Tal vez en Podemos hayan estado durante este verano más callados que de costumbre, estudiando qué les pasó en las elecciones del pasado 26J, pero a nivel interno su militancia ruje en varias de sus organizaciones regionales por diferencias con sus dirigentes.

La última división se ha producido en la Comunidad Valenciana, donde un sector crítico con su actual secretario general, Antonio Montiel, se está organizando incluso llegando a convocar una asamblea al margen de los cauces oficiales del partido.

Según recoge el diario Levante, todo se produjo a raíz de la destitución de Sandra Mínguez como secretaria de Organización del partido el pasado julio. Desde entonces, un grupo de militantes se ha organizado, aunque sin definirse como sector crítico, para reclamar más comunicación interna.

Nuevo impulso

Además, el llamamiento a los círculos busca, según sus promotores, dar un nuevo impulso al partido en Valencia con lo que cuentan ya con más de 300 militantes a sus espaldas. Por esto, han convocado una asamblea en el parque Central de Torrent el próximo tres de septiembre, remarcando que su único objetivo es debatir sobre el futuro y no dividir.

Entre los convocantes destacan, según publica Valencia Plaza, la propia Sandra Mínguez, César Jiménez, Antonio Estañ, Cristina Cabedo y Daniel Geffner, cinco de los 12 parlamentarios de Podemos en las Cortes Valencianas, además del senador Ferran Martínez.

Siguiendo la petición que hizo Iñigo Errejón tras las elecciones de junio, para que se volviese a dar protagonismo a los círculos, este movimiento ajeno a los dirigentes valencianos de Podemos buscará en su acto no tener diferencias de “estatus ni protagonismos de ningún tipo”, garantizando que a todos los militantes “se pueda escuchar su voz, al mismo nivel que cualquier otra persona”.

Ante la asamblea nacional

Este acto en Torrent también tendrá la vista puesta en la Asamblea Ciudadanos Estatal, algo así como el segundo Vistalegre, prevista para el próximo mes de enero, y en la que los diferentes movimientos críticos con la dirección del partido por todo España esperan que sea un revulsivo para Podemos tras la euforia inicial de sus primeros años de vida y el jarro de agua fría con los resultados del pasado 26J.