La Real Sociedad Canina de España (RSCE) ha alertado de que una parte importante de las razas caninas españolas atraviesa una situación delicada. Según sus cálculos, casi el 74% de las razas reconocidas en el país, 17 de las 23 existentes, se encuentran en “serio peligro” de desaparición.
La organización explica que el principal problema es la falta de inscripción de muchos ejemplares en los registros oficiales. Sin estos datos, resulta difícil llevar un control de la población real de cada raza y de su evolución a lo largo del tiempo.
La importancia de los registros oficiales para las razas de perro
Los registros como el Libro de Orígenes Español (LOE) o el Registro de Razas Caninas (RCC) permiten contabilizar de forma fiable cuántos perros existen de cada raza. También sirven para seguir su genealogía, mantener las características propias de cada línea y evitar la pérdida de diversidad genética.
Desde la RSCE señalan que el pedigrí es la herramienta que garantiza la trazabilidad de una raza. Gracias a este sistema se puede conocer el origen de cada ejemplar, sus antecesores y los posibles riesgos genéticos. Sin esa información, no es posible saber cuántos perros hay, cómo están emparentados ni qué problemas de salud podrían surgir con el paso de las generaciones.
La entidad advierte de que esta falta de datos compromete la conservación, la salud y la identidad de las razas españolas.
Razas afectadas en distintos puntos del país
Entre las razas señaladas se encuentran variedades de caza, pastoreo y compañía originarias de diferentes comunidades autónomas. La lista incluye, entre otras, el Sabueso, el Galgo Español, el Dogo Mallorquín (Ca de Bou), el Pastor Vasco (Euskal Artzain Txakurra), el Majorero, el Maneto, el Mastín del Pirineo y el Pachón Navarro.
También figuran el Pastor Mallorquín (Ca de Bestiar), el Perdiguero de Burgos, el Perro de Pastor Garafiano, el Perro Leonés de Pastor, el Podenco Andaluz y el Podenco Canario. A ellos se suman el Ratonero Valenciano, el Valdueza y el Xarnego Valenciano.
En muchos casos, la RSCE apunta a que generaciones completas de perros no se han inscrito en los registros, lo que ha hecho que se pierda el rastro genealógico de parte de estas poblaciones.
Un llamamiento a criadores y propietarios
Ante esta situación, la organización ha hecho un llamamiento a criadores y propietarios para que registren a sus perros. Recuerdan que el pedigrí no es solo un trámite, sino “un acto de responsabilidad que contribuye a una cría responsable y a un registro fiable de las razas autóctonas españolas”.
El objetivo es evitar que se pierda una parte del patrimonio canino nacional por falta de información sobre sus ejemplares.
Un estudio genético para conocer la situación real
Como parte de esta estrategia, la RSCE ha puesto en marcha un estudio genético junto a la empresa especializada Wisdom Panel. El proyecto busca analizar la diversidad genética y el estado de salud de las razas autóctonas.
La iniciativa se desarrollará en todo el país y pretende aportar datos que ayuden a criadores y dueños a tomar decisiones de cría con mayor base científica. También servirá para sentar las bases de poblaciones o grupos caninos que todavía no están reconocidos oficialmente como razas.
El presidente de la RSCE, José Miguel Doval, ha señalado que “este estudio llega en un momento clave para conocer con precisión el estado genético de nuestras razas y poder protegerlas antes de que los riesgos sean irreversibles. Si no actuamos ahora, corremos el riesgo de perder una parte valiosa de nuestro patrimonio canino”.