En su cuarta visita oficial a China, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantendrá reuniones con empresas tecnológicas y reuniones de alto nivel con su homólogo de Pekín, Xi Jinping. Un viaje que arrancó el pasado viernes, aunque la agenda oficial no ha comenzado hasta este lunes, mientras que el punto álgido de la visita se dará este martes 14 de abril. Un viaje que tampoco es baladí si se atiende al tablero geopolítico, puesto que el mandatario español espera encauzar conversaciones para que el gigante asiático contribuya al fin de la guerra en Oriente Próximo.
Será hasta el miércoles cuando Sánchez finalice su ronda de encuentros oficiales entre empresas y relaciones diplomáticas, pero será el martes cuando se organizarán los grandes actos. A las 11:15 horas en Pekín, mantendrá un encuentro con su homólogo chino, Xi Jinping, en el Gran Salón del Pueblo, sede de la Asamblea Popular Nacional china, ubicada en la Plaza de Tiananmén de la capital.
Será a continuación, escasas horas más tarde, cuando el mandatario chino ofrecerá un gran banquete a Sánchez y su delegación española y, posteriormente, el presidente español ofrecerá una comparecencia ante los medios de comunicación en torno a las 07:30 horas en la Península. Desde Moncloa, según precisaron antes de comenzar el viaje oficial, defendieron la estrecha relación en clave positiva que Madrid mantiene con Pekín, así como las potenciales oportunidades que el gigante asiático puede ofrecer a España en clave de inversiones, teniendo en cuenta en este punto que las exportaciones españolas se han incrementado en un 7% en los últimos años.
Siguiendo con la agenda del martes, Sánchez proseguirá asistiendo a una ceremonia de bienvenida en el Gran Salón del Pueblo de la mano del primer ministro chino, Li Qiang, con quien mantendrá otro encuentro a puerta cerrada junto al presidente del Comité Permanente del Parlamento chino, Zhao Leji y, al término, se procederá a la firma de acuerdos sucedida de un segundo banquete, en esta ocasión, presidido por Qiang.
Por tanto, el miércoles continuará con los actos oficiales de Estado manteniendo otra reunión, esta vez, con el presidente de la Cámara de Comercio entre la Unión Europea y China, Jens Eskelund.
Desde reuniones con Xiaomi al papel de China y Occidente sobre la guerra
Durante este fin de semana, el presidente del Ejecutivo español, junto a su esposa Begoña Gómez, visitaron múltiples puntos turísticos de la capital china previamente a su agenda oficial. En este sentido, Sánchez acudió este domingo el Palacio de Verano, un edificio imperial del siglo XVIII situado a 12 kilómetros del centro de Pekín, que es monumento Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Posteriormente, visitó los conocidos ‘hutong’, construcciones antiguas de baja estatura que han quedado como emblemas históricos; además, también estuvo en la Torre del Tambor y la Torre de la Campana, un monumento del siglo XIII.
Este lunes, en el comienzo de los encuentros oficiales, Sánchez se ha reunido con la empresa tecnológica Xiaomi, así como con su CEO y fundador, Lei Jun, en aras de atraer inversiones a España en este ámbito. En este ámbito, el principal mandatario de Moncloa ha presentado al mercado español como un ecosistema industrial y logístico competitivo para “proyectos de cooperación tecnológica” entre ambos países, buscando ampliar el espectro más allá de las funciones que ya se trabajan en España en los campos de automoción y manufactura avanzada. Por consiguiente, Jun ha felicitado a Sánchez por el crecimiento económico de nuestro país, el cual ha tildado de “vertiginoso y muy positivo”, según han precisado fuentes gubernamentales.
Asimismo, la jornada de este lunes también se ha visto protagonizada por el discurso de Sánchez ante la Universidad de Tsinghua, la más importante en las materias de ciencia y tecnología, donde ha apostado por ahondar en las relaciones económicas con España en aras de que “abrirse” a los productos europeos y evitar un escenario de aislamiento económico. “La ciencia nos ayuda a comprenderlos, convirtiéndolos en oportunidades para el progreso. Nos proporciona pruebas, método y claridad. Y en tiempos de incertidumbre, esa claridad es lo que nos permite actuar con confianza y diseñar mejores políticas públicas”, ha trasladado. Bajo esta premisa, ha invitado a China a abrirse aún más al mercado internacional, recordando que la Unión Europea ha firmado con 25 países acuerdos, incrementando un 80% sus importaciones de nuevos mercados.
En su mismo discurso ante el centro universitario de alto prestigio en China, Sánchez, bajo el marco de la guerra en Irán, ha pedido al gigante asiático una mayor implicación diplomática y que exija el fin de las hostilidades: “Sé que China es plenamente consciente y está haciendo mucho y lo celebro, pero creo que puede hacer más, exigiendo como está haciendo que el derecho internacional se cumpla y cesen los conflictos en el Líbano, en Irán, en Gaza, en Cisjordania y en Ucrania”, ha defendido.
Con estos términos, ha abogado por construir, en regla con la posición de España, “una relación basada en el respeto mutuo”, por el que cual se dé vía libre “en todo lo posible, competir en lo que sea necesario, y gestionar diferencias cuanto éstas resulten inevitables”.