Cuando Rajoy, el pasado 3 de noviembre, a través de un frío comunicado, dio a conocer su nuevo gobierno, entre los que figuraba un tal Alfonso María Dastis Quecedo, como ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, muy pocos sabían de su existencia. Era un gran desconocido del que apenas se sabía que era diplomático y hasta ese momento Embajador representante permanente de España ante la Unión Europea.

La gran mayoría ha tenido que esperar hasta el 21 de diciembre para que en su primera respuesta en una sesión de control del Congreso, sus desafortunadas palabras sobre los jóvenes que emigran se hicieran hueco en los informativos y en las redes sociales. Pero antes de entrar en la actualidad más actual, demos para atrás en el tiempo hasta situarnos a mediados de los años cincuenta.

Familia y estudios
Para ser exactos hasta el 5 de octubre de 1955. Es decir, el día, mes y año en que Alfonso María, alias "Poncho", nació en Jerez de la Frontera. De niño cuentan que vivió en una casa de la barriada de La Asunción  y más tarde en un piso de la calle Francos. Su padre Antonio, testimonian los medios locales, era celador mientras que su madre Natividad ejercía de ama de casa. Es el tercero de cuatro hermanos (Margarita, Antonio y Jesús) y sus primeros estudios los realizó en los Marianistas. A mediados de los 70 marchó a  casa de su tía Dora Quecedo en Madrid a estudiar Derecho en el Colegio Español Universitario (CEU), obra de la Asociación Católica de Propagandistas.  Allí conoció a la que hoy es su mujer Maria Luisa Alonso Horcada, hija de Santiago y de María Luisa. Durante su etapa universitaria también decidió preparar las oposiciones a diplomático. Entre unas cosas y otras, tuvo que esperar al verano de 1983 para ser nombrado funcionario de carrera con categoría de Secretario de Tercera Clase. Poncho y Luisa son padres de dos hijos: Jaime y Lucía. Ambos por razones ajenas a su voluntad se han visto “salpicados” tras la citada respuesta parlamentaria que dio su progenitor en el Congreso de los Diputados. Aquí podeis consultar algunos detalles sobre sus duras estancias dentro y fuera de España.

Trayectoria en el BOE y en FAES
Tras pasar a ser propietario de su propio número de registro de personal, Poncho comienza su carrera. Aquí podéis consultar con detalle cada uno de sus destinos.

Para su primer trabajo retribuido en el exterior tiene que esperar 6 años hasta que el bombo le lleva a la ciudad de New York. En tanto que  eso sucede y durante un tiempo complementa sus ingresos como preparador de opositores a diplomático en un piso flanco situado en la Calle Martínez Campos de Madrid. Allí, durante un par de tardes a la semana, reúne a una veintena de jóvenes, para pasar revista, previo cante, a sus avances con el temario. Cobra por ello una cantidad nada simbólica.

Un leal colaborador de Aznar
Tras unos años en la Representación Permanente de España ante la ONU vuelve a Madrid. En 1996, tras primera victoria electoral del PP , Poncho es reclamado para irse a trabajar al Gabinete del recién elegido Presidente del Gobierno, José María Aznar. Allí se instala durante 4 largos años lo que le da tiempo y agenda para consolidar su ya de por si carácter conservador. Comienzan sus primeras colaboraciones con FAES que con los años se han ido consolidando.

En la segunda y última legislatura de Aznar, la suerte le acompaña y su nombre aparece en septiembre del 2000, por vez primera en el BOE con rango de Director General. Apenas dos años después continúa en racha y el Consejo de Ministros le nombra Secretario General de Asuntos Europeos, con rango, retribuciones y coche oficial  asimilado a Subsecretario. Todo iba viento en popa hasta que sucede lo no previsto: el PP, con Rajoy de cabeza de lista,  pierde las elecciones generales de marzo del 2004. El cese de Poncho, junto al de otros cientos Altos Cargos, es publicado un día del mes de abril. Pero, por razones corporativas, apenas tiene tiempo para lamentarlo ya que dos meses después en Junio es nombrado Embajador en los Países Bajos.

Y también de Rajoy

Tras su cese, tres años y medio después, quizá un poco precipitado para su gusto, Poncho vuelve a Madrid por un tiempo para luego volver a marchar a Bruselas. Retoma sus contactos con genoveses de postín, muchos y variados, hasta que el mismísimo Rajoy se fija en el y le acaba “fichando” como asesor en la sombra para asuntos de la UE. A partir de las elecciones generales del 2011, la racha le vuelve a sonreír y vuelve su nombre al BOE tras ser nombrado por el primer Consejo de Ministros presidido por Rajoy, Embajador representante permanente de España ante la Unión Europea. Desde entonces, siempre en un segundo plano, ha sido para Rajoy una apuesta segura. Tanto lo ha sido que el pasado 3 de noviembre le nombra Ministro.

Hasta aquí esta rápida biografía no oficial y ciertamente aburrida de un Ministro no menos aburrido de traje gris que es tan genovés como el resto de sus colegas de Consejo pero que su proverbial discreción le han hecho pasar hasta ahora desapercibido.

PD. Sobres su rentas y patrimonio nada que decir y mucho menos que contar. Son secretas como la del resto de Altos Cargos y dado que no es parlamentario continuaran así sin ser conocidas por los contribuyentes que finalmente son los que abonan su nómina.