El potavoz de Sumar, Ernest Urtasun, no ha cerrado la puerta a la propuesta de Izquierda Unida acerca de que Sumar forme parte de un partido de izquierdas más dentro de un "frente amplio" que actúe de manera conjunta. "Hay muchas maneras de construir y experiencias distintas para construir un proyecto ganador", ha indicado expresando que él conoce bien esas cuestiones dado que proviene de los comunes y consciente de que "en Sumar participan miles de inscritos y varios partidos".

Por ello, ha aplazado a después de la formación orgánica de Movimiento Sumar, el partido instrumental de Díaz, el momento para lograr un "encaje satisfactorio" del espectro a la izquierda del PSOE para poder formar una "alternativa de gobierno"

Además, sobre la amnistía, ha señalado que “la unilateralidad forma parte del pasado y ya no está encima de la mesa” de los partidos independentistas, puesto que se han embarcado en un proceso de negociación con el PSOE y con Sumar para conformar un nuevo Gobierno de Pedro Sánchez. 

“Cuando uno elige el camino del diálogo de la negociación, no elige el camino de la unilateralidad”, ha dicho Urtasun. “Por tanto, la unilateralidad forma parte del pasado y ya no es algo que esté encima de la mesa, ahora estamos en la vía del diálogo y del acuerdo y estamos convencidos de que en esa vía andará todo el mundo”, ha dicho Urtasun. Se ha mostrado “optimista” de que ese diálogo llegue a buen puerto. “La negociación avanza, somos optimistas”, ha dicho.

Contesta así a la manifestación que convovó este domingo el Partido Popular en contra de la amnistía asegurando que el PP “es el partido de la desigualdad”, dado que ha pactado y gobiernan en varias comunidades “con quienes niegan la violencia de género” y dado que en el Gobierno de Mariano Rajoy “hizo recortes en el Estado de bienestar que llevaron el paro, que es un síntoma de desigualdad, a cifras estratosféricas”. Además, ha dicho que fue un “espectáculo extraño” porque los populares se situaron en “posición de oposición y haciéndonos perder el tiempo”.

Sobre la investidura de Feijóo, que arranca este martes en el Congreso a pesar de no tener apoyos, ha declarado su “estupefacción” por el hecho de que el candidato popular “no ha logrado ni un solo voto más en un mes, ni ha trasladado una sola idea de lo que quiere hacer en el país”. “No sabemos qué proyecto tiene ni a dónde quiere llevar a España, solo quiere el poder”, ha afirmado.

Un frente amplio

La izquierda está en proceso de reorganización tras las elecciones y antes de la investidura de Pedro Sánchez. El nuevo equilibrio de fuerzas en el espectro político a la izquierda del PSOE está reconfigurando el panorama y, como resultado, está redefiniendo el papel de cada actor en este escenario. En este contexto, el coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha presentado la nueva dirección estratégica de su formación, ahora que ya no forma parte de Unidas Podemos.

El líder de IU ha delineado cinco propuestas programáticas fundamentales para las futuras negociaciones del próximo gobierno de coalición. Garzón también busca establecer una identidad distintiva, siguiendo el modelo de Podemos, en contraposición al proceso de unidad que la vicepresidenta segunda en funciones había empezado a construir en torno a su propio proyecto, el cual, en la práctica, parece diluir la presencia de las diversas fuerzas que conforman la coalición homónima.

El reparto de fuerzas en el espacio político a la izquierda del PSOE ha experimentado cambios significativos. La preeminencia que antes ostentaba Podemos ha sido transferida a Sumar, que en la práctica se traduce en Movimiento Sumar, el partido instrumental de la vicepresidenta segunda del Gobierno en funciones. En las próximas semanas, este partido llevará a cabo su proceso de constitución orgánica.

Por este motivo, Garzón aboga por la creación de un "frente amplio" en el ámbito de la izquierda que vaya más allá de la mera coalición electoral. En este frente amplio, el partido Sumar, que actualmente está en proceso de desarrollo de sus propias estructuras, sería considerado como uno más. Según el documento presentado ante la ejecutiva de IU, este frente amplio contempla mecanismos democráticos de coordinación que permitan a todos los partidos involucrados sentirse cómodos, representados y, por lo tanto, partícipes.

Esta propuesta cobra especial relevancia dada la tensión previamente experimentada en Izquierda Unida, que fue excluida tanto por Podemos como por el partido de Garzón en el proceso liderado por Sumar, que son las otras dos fuerzas políticas de ámbito estatal que componen la coalición.

Sira Rego, portavoz federal de IU, expresó hace dos semanas la importancia de establecer algún tipo de sistema rotativo que garantice la comodidad de todos los miembros en esta representación conjunta. Reconoció que se trata de un asunto complejo debido a la diversidad de seis fuerzas políticas con representación en juego.

De hecho, Izquierda Unida esperaba resolver esta situación una vez que se haya redactado el reglamento del grupo parlamentario, el cual aún no está finalizado, según confirma Sumar. Sin embargo, algunas fuentes en los partidos de la coalición han expresado su descontento y han insinuado que la solución es tan simple como ponerse a trabajar en ello, acusando al equipo de Yolanda Díaz de controlar los tiempos de la coalición. Por contextualizar del tiempo transcurrido, la primera reunión del grupo parlamentario se celebró hace aproximadamente un mes.