Donald Trump ha vuelto a convertir el acceso de los medios de comunicación a la Casa Blanca en un campo de batalla. El presidente de Estados Unidos ha anunciado este viernes que CNN, MS NOW y Politico quedan vetados de la Casa Blanca con efecto inmediato, en una nueva escalada de su enfrentamiento con organizaciones periodísticas críticas con su Administración.
Trump ha justificado la decisión acusando a los tres medios de publicar de forma constante “fake news”. En un mensaje publicado en Truth Social, ha asegurado que estas organizaciones no deberían poder “escribir o publicar constantemente ficciones y mentiras” cuando informan sobre el presidente, su Administración o Estados Unidos. También ha dejado abierta la puerta a nuevas prohibiciones al advertir de que “otros medios de comunicación que difunden noticias falsas” podrían seguir el mismo camino.
El presidente no ha aportado ejemplos concretos para respaldar sus acusaciones contra CNN, MS NOW y Politico. La medida supone, además, un salto respecto a anteriores enfrentamientos con periodistas y medios concretos: esta vez el veto se dirige directamente contra tres organizaciones enteras.
De AP al veto a tres medios
El precedente más significativo se remonta a 2025 y tiene como protagonista a Associated Press (AP). La Administración Trump restringió entonces el acceso de sus periodistas a determinados espacios y actos de la Casa Blanca después de que la agencia decidiera mantener en sus informaciones la denominación ‘Golfo de México’, aunque recogiera que Trump había ordenado utilizar el nombre ‘Golfo de América’.
La disputa terminó en los tribunales. En abril de 2025, un juez federal ordenó a la Casa Blanca restablecer el acceso de AP a espacios y actos presidenciales cuando estuvieran abiertos a otros periodistas, al considerar que la agencia tenía argumentos sólidos relacionados con la Primera Enmienda.
El caso, sin embargo, no terminó ahí. Un tribunal federal de apelaciones suspendió posteriormente la aplicación de esa resolución mientras continuaba el litigio, dejando abierta la disputa sobre hasta dónde puede llegar el poder presidencial para decidir qué medios tienen acceso a determinados espacios.
El conflicto con AP es relevante porque establece el antecedente inmediato de lo ocurrido ahora con CNN, MS NOW y Politico: en ambos casos, la Casa Blanca vincula el acceso de los periodistas a sus decisiones editoriales o a su cobertura.
Una escalada en el pulso con los medios
La diferencia es la dimensión de la nueva medida. Mientras que en el caso de AP el enfrentamiento comenzó por una cuestión concreta de estilo y terminología, Trump justifica ahora el veto a CNN, MS NOW y Politico por su supuesto tratamiento informativo de su Administración.
La decisión ha llegado, además, acompañada de una advertencia. Trump ha planteado que podrían producirse nuevos vetos, aunque no ha especificado qué medios serían los siguientes.
El conflicto plantea de nuevo una cuestión que ya llegó a los tribunales durante el primer mandato de Trump: hasta qué punto puede la Casa Blanca limitar el acceso de un medio a la cobertura presidencial cuando la razón alegada está relacionada con su cobertura informativa.
La respuesta judicial ha sido relevante en anteriores ocasiones. En 2018, por ejemplo, un juez ordenó restituir las credenciales del periodista de CNN Jim Acosta después de que la Casa Blanca se las hubiera retirado.
Ahora, el pulso vuelve a empezar, pero con una diferencia sustancial: ya no se trata de un periodista ni de una agencia concreta. Trump ha puesto en el punto de mira a tres grandes medios de comunicación y ha avisado de que la lista podría crecer.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.