Sociedad
Manuel Mostaza, politólogo y director de Asuntos Públicos de Atrevia; Laura Díaz y Javier Lorenzo, investigadores principales del equipo español de MOVE; María de los Ángeles González Encinar, vicedecana de Relaciones Internacionales, Cooperación y Movili
Manuel Mostaza, politólogo y director de Asuntos Públicos de Atrevia; Laura Díaz y Javier Lorenzo, investigadores principales del equipo español de MOVE; María de los Ángeles González Encinar, vicedecana de Relaciones Internacionales, Cooperación y Movili

Hay una movilidad sugerida por la falta de expectativas personales

Las mismas divisiones en función del género que se observan en la sociedad a nivel nacional, se reproducen para la movilidad

Vie, 27 Abr 2018

"Hay una movilidad sugerida por la falta de expectativas personales", afirmó Javier Lorenzo, co-investigador principal del equipo español de MOVE, en la presentación este jueves por parte del Colegio Profesional de Politólogos y Sociólogos de las principales conclusiones del Proyecto Europeo MOVE Análisis en torno a la 'frontera de cristal' y la movilidad geográfica de las mujeres jóvenes.

Este estudio marco realizado entre jóvenes de varios países europeos evidencia, tal y como adelantó ElPlural, que existe una 'frontera de cristal' en la movilidad de los jóvenes. En la presentación; Lorenzo Navarrete, decano del Colegio Profesional de Politólogos y Sociólogos de Madrid, dijo que se han encontrado que "parte de esa barrera invisible entre hombres y mujeres no sólo es un techo, sino que es una frontera". "No se trata tanto de que viajen más, como de los motivos por los que lo hacen. Las mujeres jóvenes participantes en la encuesta, viajan más por motivos laborales, pero cuando analizamos en detalle a qué tipos de trabajos, observamos que las mujeres están significativamente más presentes en trabajos de Au-pair o voluntariado. Las mismas divisiones en función del género que se observan en la sociedad a nivel nacional se reproducen para la movilidad", explicó.

María de los Ángeles González Encinar, vicedecana de Relaciones Internacionales, Cooperación y Movilidad de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, hizo hincapié en que "somos un planeta en movimiento". Expresó que le había llamado la atención que el trabajo "destaca el desarrollo de una identidad cosmopolita y europea". Apuntó al "éxito del espacio Schengen, con la libertad de movimiento en él". Si bien, es un éxito que "no ha evitado que la Unión Europea se haya convertido en un santuario para las personas que han querido entrar de manera no reglada". Celebró que "el refuerzo de la identidad cosmopolita y europea es una de las consecuencias más positivas de la movilidad".

Recomendaciones políticas

Antes de que Javier Lorenzo detallara los resultados del estudio; Laura Díaz, co-invertigadora principal del equipo español de MOVE, remarcó las recomendaciones políticas a extraer de la investigación. Algunas de ellas son: la necesidad de adecuar y promover las "fuentes de información para la movilidad entre los jóvenes"; la "impartición de idiomas"; el adoptar adecuadas políticas públicas como, por ejemplo, favorecer la información y promoción de la movilidad entre grupos excluidos, marginalizados o con diversidad funcional; el "atender a las diferencias entre países" y el adecuar las políticas europeas a las diferentes condiciones de éstos. "La Unión Europea podría aportar becas en función de lo que necesiten los jóvenes. Las becas europeas son insuficientes para la movilidad de los jóvenes", argumentó. Propuso adecuar los baremos de becas de acuerdo con el nivel de vida en el país de destino y, en general, aumentar las ayudas financieras. En el caso español, una de las principales barreras declarada para la movilidad, junto con el idioma, es la falta de financiación (40% frente a menos del 25% en el global del estudio) que se refuerza por el hecho de que los jóvenes españoles encuestados son los más dependientes de su familia. "Esto prolonga el hilo de la dependencia, en línea con el retraso de la emancipación en España, y dificulta uno de los objetivos o hitos de la movilidad que es el de favorecer la autonomía personal, y el paso a joven-adulto", aseveró.

El estudio define como jóvenes móviles a los que, con una edad comprendida entre 18 y 29 años, tiene una experiencia de movilidad de más de dos semanas en otro país. En España, los porcentajes globales de jóvenes móviles no presentan grandes diferencias por sexo. Entre 18 y 24 años, ellos se declaran más móviles que ellas. Después, son ellas moderadamente más móviles que ellos. Un hecho importante es que las mujeres se mantienen significativamente más en el país de destino que ellos. Las mujeres españolas se declaran más móviles que el global de las europeas, 37,1% frente al 32,1%.

Respecto a las motivaciones de la movilidad, las mujeres señalan más que los hombres el aprendizaje de un idioma, el desarrollo profesional/personal y la mejora de las condiciones laborales, así como el no encontrar trabajo en España. Ellos, en cambio, a la hora de moverse, le dan más importancia que ellas a aspectos como el conocimiento previo del idioma.

Entre los jóvenes españoles, aparece con más frecuencia como motivación para la movilidad no encontrar trabajo (un 16,4% declaró este motivo frente al 9,6% del global), además de las oportunidades personales/profesionales (declaradas como motivación para la movilidad por el 58,9% de los jóvenes españoles frente al 48,1% de los europeos). Así, en España, aprender idiomas es la principal motivación para la movilidad (71.3% entre las mujeres y 66.2% entre los hombres) y también una de las principales barreras (38,2% para las mujeres, 39% para ellos).

La falta de recursos financieros es la barrera más descrita en ambos sexos. "La falta de recursos financieros es especialmente sangrante en el caso español", advirtió Lorenzo. Para el total de europeos, era el conocimiento del idioma. Entre ellas, se incluye con mayor frecuencia el bienestar psicológico como barrera para a movilidad, entre ellos es más frecuente la barrera del reconocimiento de cualificaciones. En las barreras para la movilidad entre los españoles se declara con más frecuencia los motivos financieros: más del 40% lo indicó, en el global de Europa no llega al 25%. Sólo algo más del 10% de los españoles declara la no existencia de barrera en la movilidad, mientras que en el total de países se aproxima al 25%.

Con todo, en palabras de Lorenzo, "la presencia de mujeres en el sistema educativo es mayoritaria en todos los países de Europa y su movilidad está muy condicionada a esa etapa de su vida. Sin embargo, posteriormente se mueven menos que los hombres. Estos datos nos dicen que hay una heterogeneidad en el comportamiento de hombres y mujeres que no siempre se ven reflejadas en las estadísticas. Hay una aproximación diferente a la movilidad".