Donald Trump ha desplegado por Estados Unidos su Gestapo particular. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que comparte prácticas, liderazgo y estética con la policía nazi, ha dado un paso más en sus prácticas racistas, ordenadas por el inquilino de la Casa Blanca, y ha comenzado a detener a niños. Después de asesinar a una mujer a tiros y agredir diariamente a cientos de ciudadanos, la fuerza paramilitar ha secuestrado a cuatro menores de edad en Minnesota, uno de ellos de tan solo cinco años.
Este martes, entrada la noche en España, el ICE detuvo a dos menores que se dirigían al colegio, tal y como han informado desde el distrito escolar de Columbia Heights y ha difundido la CBS. Los dos adolescentes fueron extraídos de los coches en los que se dirigía a la escuela y fueron secuestrados sin mediar palabra ni explicación. Poco después, llegó el turno de Liam Ramos, de cinco años, quien fue arrestado junto a su padre en la puerta de su casa.
Liam llegaba a casa del colegio y los agentes lo utilizaron de cebo para que su padre abriese la puerto. No pudo ni dejar la mochila o dar un beso a su padre, no hubo merienda y deberes, sino una banda armada que lo capturó. La directora del centro en el que Liam aprende diariamente no sale de su asombro y se pregunta "por qué detener a un niño de 5 años”. “No pueden decirme que este niño será clasificado como un delincuente violento", protesta Zena Stenvik, aludiendo al discurso habitual de las ICE.
Hace varias semanas, otra estudiante de 10 años ya fue apresada cuando acudía al colegio con su madre, también detenida, para asistir a sus clases de 4º de Primaria. Toda persona migrante, legal o ilegal, niño o anciano, es un peligroso delincuente para los paramilitares trumpistas. Todos los secuestrados se encuentran en un centro de detención de Texas, sin cargos formales contra ellos e incluyendo a menores de edad, lo que a todas luces contraviene el derecho y constituye una práctica represivas propia de una dictadura.
La escuela a la que estos niños acuden no entiende qué ha ocurrido, pero asegura que no es una excepción. Decenas de niños en Minnesota, trasladan, están sufriendo esta persecución. “Pedimos que se pongan en contacto con su representante en el Congreso para solicitar una resolución inmediata y pacífica de esta ocupación”, ha apuntado Stenvik. “Por favor, ayúdennos a nosotros y a otras escuelas a volver a ser un lugar seguro donde todos tengan cabida y todos puedan triunfar”, ha concluido con una llamada de auxilio.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover