El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha pronunciado su discurso ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), pero ésta se ha vaciado antes de que comenzara, como protesta ante el genocidio que su Gobierno está perpetrando en Gaza y la guerra que inició junto a Estados Unidos en Irán. Ante el abandono de las diferentes delegaciones, el israelí les ha acusado de "cobardes morales" y ha instado a las personas que quedaban en la sala a que salieran: "Si hay otros cobardes que no se han retirado de la sala, por favor, háganlo ahora".
Su visita ya había sido recibida con protestas, ya que cientos de personas bloquearon la intersección de la calle 39 con la Primera Avenida de Manhattan, a pocos metros de la sede de la ONU, y han sido detenidas en torno a un centenar de manifestantes en favor de Palestina, entre ellos a la actriz Susan Sarandon y la candidata al Congreso Darializa Ávila. A lo largo de la tarde también se han llevado a cabo otras concentraciones propalestinas después de que Netanyahu prometiera utilizar su intervención en la asamblea para defender la brutalidad que emplea su país en Gaza y Cisjordania.
Y es que esta visita del israelí se ha producido en un contexto de disputa pública con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. El primer alcalde musulmán de la ciudad de Nueva York pidió en julio a la Administración de Trump que ejecutara la orden de detención del Tribunal Penal Internacional que pesa contra Netanyahu cuando este viajara a Estados Unidos para participar en la Asamblea General de la ONU.
Pero el alcalde neoyorkino no ha sido el único en abrir disputa pública con el israelí, ya que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha acusado a Israel en su discurso frente a la Asamblea General de llevar a cabo una política de "discriminación racial, limpieza étnica y terrorismo" contra los palestinos, con el objetivo de que se marchen de su tierra: "Es un plan colonial maligno cuyo objetivo es hacer imposible la vida de los palestinos en su tierra".
Netanyahu reivindica los ataques contra Irán y Palestina
Por su parte, Netanyahu, en su discurso, ha defendido sus cruentas ofensivas, ya no solo en el terreno palestino sino también en Irán. "Me comprometí a evitar la dictadura asesina de Irán para que no se dotara con la bomba atómica, unas armas nucleares que tenían por objetivo destruir a Israel, armas nucleares que podían ser una amenaza para el mundo entero", ha dicho el israelí para justificar sus ataques indiscriminados contra los iraníes.
"Arrasar con las instalaciones nucleares de Irán fue difícil, un objetivo muy difícil, pero para mí fue una de las decisiones más fáciles que tuve que tomar como primer ministro", ha dicho en el mismo sentido, añadiendo que de no haberlo hecho "estaríamos todos muertos".
Sobre Gaza, el primer ministro israelí ha vuelto la mirada hasta el 7 de octubre de 2023 para justificar la ofensiva militar lanzada posteriormente por Israel en Gaza y que todavía sigue a día de hoy: "El 7 de octubre de 2023 es el día más sombrío de la historia de Israel. En este día horrendo, miles de terroristas palestinos entraron a Israel desde Gaza. Los terroristas de Hamás cometieron la mayor masacre de judíos desde el Holocausto". "Vamos a ganar, no tenemos alternativa", ha proclamado.
Netanyahu también ha señalado que en la lucha contra la "barbarie", el "mayor aliado ha sido el presidente Trump”, a quien ha agradecido profundamente su liderazgo.
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