El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca era, para algunos, el revulsivo que Estados Unidos necesitaba para recobrar el esplendor que en un día tuvo, de ahí que cobrara tanta fuerza la campaña electoral del político republicano que puso de moda aquello de Make America Great Again, lo que se convirtió en el famoso movimiento MAGA. No obstante, en un solo año de mandato la popularidad del presidente estadounidense ha comenzado a experimentar una notable caída marcada por el desacuerdo no solo del electorado demócrata, sino también por los propios votantes de Trump que no ven con buenos ojos algunas de sus políticas y determinados elementos que rodean a su figura.
La importancia de las elecciones mid-term
Las elecciones del mid-term son los comicios electorales que en Estados Unidos se celebran el martes siguiente al primer lunes de noviembre cada dos años, por lo que tendrán lugar a finales de este 2026. Es decir, tiene lugar en el punto medio de la legislatura de cuatro años de un presidente, por lo que se tornan en un importante examen a su Administración. En esta votación, se eligen los 435 escaños de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y 33 o 34 de los 100 del Senado de Estados Unidos. En las mid-term no se vota para elegir si se mantiene al presidente actual o se opta por uno nuevo, pero sí pueden reconfigurar por completo la Cámara de Representantes. ¿Qué podría implicar? En caso de que los demócratas recibieran un apoyo mayoritario de los votantes, podría dar lugar a un bloqueo a las leyes que Donald Trump quisiera poner en marcha e, incluso, les permitiría iniciar un impeachment para tumbar su presidencia, aunque para ello necesitarían que, en la votación del Senado, 22 representantes republicanos cambiaran, por así decirlo, de bando.
De esta manera, aunque no puedan dar lugar a un cambio de presidencia como tal, estos comicios electorales pueden jugar un papel clave en la segunda mitad del mandato del actual presidente de los Estados Unidos. Un cambio en la autoridad de la que dispone ahora mismo que se torna plausible ante diferentes asuntos que están mermando su imagen pública.
Epstein, el imperialismo, Minneapolis y la economía ponen a Trump en duda
Las críticas de los demócratas a la Administración Trump ya eran de sobra conocidas desde el inicio del mandato; no obstante, ante sucesos recientes y la gestión llevada a cabo en los últimos meses, el descontento entre los votantes republicanos comienza a crecer. Comenzando por el apartado económico, una encuesta de The New York Times ha dado a conocer que más de la mitad del electorado, un 56%, considera que Estados Unidos va en la dirección equivocada, que el país está peor que hace un año y que la vida es menos asequible.
Son unos datos que apoya otra encuesta, realizada por Fox News, y que expone que siete de cada diez estadounidenses ven la economía peor de lo que estaba antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca. No solo eso, sino que la mitad de los encuestados considerará que la situación no mejorará, sino todo lo contrario. Además, entre las preguntas planteadas por la Fox estaba si los votantes aprueban o no al presidente de los Estados Unidos, que suspendía al hallar el apoyo del 44%.
Ambas encuestas plantean que los votantes consideran que Trump está dedicando su atención a los asuntos equivocados, algo que lleva directamente a otro punto que puede lastrar en gran medida su futuro cercano: la ambición territorial que tanta polémica está generando a nivel mundial. Poco está gustando en Estados Unidos y entre los votantes del político republicano lo centrado que Trump se encuentra en Groenlandia o en Cuba, una política internacional a la que no dan su apoyo, así como tampoco aprueban los movimientos ejecutados en Venezuela o cómo se está posicionando en torno a Irán.
Si bien, no solo la economía es materia de gran preocupación para los estadounidenses, sino también aspectos sociales despiertan hasta temor entre los ciudadanos de este país. Así, hay una mayoría de encuestados de la Fox y el New York Times que han subrayado que las políticas de inmigración de Trump y su despliegue de los agentes del ICE no están justificadas, considerando un error muchas de las más recientes acciones. Una manera de gestionar este ámbito que cada vez critican más los ciudadanos, especialmente tras los sucesos de Minneapolis, donde murieron dos vecinos, estadounidenses, de la ciudad a manos de estos agentes del orden estatal.
Además de lo mencionado, una de las principales controversias que rodean a Trump es la figura de Jeffrey Epstein. Ya venía habiendo polémica por lo que estaba tardando el presidente de los Estados Unidos en publicar los famosos documentos relacionados con este magnate y las fiestas de su isla. Las críticas a Trump llegaban, especialmente, de su propio electorado, ya que sacar a la luz estos papeles era una de sus principales promesas de la campaña electoral. Se dio el paso al aprobar la modificación de la ley que permitía hacerlo, si bien, no se dio acceso a ellos hasta mes y medio más tarde, lo cual despertó sospechas de si se estaba revisando la documentación antes de publicarla.
Más de tres millones de páginas, 2.000 videos y 180.000 imágenes se hicieron públicas el pasado viernes. No obstante, la clarificación de los hechos y un señalamiento más concreto de los agresores y sus actos sigue estando pendiente.