“Tengo que decir que quizás esta sea la cumbre progresista internacional más importante de este siglo”, ha declarado el expresidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, este viernes en la Global Progressive Mobilisation. El exdirigente socialista iniciaba así su participación en el evento que reúne desde este viernes y hasta el sábado a millares de progresistas de todas las partes del mundo, en la que ha reivindicado que la movilización progresista sea “determinante, valiente y ante todo unida”. En este sentido, ha llamado a las calles a movilizarse “como nunca” antes en pro de los derechos humanos y la paz.
Así lo ha defendido en el panel Acción Global para garantizar el acceso a la justicia de las mujeres, en el que también participaba junto a la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y la mujer del presidente de Brasil, Janja Lula da Silva, donde ha señalado que el momento actual es “en el que necesitamos más internacionalismo”. “Esa visión universal en los derechos nos debe llevar a movilizarnos como cuando luchábamos por la democracia o por el fin de la guerra en Vietnam o contra la guerra de Irak. Más fuerte aún ahora. Para eso estamos aquí, no para quejarnos”, ha manifestado.
Los dos grandes factores de movilización, Zapatero los tiene claros: la paz y el feminismo. La primera como “gran tarea” y “la igualdad de género como la palanca transformadora social, en favor de la justicia, más poderosa que tiene la humanidad”. Para el expresidente, estos dos tienen que ser los dos principales objetivos de la nueva hoja de ruta que sustituya a la Agenda 2030.
Asimismo, el expresidente del Gobierno ha denunciado que en 2026 se esté llevando al mundo al “gasto en defensa más alto de la historia”, señalando que la primera potencia global, Estados Unidos, lo haya incrementado en el último año un 30%, mientras que la cooperación al desarrollo se ha reducido un 25% en el mundo entero. En esta línea, ha afirmado que “aquellos que no denuncian la muerte de civiles inocentes y que no luchan por la paz tienen perdido el futuro porque no hay futuro que merezca la pena sin la concordia y la cooperación entre naciones”.
En cuanto a la manera de combatir a la extrema derecha, Zapatero ha indicado que el progresismo no gana quejándose de lo que esta hace, sino convenciendo a la sociedad de sus valores y convicciones. Igualmente, ha remarcado que “los que menos aprecian y defienden la democracia son los que más combaten la igualdad de género y el feminismo”.
Por esta extrema derecha y su posibilidad de éxito, el exdirigente ha sostenido que la Global Progressive Mobilisation se produce “en el momento más oportuno”, destacando que en la actualidad se está decidiendo qué siglo XXI se quiere. Además, ha subrayado que “no es casual que esta cumbre se celebre en España”, sino que se debe a que Sánchez “en estos momentos lidera internacionalmente el coraje, la determinación y los objetivos progresistas para la paz y la igualdad entre los ciudadanos”.
La internacional pacifista arranca en Barcelona
Este llamamiento a la acción del expresidente del Gobierno coincide con la amplia agenda de Pedro Sánchez en Barcelona, donde, además de su presencia garantizada y protagonista en la Global Progressive Mobilisation, ha tenido oportunidad de coliderar la I Cumbre España-Brasil de la historia en el Palau de Pedralbes este mismo viernes y ejercerá de anfitrión de la IV Reunión en Defensa de la Democracia este sábado.
Ambos eventos, cargados de diplomacia y pretensiones de alto nivel, convierten la Ciudad Condal este fin de semana en sede de la internacional pacifista que empieza a estructurarse como réplica a la ola reaccionaria liderada por Donald Trump y Benjamin Netanyahu. De hecho, este mismo mensaje, el de la necesidad de avanzar en estructuras compartidas y una misma hoja de ruta, ha sido pronunciado por Sánchez y Lula en la rueda de prensa posterior a las reuniones bilaterales.
“Compartimos una misma visión del mundo: la defensa de la democracia, el respeto al derecho internacional y la paz. Nuestros gobiernos deben redoblar sus esfuerzos para trabajar por la paz y un multilateralismo de futuro. Mientras unos abren heridas, nosotros las cerramos”, indicaba Sánchez. “Mi querido amigo Pedro Sánchez, te entiendo cuando dices no a la guerra. Asistimos atónitos a una nueva carrera armamentística”, cerraba Lula.
Un mensaje compartido que este sábado, además, se verá reforzado por la fuerte presencia de mandatarios que llegará a la Fira para discutir sobre cómo articular en medidas concretas las voluntades pacifistas que comparten. Se espera que hasta 15 países -además de asociaciones intergubernamentales, representantes de la sociedad civil, think tanks o académicos- participen en la IV Reunión en Defensa de la democracia, última convocatoria de una confluencia que nació en septiembre de 2024 durante una cumbre de Naciones Unidas en Washington.