El excomisario José Manuel Villarejo ha hecho una declaración en la que, al mismo tiempo que se ha separado de la Kitchen, también ha dicho que todo lo hay contra él es para destruirle. Y los nombres de sus presuntos enemigos no son poca cosa: "La primera vez que declaro estaba en prisión y había sufrido torturas y un intento de asesinato. En 2021 que vuelvo a declarar y confirmo lo que supe en 2017, que hubo una reunión entre Sanz Roldán (exdirector del CNI), el expresidente del Gobierno (Rajoy) y el rey emérito que deciden destruirme. Ahora tengo que decir la verdad, no me queda mucho tiempo, y así se lo hice constar al fiscal para colaborar, pero nunca me respondieron".
Como desde que empezó el caso Tándem, Villarejo acusa de todos sus males a su 'archienemigo mortal', el exdirector del CNI, Féliz Sanz Roldán, pues como hiciera el exDAO, Eugenio Pino, ha querido ponerle un lazo de legalidad al caso Kitchen. Sobre por qué se acercó a Sergio Ríos, chófer de Bárcenas, Villarejo ha dicho que se acercó a él porque se lo dijo García Castaño, y apeló a su condición de militar. Entendían que al ser de total confianza podía tener material sensible (dinero, joyas, obras de arte), y que cerca de la frontera Bárcenas tenía contacto con otras personas. No se fiaba de nadie, pero Sergio gozaba de esa confianza.
Pero cuando le han preguntado por las agendas, así como por las grabaciones y sus declaraciones en instrucción, que dicen todo lo contrario, de las declaraciones ha negado la mayor por el intento de asesinato que afirma haber sufrido, de las grabaciones no ha dicho nada y se ha ido por la tangente, y de las agendas ha afirmado: "No voy a contestar sobre los diarios porque se han introducido de forma irregular. Esta pieza en kafkiana".
Villarejo asegura que Bárcenas "lo grababa todo" según le dijeron, y que cree que por eso querían recuperarlas. "Tenía grabaciones con Arturo Fasana, un hombre que tenía relación con Kalashov. Era importante recuperar esos pendrive, pero no solo por lo que afectaba a Rajoy. Ojalá hubiera encontrado algo de Rajoy, me habría hecho mucha ilusión. Cosidó me dijo que había mucho interés en saber que podía difundir que afectara a altas instancias del Estado".
Balones fuera
Villarejo quiere salvarse de la Kitchen, y circunscribe la operacion parapolicial a cuando le apartaron de Sergio Ríos. Ha explicado que Ríos le dijo que le habían dicho que no hablara con él, y que cuando se enteró de que habían entrado en el estudio de Rosalía se enfadó y dijo que cómo se hacía eso sin autorización judicial.
Preguntado por el fiscal ha dicho: “El señor DAO no se enteraba de nada, estaba todo el día haciendo dibujitos de los uniformes y de las medallas. Yo me preguntaba qué estaba haciendo allí. Creo que la función de DAO le vino grande, estoy hasta las narices de ser políticamente correcto”.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.