El plan del presidente de Estados Unidos, Donald Trumpnunca tuvo nada que ver con la supuesta “transición democrática” de Venezuela que había vendido la reacción internacional, y que en España se apresuraron a comprar y prodigar los cipayos de Partido Popular (PP) y Vox. La pretensión estadounidense es someter al país latinoamericano, convertirlo en una especie de protectorado y quedarse sus recursos naturales, especialmente el petróleo. El propio inquilino de la Casa Blanca así lo ha reconocido y los detalles que va revelando no hacen más que evidenciar el carácter imperialista de su agresión.

Ni habrá una ruptura de las estructuras bolivarianas, pues Delcy Rodríguez ostenta ahora el poder; ni María Corina Machado será ungida presidenta, por mucho que se incline hasta el punto de ofrecer a Trump compartir el Nóbel de la Paz; ni la injerencia estadounidense responde a un afán liberador que vaya a dejar paso un proceso electoral. La potencia norteamericana pretende dominar Venezuela, bajo coacción y amenazas, durante un “largo” periodo de tiempo, tal y como ha aclarado Trump en una entrevista concedida a The New York Times.

Ni seis meses ni un año, el presidente de Estados Unidos ha reconocido al periódico neoyorkino que el secuestro de la soberanía venezolana durará “mucho más tiempo”. "Solo el tiempo dirá. Vamos a usar el petróleo y vamos a tomarlo. Estamos bajando los precios del petróleo y vamos a dar dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente", ha detallado. Si bien ha rehusado de ofrecer una aproximación temporal. Tampoco ha revelado si, llegado el momento, desplegará tropas terrestres en el mismo país que asaltó días atrás.

Un proceder ilegal, contrario al derecho internacional y a la carta de Naciones Unidas (ONU), que el mandatario cercado por el caso Epstein ha justificado con una trama falsa de narcotráfico que ya ha decaído. Ahora, alude a la necesidad de "reconstruir" Venezuela de una forma que sea "muy rentable" para Washington.  Pero solo para Estados Unidos, pues otro de los objetivos de la Casa Blanca que los recursos naturales no vayan a parar a manos de China o Rusia, países con los que Venezuela mantenía relaciones comerciales.

Robo de petróleo

El horizonte temporal se desconoce, por el momento el único calificativo utilizado es “indefinido”, pero Estados Unidos sí ha sido claro con la cantidad de recursos que robará a los venezolanos. "Me complace anunciar que las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a Estados Unidos", anunciaba Trump este miércoles.

El presidente de los Estados Unidos reconoce en el marco de la entrevista ofrecida a The New York Times que recomponer la industria petrolera venezolana "llevará tiempo", toda vez Estados Unidos tendrá que realizar inversiones en repuestos, equipos y servicios para lograr su objetivo de estabilizar e impulsar la producción de crudo de Venezuela. A este respecto, ha señalado que las autoridades de Venezuela están resultando instrumentales para este efecto. "Nos está dando todo lo que consideramos necesario", ha indicado, apuntando a la buena cooperación con los nuevos dirigentes en Caracas tras el secuestro de Nicolás Maduro.

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