Aylan se llamaba. Su imagen ha avergonzado a la 'civilizada' Europa, incapaz de dar una solución a la crisis de los refugiados. Pero hay muchos como él. También murió su hermano mayor, de cinco años. Y su madre. Y otros cuatro niños más en el mismo naufragio cuando intentaban alcanzar la isla griega de Kos. Y una decena de adultos que viajaban con ellos... Grecia ha recibido en la última semana a más de 23.000 personas en la última semana que tratan de huir del horror de la guerra. El viaje de estas personas se ha convertido en una especie de ruleta rusa que deja cifras espeluznantes: en estos días se han rescatado 55 cadáveres del mar, la semana pasada se encontró un camión en Austria con los cadáveres de 71 inmigrantes asfixiados, entre ellos cuatro niños.

El cupo de Rajoy
Mientras tanto, las autoridades europeas discuten sobre el cupo de refugiados que hay que acoger. A nuestro ministro de Exteriores, le parecía que acoger a 1.600 era demasiado porque en España hay mucho paro. Mariano Rajoy corrigió el error y se comprometió ante Merkel a subir la cifra a 2.739. Eso sí, con condiciones. Eso fue antes de la foto de la vergüenza. Después, sigue anclado en el cupo que nos corresponde, tal y como ha confesado esta mañana a Carlos Herrera en la COPE. Eso sí, se trata de un problema "espeluznante". Muy en su estilo.

Mientras tanto, sus colegas europeos parece que se ponen las pilas y están dispuestos a triplicar la cifra inicial prevista. Al parecer, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, propondrá en la próxima cumbre subir de 40.000 a 120.000 el cupo de refugiados.

Huían del horror
Ha hecho falta que muera el pequeño Aylan, de tres años, para que Europa reaccionara La familia huía de Kobani, símbolo de la resistencia kurda ante el grupo terrorista Estado Islámico (EI). Pretendían llegar a Canadá, donde vive una tía del pequeño. El único superviviente ha sido el padre, que ahora sólo desea volver al horror para enterrar a su mujer y a sus dos pequeños



Su imagen ha dado la vuelta la vuelta al mundo y ha sacudido conciencias. Entre otras la de Cristina Cifuentes, a la que, sin embargo, los internautas recuerdan la actitud de su partido.

 

¿Publicar sí o no?
Aylan ha provocado, además, un intenso debate sobre si publicar o no la foto. Arturo Pérez Reverte colgaba hace cinco horas un pequeño comentario en su cuenta de twitter explicando por qué. Se puede decir más alto pero no más claro.