, también invitan a comprobar de vez en cuando que los frenos funcionan correctamente, y en el caso de que no sea así, secarlos pisando repetida y suavemente el pedal.