El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pronunciado en la tarde de este domingo la amenaza más fuerte hasta la fecha contra Irán, cruzando la barrera del insulto y la descalificación y asegurando que si Teherán no abre el paso del estrecho de Ormuz antes del martes, ordenará un ataque masivo contra las infraestructuras iraníes.
"El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno", ha declarado Trump antes de asegurar que no habrá "nada que se parezca" al ataque que va a desencadenar si Teherán no acepta su ultimátum. Unas palabras que Trump ha acompañado de un mensaje que cruza todos los límites anteriores: "Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno. Esperad y mirad. Alabado sea Alá".
Poco después, y en declaraciones a Fox News, Trump ha asegurado estar completamente harto de la situación. "Si no llegan a un acuerdo rápido, estoy considerando volar todo por los aires y apoderarme del petróleo", ha indicado antes de expresar su confianza en la posibilidad de alcanzar 'in extremis' un acuerdo para el lunes, por mucho que las autoridades iraníes se hayan negado desde el principio a aceptar directamente sus términos. "Lo importante es que no van a tener un arma nuclear. Ni siquiera están negociando ese punto. Es muy fácil. En eso han cedido ya. Han cedido en la mayoría de los puntos", ha argumentado Trump.
Diferentes posibles opciones de acuerdo
En una entrevista con el portal Axios, Trump ha señalado que "las negociaciones están yendo muy bien" a través de los mediadores y con la participación de Steve Witkoff y Jared Kushner. "Pero con los iraníes nunca llegas a la línea de meta", ha matizado. "Hay una buena oportunidad, pero si no llegan a un acuerdo, voy a reventarlo todo", ha seguido amenazando. El responsable del Despacho Oval ha revelado que hace unos días Irán y Estados Unidos estuvieron cerca de cerrar un acuerdo para celebrar negociaciones directas, pero que Teherán quería reunirse con él en un plazo de cinco días. "Yo les pregunté '¿Por qué cinco días?' No me parecía que estuvieran siendo serios, así que ataqué el puente", ha explicado, como quien no quiere la cosa, en referencia al bombardeo del puente B1 de Karaj, a las afueras de Teherán, en el que murieron trece personas.
Para facilitar las cosas, Trump asegura que los negociadores iraníes con los que están tratando, sin dar nombres, "han recibido inmunidad a la muerte" a petición de los propios negociadores para protegerlos de nuevos ataques de Estados Unidos como los que acabaron con la plana mayor del estamento clerical iraní, representado en el fallecido ayatolá Alí Jamenei, al principio de la guerra. Trump se ha referido también a las esperanzas de cambio de la oposición iraní. "La gente de Irán tienen miedo de que nos marchemos en medio de la guerra, pero no vamos a marcharnos", ha subrayado. Desde el principio de la guerra, las posiciones de Trump al respecto de esta cuestión han ido variando: al principio sí valoraba como algo importante el cambio de régimen en Teherán, pero conforme han ido pasando las semanas ha dejado de tocar esa cuestión.
Si fallan las conversaciones, ha advertido posteriormente en declaraciones a The Wall Street Journal que "van a perder todas las centrales eléctricas y todas las demás centrales que tengan en todo el país". "Debería de haber acuerdo en unos días porque nadie en su sano juicio podría soportar el castigo que les va a caer si no hay acuerdo. Si no lo hay, vamos a reventar el país entero", ha remachado en unas declaraciones posteriores para la cadena de televisión estadounidense ABC.
"Es el mensaje de un desequilibrado. Lo tienen que destituir por salud mental"
Las respuestas a las palabras del republicano no se han hecho esperar. La primera respuesta de Irán ha llegado a través de sus redes de embajadas en el extranjero, como la de Pakistán, que ha llamado directamente a las autoriades estadounidenses a que inicien un proceso de destitución contra Trump por motivos de salud mental. "DJ (Donald John) Trump debe ser destituido por su comportamiento desequilibrado y por su incompetencia para ocupar cargos oficiales de alto rango", ha manifestado la misión diplomática. "La responsabilidad recae sobre el Congreso y quienes lo eligieron, así como sobre el gabinete, que está cometiendo traición al no invocar la 25ª enmienda" constitucional que activa el proceso de destitución", han apuntalado.
La oposición del Partido Demócrata no se ha quedado atrás. El líder de la minoría del partido en el Senado y jefe 'de facto' del partido, Chuck Schumer, también ha cuestionado abiertamente el estado mental del mandatario. "Felices Pascuas, América. Mientras vamos a la iglesia a celebrarlas con la familia y con los amigos, el presidente de Estados Unidos está despotricando como un lunático desequilibrado en redes sociales", ha manifestado Schumer, tras recordar que Trump está amenazando con cometer crímenes de guerra al atacar infraestructuras civiles de un país enemigo en tiempo de conflicto.
El senador demócrata Bernie Sanders, por su parte, ha cuestionado la capacidad mental de Trump. "Un mes después de empezar la guerra en Irán este es el discurso del presidente de Estados Unidos en el Domingo de Resurrección", ha indicado junto a una captura del mensaje de Trump en Truth Social. "Estos son los desvaríos de un individuo peligroso y desequilibrado mental. El congreso debe actuar YA. Paremos esta guerra", ha argumentado. En la misma, línea, el senador demócrata Chris Murphy ha apelado a la apertura de un proceso de destitución contra Trump. "Si estuviera en el gobierno de Trump me pasaría la Pascua llamando a abogados constitucionalistas para preguntarles por la 25ª Enmienda", ha planteado en redes sociales, refiriéndose a la normativa sobre la sucesión presidencial por vacante, inhabilitación o incapacitación. "Esto es una completa y absoluta locura. Ya ha matado a miles. Va a matar a miles más", ha advertido.
Para la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, el mensaje de Trump simplemente es "repulsivo". "Me estoy quedando sin palabras para condenar esto. Los civiles iraníes serán los primeros en sufrir la destrucción de sus plantas energéticas y de sus puentes. Se van a quedar sin calefacción, sin electricidad ni agua, y sin forma de escapar, con todo lo que ello conlleva contra su derecho a vivir", ha lamentado. Por último, la excongresista republicana Marjorie Taylor ha apuntado por su parte que "nuestro presidente no es cristiano y sus palabras y acciones no deberían ser apoyadas por los cristianos". "Se ha vuelto loco", ha sentenciado.