La Unión Europea (UE) es incapaz de responder a la vulneración del derecho internacional y de la carta de Naciones Unidas perpetrada por los Estados Unidos de Donald Trump. La genuflexión de los Veintisiete ante la superpotencia norteamericana es un habitual, pero los mandatarios europeos intentan disimular su nimia importancia comprando el marco estadounidense y suplicando peticiones casi siempre desestimadas. La última, pronunciada este lunes, ha sido solicitar que se incluya a María Corina Machado, opositora que reclamó la invasión de Estados Unidos, en la “transición democrática”, algo que ya ha rechazado Trump.
Después de emitir un comunicado tibio firmado por 26 de los 27 (descolgándose Hungría), con llamados a la “calma” y la “moderación” para “evitar una escalada”, la portavoz comunitaria Anitta Hipper ha llamado a aprovechar la "oportunidad" para llevar a cabo una “transición democrática” en el país latinoamericano que "debe incluir" a los líderes opositores María Corina Machado y Edmundo González. “Oportunidad” es como considera la UE al tablero geopolítico resultante de un bombardeo que ha dejado decenas de muertos y el secuestro de un presidente y una primera dama.
Y “transición democrática” es, para los Veintisiete, transigir con las amenazadas de Trump a la nueva presidenta y elevar a Corina Machado, que no ha salido victoriosa de ningunas elecciones, y a Edmundo González, que fue rival de Maduro en los últimos comicios no validados al considerarse que hubo amaño por parte de Gobierno bolivariano y, en consecuencia, de los que Europa no ha reconocido oficialmente a ningún ganador. Sin embargo, y pese a que ninguna de las partes ha conseguido aportar actas reales y validas, la UE considera que Machado y González “fueron apoyados por una significativa mayoría".
Una tesis defendida por Hipper que sorprende a estas alturas, dado que, en su momento, la UE no reconoció a González como vencedor de las elecciones (tampoco a Maduro). Ahora que Estados Unidos ha entrado en juego, la posición de la UE ha cambiado misteriosamente y apunta ahora que "los próximos pasos" tras la intervención de Washington en Caracas se deben centrar "en el diálogo hacia una transición democrática, que debe incluir a Edmundo González y María Corina Machado". Pero ni dejando pasar todas sus acometidas consigue la UE que Trump transija a sus peticiones.
Todo ello, además, mientras Trump amenaza directamente a Groenlandia, parte del territorio de Dinamarca y, en consecuencia, de la UE. El presidente estadounidense quiere adueñarse de esta región danesa y lo defiende abiertamente, lo cual engrandece el ridículo europeo, cada vez más expuesto a sufrir las prácticas ante las que siempre ha callado. Los aranceles fueron un anticipo de acciones que podrían atacar directamente a la soberanía de los Veintisiete.
"Necesitamos Groenlandia por motivos de seguridad nacional. En este momento es un lugar muy estratégico, lleno de barcos rusos y chinos", ha ido más allá Trump, volviendo a inventarse realidades para justificar su despliegue invasor. “Y la Unión Europea necesita que la tengamos, y lo saben”. La doctrina Monroe podría expandirse también a este territorio europeo y, ni por esas, la UE es capaz de dar una respuesta.