El Gobierno de España sigue trabajando en sus relaciones comerciales a nivel internacional y apuesta por establecer unas líneas de trabajo que les lleven a fortalecer los vínculos con dos de las principales potencias económicas a nivel mundial: Estados Unidos y China. Prueba de ello son los viajes que tanto Pedro Sánchez como el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, vienen realizando en los últimos meses.
El líder del Ejecutivo nacional acaba de completar una nueva visita a China, en la que ha trasladado al máximo mandatario del país asiático la voluntad española de seguir avanzando en las relaciones bilaterales, así como también ha puesto en valor a Xi Jinping que se proceda a la creación del Diálogo Estratégico permanente que reforzará la interlocución política entre los dos países al más alto nivel. Por su parte, Carlos Cuerpo cruzará el charco para viajar por cuarta vez en dos años a Estados Unidos. Concretamente, el ministro de Economía aterrizará en Boston, donde el Gobierno tiene previsto abrir una nueva oficina comercial en esta ciudad, que sería la octava que tiene España en Estados Unidos.
Tanto Sánchez como Cuerpo continúan dedicando importancia en sus agendas a trabajar en estos ámbitos, si bien ambas potencias con las que se buscan fortalecer los vínculos comerciales se encuentran en puntos completamente opuestos de su relación con España.
Mientras que, por un lado, con China el Ejecutivo nacional viene logrando importantes avances y hallando en los últimos meses un clima tanto cercano como propicio para establecer acuerdos y dibujar líneas conjuntas de trabajo, la relación con Estados Unidos ha sido un tanto más tensa. España se ha tornado una piedra en el zapato para el modelo de hacer política que Donald Trump desarrolla, basado en presiones con las que hacer ceder a otros países en base a los intereses de Estados Unidos. No obstante, a diferencia de otros países, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se ha mantenido firme ante Trump en aspectos como la inversión en Defensa, la intervención en Venezuela o la guerra de Irán, asuntos que le han valido amenazas arancelarias por parte del mandatario estadounidense, pero que no han terminado de consolidarse.
Las relaciones comerciales entre Estados Unidos y España se mantienen firmes a pesar de los exabruptos de Trump
A pesar de las tensiones, el Gobierno español ha logrado manejar la situación y mantener, en cierto modo, las aguas calmadas con Estados Unidos e impulsado políticas para que las relaciones no se vean afectadas. Prueba de ello es el encuentro virtual que Carlos Cuerpo mantenía a inicios de esta semana con directivos de empresas españolas y estadounidenses, una cita organizada por ICEX, en el que también intervinieron la gobernadora de Massachusetts, Maura Healey y la alcaldesa de Boston, Michelle Wu.
La agenda del ministro de Economía en su viaje a Boston vendrá marcada por distintos encuentros. De esta manera, Cuerpo mantendrá un desayuno de trabajo con inversores de sectores estratégicos, como la industria química, la robótica, la neurotecnología, la tecnología óptica, los equipos industriales y las soluciones tecnológicas, con interés en expandirse en España.
Asimismo, se reunirá con la gobernadora de Massachusetts para explorar oportunidades de colaboración en un estado que se ha convertido en destino prioritario para la internacionalización de empresas españolas y para la atracción de inversión estadounidense hacia España. Empresas españolas líderes en sectores como la energía, los servicios financieros, los seguros y las ciencias de la vida tienen ya una presencia activa en Massachusetts, que mantiene un flujo comercial con España de alrededor de 800 millones de dólares al año.
El vicepresidente concluirá su jornada con una charla pública en el MIT junto al profesor Daron Acemoglu, ganador del Premio Nobel de Economía en 2024, sobre los desafíos económicos de Europa y el mundo.
Se trata esta de una agenda obedece a la política de proyección exterior de la economía española y con el mantenimiento de relaciones institucionales de primer nivel con los principales socios internacionales del país.
Además de mantener distintas reuniones en Boston, el ministro de Economía se trasladará a Washington para representar a España en las Asambleas de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, que se celebran esta semana en la capital estadounidense. El vicepresidente participará el jueves en un panel publico junto a Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo, sobre el futuro de la arquitectura económica de la zona euro. En el panel, organizado por el Peterson Institute también participaran los economistas Angel Ubide y Olivier Blanchard.
China y España: un futuro conjunto que se atisba favorable
Tras su viaje a China, Pedro Sánchez ha destacado los avances alcanzados durante esta visita oficial. “En 2005 dimos un paso decisivo con la creación de la Asociación Estratégica Integral, y el año pasado firmamos un Plan de Acción trianual. En esta visita hemos ido un paso más allá”, explicaba. Además de estos vínculos consolidados, el líder del Ejecutivo español puntualizaba que, ahora, la institucionalización del Diálogo Estratégico permitirá dotar de mayor estabilidad y continuidad a la interlocución entre ambos países, algo que, tal y como indicaba, se trata de un mecanismo estable y regular, similar al que China mantiene con otros socios europeos.
Los acuerdos que firmamos en 2025, el año pasado, han contribuido a que las exportaciones españolas a China crecieran más de un 7% solo en un año
El Gobierno va a suscribir un conjunto de acuerdos con el país asiático destinados a facilitar el acceso de productos españoles al mercado chino, promover inversiones y desarrollar proyectos en sectores como el transporte y las infraestructuras. “Si queremos que la economía globalizada siga existiendo, debe funcionar para todos con cadenas de suministro justas, que creen empleo y riqueza en todas las regiones de china y también en todas las regiones de España”, señalaba Sánchez.
El presidente Sánchez destacaba también la necesidad de impulsar un nuevo orden multipolar orientado a la paz y al desarrollo de toda la humanidad con el derecho internacional como base fundamental. Para avanzar en esa línea, le ha transmitido a Xi Jinping que España está preparada para aportar, para impulsar y para acompañar este esfuerzo común de afrontar desafíos como encontrar soluciones a los desequilibrios comerciales, a las tensiones geopolíticas y a desafíos globales como el cambio climático.
Asimismo, Pedro Sánchez expresaba la voluntad de España en desempeñar un papel activo y constructivo en las relaciones entre la Unión Europea y China, que representan más de un tercio del producto interior bruto mundial y cerca del 30% del comercio global.