La presencia de Kim Kardashian y Lewis Hamilton en Coachella 2026 ha dado un nuevo impulso a las informaciones sobre su relación. Ambos fueron vistos juntos durante el primer fin de semana del festival de California en una de las citas culturales y mediáticas más observadas del calendario estadounidense. La empresaria y el piloto acudieron al concierto de Justin Bieber el sábado 11 de abril y se desplazaron por el recinto acompañados por seguridad, en una imagen que muchos medios han leído como la confirmación pública más evidente hasta ahora de su romance. 

La escena tiene relevancia no solo por el peso mediático de sus protagonistas, sino también por el lugar en el que se produce. Coachella se celebra este año en dos fines de semana, del 10 al 12 y del 17 al 19 de abril, y mantiene su condición de gran escaparate internacional para la música, la moda, las marcas y la cultura de la celebridad. 

En esta edición, además, el festival ha vuelto a reunir a grandes nombres del pop global. Justin Bieber encabezó la jornada del sábado 11 de abril, dentro de un cartel en el que también figuran Sabrina Carpenter y Karol G como grandes reclamos del año. Esa combinación de música masiva, retransmisión global y circulación viral en redes convierte a Coachella en un espacio especialmente eficaz para proyectar una imagen pública. Que Kardashian y Hamilton fueran vistos precisamente allí multiplica el alcance del gesto. 

La aparición en el desierto californiano no llega de la nada. Días antes, Harper’s Bazaar informó de que Lewis Hamilton había compartido un vídeo grabado en Tokio en el que conducía un Ferrari F40 con Kim Kardashian como copiloto. Esa publicación fue interpretada como la primera confirmación visual de una relación que ya venía rodeada de rumores desde comienzos de 2026. 

Kim Kardashian estuvo casada con Kanye West desde 2014 y presentó la demanda de divorcio en 2021. El proceso quedó formalmente resuelto en 2022. Tras esa ruptura, mantuvo una relación de unos nueve meses con el humorista Pete Davidson, cuyo final llegó en agosto de 2022. Más adelante fue vinculada al jugador de la NFL Odell Beckham Jr., una relación que se enfrió y terminó en abril de 2024. 

Ese historial reciente explica parte de la atención que despierta ahora su acercamiento a Hamilton. No se trata solo de una nueva pareja famosa, sino del primer romance con verdadera proyección pública que parece consolidarse tras su etapa posterior al divorcio con West. 

En el caso de Lewis Hamilton, la relación también encaja en una trayectoria mediática que va mucho más allá del deporte. El piloto británico, ahora en Ferrari, lleva años siendo una figura con peso en la moda, el activismo y la cultura popular, lo que hace que su exposición pública no dependa únicamente de la Fórmula 1. Por eso, la unión entre ambos tiene un eco especial. No conecta solo dos nombres conocidos, sino dos marcas personales globales con capacidad para dominar la conversación pública. 

De momento, ninguno de los dos ha hecho declaraciones directas sobre la relación. Pero entre el vídeo de Tokio y la aparición conjunta en Coachella, el relato ha ganado consistencia. 

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