El Partido Socialdemócrata ha ganado las elecciones europeas en Suecia con algo más de una cuarta parte de los votos, en unos comicios en los que la ultraderecha fue la fuerza que experimentó una mayor subida y quedó tercera.

Los socialdemócratas del primer ministro, Stefan Löfven, lograron el 23,7 %, 0,4 puntos menos que en los comicios de 2014, y mantienen sus cinco eurodiputados, por delante del Partido Conservador, con el 16,7 %, tres puntos más, lo que les sirve para ganar un eurodiputado y sumar cuatro, informó la Autoridad Electoral sueca.

Ascenso de la ultraderecha en Suecia

El resultado provisional, escrutado el 91 % de los distritos electorales, coloca al ultraderechista Demócratas de Suecia como tercera fuerza, condición que ya ostenta en el Parlmento sueco, con el 15,6 %, seis puntos más que hace cinco años, lo que le otorga tres escaños, uno más.

Los ultras austriacos en tercera posición

Los austriacos dieron una victoria al popular Sebastian Kurz, con un 34,9% de apoyos, en medio de la crisis desatada por el escándalo de corrupción que afecta a la ultraderecha (FPÖ) y que ha llevado a la ruptura de la coalición de gobierno liderada por los conservadores, según las proyecciones de la televisión pública austriaca y la consultora Sora.

La extrema derecha solo sufrió un ligero retroceso una semana después de que dimitiera su ya exlíder y exvicecanciller, Heinz Christian-Strache, protagonista de un vídeo grabado con cámara oculta en julio de 2017 en Ibiza en el que proponía dar contratos públicos a una supuesta sobrina de un oligarca ruso a cambio de apoyo electoral, apuntaba vías de financiar ilegalmente al FPÖ y de controlar uno de los diarios más influyentes. Según la estimación, los ultranacionalistas siguen en el tercer puesto y alcanzaron un 17,2% de los votos, dos puntos y medio menos que hace cinco años. 

Los xenófobos flamencos de Bélgica, segunda fuerza 

En Bélgica, la derecha radical ha ganado este domingo las elecciones federales en Bélgica, país en el que los nacionalistas flamencos de la NV-A se mantienen como la fuerza más votada, con un 18,71 por ciento y 25 escaños, seguidos del partido xenófobo flamenco Vlaams Belang, que empata a 18 escaños en el segundo puesto con el Partido Socialista valón, según el resultado escrutado al 81 por ciento.
 

Hungría y Polonia

Por su parte, el Fidesz húngaro consolida su poder obteniendo más de la mitad de los votos válidos depositados este domingo en las urnas. El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, socio actual del Partido Popular Europeo (PPE), ha cuestionado en los últimos meses las políticas de sus teóricos aliados y ha estrechado lazos con Salvini, sin dejar claras cuáles serán sus posiciones.

A medio camino entre alianzas se sitúa también el Partido Ley y Justicia (PiS) polaco, actualmente en el poder y cuestionado al igual que Fidesz desde Bruselas. La formación gobernante en Polonia ha evitado el 'sorpasso' de una coalición opositora que, bajo la bandera del europeísmo, aspiraba a poner fin a la cadena de triunfos electorales del PiS.