Bajo el marco de su operación sobre Venezuela, y con el interés situado en los recursos petroleros del país, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha convocado este viernes 9 de enero a Repsol y otras grandes petroleras estadounidenses para discutir el futuro de este escenario.
A la cita está prevista que acuda más de una docena de ejecutivos de este ámbito energético, con representantes de Chevron Corp., Exxon Mobil Corp. y ConocoPhillips o Repsol. Un encuentro al que asistirán, por parte del Gobierno de Washington, el secretario de Estado de Energía, Chris Wright, y el secretario de Estado del Interior, Doug Burgum.
Desde la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su mujer, Cilia Flores, en la madrugada del 3 de enero, el propio inquilino de la Casa Blanca ha dejado en claro que uno de sus principales objetivos es beneficiarse del petróleo de Venezuela, sobre el cuál avanzó que pretende utilizar las reservas del país para reducir el precio a 50 dólares por barril.
"Me complace anunciar que las autoridades provisionales de Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a Estados Unidos", esgrimió este miércoles. Un dinero que, según explicó “se venderá a su precio de mercado” y que será “controlado” por él mismo, “como presidente de Estados Unidos, para garantizar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos”.
Repsol pedirá la licencia para reanudar las exportaciones en crudo
Antes de conocer esta próxima cita en Washington, Repsol ha avanzado en la mañana de este jueves que iba a pedir a Estados Unidos reanudar las exportaciones de crudo del país latinoamericano, una actividad que no puede llevar a cabo desde que en marzo la Administración de Trump revocó, con efecto desde el pasado 27 de mayo, la licencia que tenía en vigor para ello.
Repsol desearía restablecer ese comercio y la compañía dirigida por Josu Jon Imaz exportaría crudo que Venezuela tiene almacenado. Una cuestión que podría tener cabida en la reunión de este viernes.
Repsol está presente en Venezuela a través de sus participaciones en entidades licenciatarias de gas (Cardón IV, etc.) y en empresas mixtas de crudo (Petroquiriquire y otras). El país representa el 15% de las reservas probadas totales de la compañía, con más de 250 millones de barriles equivalentes de petróleo. Pese al endurecimiento sobre el crudo, Repsol ha mantenido su actividad gasista en el país, que concentra la mayor parte del negocio local. De hecho, representa más del 80% de su actividad en Venezuela y no estaba sujeta, en esos términos, a las restricciones aplicadas al petróleo.
En voz del Gobierno de España en torno a esta cuestión, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha precisado este jueves que Repsol es una “empresa estratégica” para Caracas y “crucial” para la estabilidad del país por la explotación del yacimiento de gas natural La Perla por la petrolera española "es esencial para la estabilidad del suministro eléctrico" en el país. "Son empresas no sólo ya de largo recorrido en Venezuela, sino estructuralmente importantes para el país y que, por supuesto, están jugando un rol ahora para la estabilidad del mismo y lo van a jugar también a futuro", ha señalado en declaraciones a RNE.