Pocas afecciones visuales tienen un impacto tan claro en la calidad de vida como las cataratas. Esta patología, provocada por la pérdida progresiva de transparencia del cristalino, afecta especialmente a personas mayores y puede dificultar tareas cotidianas como leer, conducir o reconocer rostros. Afortunadamente, su tratamiento quirúrgico es uno de los más seguros y eficaces que existen hoy en día.
La cirugía de cataratas es actualmente un procedimiento estandarizado y ambulatorio, que no requiere ingreso hospitalario y permite una recuperación casi inmediata. Gracias a los avances técnicos y organizativos en el ámbito sanitario, el abordaje de esta enfermedad ha evolucionado hacia un modelo más cómodo, rápido y eficaz para el paciente.
Cada vez más hospitales incorporan circuitos de atención en consulta de alta resolución, donde el paciente puede ser valorado, diagnosticado, sometido a todas las pruebas necesarias y tener programada su intervención en una sola visita. Esta organización permite no solo ganar tiempo, sino también reducir el estrés del paciente y mejorar la experiencia asistencial en su conjunto.
Cirugía eficiente y sin ingreso: una fórmula que gana terreno
En el Hospital Universitario General de Villalba, centro integrado en la red pública sanitaria de la Comunidad de Madrid (SERMAS), se realizan cerca de 2.000 intervenciones de cataratas cada año. “Es una de las intervenciones más numerosas y también de las que mejores resultados funcionales ofrece, ya que proporciona una mejora visual casi instantánea y un impacto positivo en la calidad de vida, especialmente de personas mayores”, afirma el Dr. José Francisco Acebes Verdugo, jefe del Servicio de Oftalmología del hospital.
“Muchos pacientes recuperan autonomía y seguridad: pueden volver a leer, caminar con confianza o salir a la calle sin temor. Eso es salud visual, pero también bienestar emocional”, añade.
Diagnóstico, pruebas y operación: todo en una misma jornada
Uno de los elementos más distintivos de este centro es su circuito de alta resolución en consulta oftalmológica. “Contamos con tecnología de última generación y hemos establecido un circuito de atención en consulta de alta resolución que permite valorar al paciente, realizar todas las pruebas necesarias y programar la intervención en una sola visita”, explica el Dr. Acebes.
“Este modelo nos permite reducir los tiempos de espera y mejorar la experiencia del paciente, que agradece especialmente la agilidad en los procesos asistenciales”, subraya. “Se le proporciona toda la información sobre el proceso quirúrgico y los cuidados postoperatorios”, añade.
Adaptarse a cada caso para lograr los mejores resultados
El hospital apuesta por una atención personalizada en todas las etapas del proceso. “Disponemos de la infraestructura y los recursos humanos para garantizar una cirugía eficaz, sea cual sea la complejidad del caso”, destaca el Dr. Acebes. “Esto nos permite adaptarnos a las particularidades clínicas de cada paciente, optimizando tanto el procedimiento quirúrgico como la recuperación”, concluye.
Tras la intervención, el seguimiento del paciente es clave. “El seguimiento postoperatorio se considera parte esencial del proceso, ya que permite evaluar la evolución visual del paciente y también detectar patologías asociadas que pueden haber estado enmascaradas por la opacidad del cristalino”, explica el especialista.
La visión, clave para la independencia y el bienestar
La mejora visual que aporta esta cirugía tiene un impacto directo en la vida diaria. “Muchos pacientes recuperan autonomía y seguridad: pueden volver a leer, caminar con confianza o salir a la calle sin temor. Eso es salud visual, pero también bienestar emocional”, afirma el Dr. Acebes.
“Lo más gratificante de esta cirugía es ver cómo mejora la vida de las personas. La visión está íntimamente ligada a la independencia, al bienestar emocional y a la participación social. Y devolver todo eso a una persona con una intervención que dura apenas unos minutos es profundamente satisfactorio”, concluye.
Tecnología y experiencia, binomio de confianza quirúrgica
La combinación de equipamiento avanzado y personal especializado garantiza intervenciones resolutivas y seguras. “Además de contar con medios técnicos de última generación, la experiencia y formación de nuestros profesionales permite ofrecer una atención segura, eficiente y altamente resolutiva”, explica el doctor.
“Este modelo permite no solo ganar en seguridad, sino también reducir significativamente los tiempos de espera y desplazamientos para el paciente”, explica el especialista, señalando que este equilibrio entre tecnología y capital humano es clave para mantener los altos estándares de calidad asistencial.