Ir al contenido principal
Internacional

Bolsonaro acepta su derrota tras no conseguir apoyos internacionales para su teoría del amaño electoral

El candidato ha sido abandonado por el Partido Liberal, que reconoce la victoria de Lula, y pasa a considerarse "oposición"

Roberto Ugena
Flavio Bolsonaro, ultraderechista derrotado por Lula, en los últimos días de campaña. EP.

Flavio Bolsonaro, ultraderechista derrotado por Lula, en los últimos días de campaña. EP.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

La teoría de la conspiración ultraderechista no ha cuajado ni en Brasil ni entre los aliados de su entorno. Flavio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal a las elecciones celebradas el pasado domingo, fue derrotado por Lula da Silva en una jornada histórica en la que el presidente y líder del Partido de los Trabajadores remontó, por primera vez en la historia, la primera vuelta. El hijo del golpista Jair Bolsonaro se negó a reconocer el resultado, pero hace escasas horas ha reculado al quedarse solo en su teoría del amaño electoral.

“Las elecciones terminaron, pero la lucha por un país diferente continúa”, apunta ahora el derrotado. Unas palabras que llegan después de que ni siquiera su máximo benefactor en el país, el pastor y líder de la Asamblea de Dios, una de las sectarias iglesias evangélicas, Silas Malafaia, comprase su pataleta. “Lula ha ganado las elecciones. Que Dios tenga misericordia del pueblo brasileño”, trasladaba el ultracatólico, reconociendo al vencedor con pesar.

Intento fallido de insumisión

Bolsonaro hijo, como hizo su padre, se revolvió contra el mandato emanado de las urnas, asegurando que era “imposible”; sin embargo, todas las instancias judiciales de Brasil y los observadores internacionales certificaron que los comicios fueron limpios. Líderes de la extrema derecha sudamericana, como Abelardo de la Espriella (Colombia), Keiko Fujimori (Perú) o José Antonio Kast (Chile), ya han felicitado a Lula y ni siquiera Donald Trump, que sí que ha deslizado sospechas sobre la votación, se ha atrevido a posicionarse del lado del derrotado.

"Yo no tomé partido, pero parece que es otro fraude electoral, francamente. No tomé partido, pero ha dejado una impresión terrible al mundo […] Las elecciones tienen que ser indiscutibles y me parece que tiene muy mala pinta”, ha reaccionado el presidente de los Estados Unidos, quien ha tardado muchas horas en pronunciarse.  "Me llevo muy bien con Lula. Simplemente creo que tiene muy mala pinta las elecciones, la forma en la que se hizo la tabulación. La prórroga que se dio fue muy extraña", ha zanjado Trump.

El inquilino de la Casa Blanca, como habitúa, ha deslizado las sospechas sobre un proceso en el que no ha salido vencedor el candidato al que apoyaba; no obstante, su posicionamiento es mucho más tibio que en anteriores ocasiones y ni siquiera ha pronunciado el nombre de Bolsonaro, rechazando haberle bendecido directamente. El derrotado no ha conseguido ni convencer a su partido, que sí que ha felicitado a Lula. "Reconocemos el resultado presidencial [...] pero entendemos que los cuestionamientos planteados deben ser debidamente esclarecidos", ha señalado el presidente del Partido Liberal, Valdemar Costa Neto.

"Seguiremos acompañado los hechos y buscando respuestas con responsabilidad, transparencia y respeto a las instituciones", ha apuntado. "El Partido Liberal seguirá firme, actuando con independencia y responsabilidad en defensa de la democracia, la libertad y los valores que representamos", ha zanjado. Un posicionamiento claro que, aun así, no ha conseguido arrancar una felicitación a Bolsonaro, quien se ha limitado a reconocerse a sí mismo como líder de la oposición.

Ni rastro quedan de las palabras que pronunció el mismo domingo. "Es imposible reconocer los datos de las elecciones en el contexto de cómo sucedieron estas cosas”, sollozaba el ultraderechista. “Vamos a emprender acciones legales y solicitar la anulación de estas elecciones", anunciaba. Pero se ha quedado solo y la oposición será su lugar durante los próximos años. Mientras, Lula, tras una remontada histórica, asumirá el que será su cuarto mandato al frente del principal país de Sudamérica.

Etiquetas Brasil

Comentarios

Solo los socios pueden comentar.

Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.

Hazte socio