Sociedad
Patricia Betancourt y Ricardo Altable durante una de las emisiones de 'Detrás de la Verdad' que emite TRECE.
Patricia Betancourt y Ricardo Altable durante una de las emisiones de 'Detrás de la Verdad' que emite TRECE.

‘Detrás de la verdad’ de TRECE transgrede la deontología profesional del periodismo

Analizamos con la periodista Mariola Cubells, María Soleto (Fundación Mujeres) y profesores universitarios cómo enfocaron los vídeos de ‘La Manada’ de la presunta violación a una joven

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Dom, 19 Nov 2017

El espectáculo bochornoso en la cadena de los obispos (renovada en Trece) comenzó al empezar el programan 'Detrás de la Verdad'. Sus presentadores, Patricia Betancourt y Ricardo Altable, explicaron a la audiencia que "la dirección del programa" estaba decidiendo en esos momentos qué partes podían ofrecer de los hasta 7 vídeos grabados por la Manada de la supuesta violación de una joven, un juicio que se está celebrando ahora en Pamplona y ha despertado una gran polémica después de que se cuestionara a la víctima por haber rehecho su vida. 

El programa de Trece cebó la emisión de dichos videos como si se tratase de cualquier otro contenido, colocando incluso un pequeño recuadro en la esquina inferior de la pantalla donde se veía al propio director viendo las imágenes de la discordia. Todo ello acompañado de un printer que reiteraba que la decisión se estaba tomando justo en esos mismos momentos. 

Finalmente Trece emitió fragmentos de los vídeos, que suman un total de 96 segundos de duración y que resultarán claves en el juicio que sienta, desde el pasado lunes, en el banquillo de la Audiencia de Navarra a cinco hombres acusados de agredir sexualmente de manera conjunta a una joven de 19 años.

Además de la emisión, Altable junto a un equipo de colaboradores, comentaron el contenido de las imágenes, incluídas las supuestas frases de contenido sexual que los acusados habrían dicho en los diferentes vídeos.

El tratamiento de la noticia indignó a muchos espectadores que hicieron llegar sus críticas a través de las redes sociales, lo que ha provocado que TRECE haya retirado de su página web el fragmento polémico y pedido perdón por su emisión.

Valoración de expertos

Este medio se ha puesto en contacto con diversos profesionales para hacer un análisis global de lo ocurrido.

Marisa Soleto, de la Fundación Mujeres, aclara que no ha visto el programa, pero por la información a la que ha tenido acceso, comienza por diferenciar que “este tipo de formatos no son programas informativos si no de entretenimiento”, dicho lo cual, muestra “su total disconformidad con el tratamiento que se ha hecho de un tema de especial sensibilidad, ya que no solo se trata de respetar la presunción de inocencia de los acusados, si no también de salvaguardar la dignidad de la víctima”. Soleto añade, que con las causas judiciales hay que tener paciencia, pero que “no se pueden consentir este tipo de conductas que lo único que hacen es alentar estereotipos machistas, propios de sociedades patriarcales, que ponen en duda la decencia de las mujeres”.

En el caso concreto de TRECE, matiza Marisa, “al ser una Televisión Digital Terrestre (TDT), está regulada por la Comisión Nacional del Mercado de las Comunicaciones, que se ocupa de que estos operadores cumplan con la legislación vigente, entre ellos la Ley de Igualdad y la de Violencia de Género, que hacen apelación a la imagen de las mujeres, en el marco de los valores constitucionales, por lo que las imágenes que puedan vulnerar los temas de igualdad, merece al menos la apertura de una investigación por parte de este organismo”.

Francisco Zurián, profesor de la facultad de periodismo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y especialista en género, nos explica que “desde los medios de comunicación no se debe contribuir a torturar más a alguien que ha sufrido algo tan grave y tan violento, como puede ser una violación”, por lo que “además de respetar la presunción de inocencia , también hay que hacer lo propio con la integridad de la víctima” Todo esto, añade Zurián, es un claro síntoma de que “el machismo sigue imperando, cuestionando a las mujeres por su comportamiento, por lo que es necesario una mayor sensibilización en los distintos colectivos sociales en este tipo de cuestiones”

Isabel Muntané, profesora de periodismo de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y docente en el máster en género y comunicación de la facultad, cree que “al final se confunde información con espectáculo y lo que viene haciendo Trece, va en la línea de lo que sucede desde hace muchos años, que es cuestionar la palabra de la mujer, propio de una sociedad patriarcal y machista”. Además añade Muntané, “desde este medio se está vulnerando la dignidad de la víctima, sometiéndola a un juicio paralelo”

Mariola Cubells, periodista y analista de televisión en diferentes formatos, afirma que está “aterrorizada con este hecho”, lleva muchos años “estomagada”, enfatiza la informadora, ya siempre cree “que no se puede subir más el listón”. En este caso concreto, asevera, “ya no es valorativo, es que puede ser puede ser punible, con lo que estamos en otra dimensión”. Continúa la reflexión, asegurando que “ya no le vale que se pidan disculpas, ni nada similar. A estas alturas de partido, todos sabemos en los medios qué y por qué hacemos las cosas, como también cuales son las consecuencias”.

En estos días, recuerda Mariola, se celebra el aniversario del asesinato de las niñas de Alcásser, hecho que marcó un punto de inflexión en el tratamiento informativo, ya que todos sabemos “ lo que hicimos mal y me hubiera gustado pensar que nunca más íbamos a incurrir en ese tipo de comportamientos, pero parece que se está contribuyendo a todo lo contrario de lo que deberían aportar los medios de comunicación”

En el caso de TRECE, remarca Cubells, “es mentira que no se sepa a la hora de emitir eso cuales son las consecuencias. No es posible que nadie pueda creer que se haya hecho esto por contribuir a dar información. Los responsables de esa emisión, saben perfectamente lo que están haciendo, y el tomar partido de esa manera y no de otra, es una declaración de intenciones en toda regla”

Si esto es constitutivo de delito, añade la analista, hay que tomar medidas drásticas, lo que pasa por “te voy a quitar la licencia”, eso por no hablar que una televisión que pertenece a la Iglesia Católica.