Hana Jalloul (Zaragoza, 1978) es la secretaria de Política Internacional y Cooperación al Desarrollo del PSOE, puesto que compagina desde el año 2024 con su cargo de diputada en el Parlamento Europeo. La también doctora en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) es, además, una de las organizadoras de la Global Progressive Mobilisation (GPM), la gran cumbre internacional del progresismo que tendrá lugar en Barcelona el viernes y el sábado de esta semana y que reunirá, nada más y nada menos, que a más de 3.000 asistentes de un centenar de organizaciones de alrededor del globo. Entre ellos, dirigentes internacionales de la talla del mexicano Luiz Inácio Lula da Silva, el colombiano Gustavo Petro o la mexicana Claudia Sheinbaum, quienes se encontrarán con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como anfitrión. 

En medio de todo el ajetreo que supone ser una de las encargadas de un encuentro del tamaño y alcance de la GPM, la eurodiputada socialista ha encontrado un hueco para atender telefónicamente a ElPlural.com. En la llamada, Jalloul ha hablado sobre dicho evento, el cual contará con más de 100 actividades en sus dos jornadas de duración, y otros temas como el conflicto en Oriente Próximo, la guerra en Ucrania, la derrota de Víktor Orbán en Hungría o la postura de Europa frente al actual contexto geopolítico.

PREGUNTA (P): Eres una de las encargadas de organizar la Global Progressive Mobilisation. ¿Cómo es organizar una cumbre de tal envergadura con tal cantidad de líderes internacionales? 

RESPUESTA (R): La verdad es que es muy duro. Yo estoy acostumbrada a gestionar otros eventos muy grandes: la Internacional Socialista, consejos, congresos internacionales. He estado en toda la parte internacional de los congresos del PSOE, pero esto es algo mucho más. Esto es organizarte con el resto de plataformas políticas. Además, a nosotros se nos junta, que no solo lo organizamos por la parte de la Internacional Socialista, que es uno de los promotores de la Global Progressive Mobilisation, ya que que esto es una idea que se gesta entre Pedro Sánchez, como presidente de la Internacional Socialista, y Stefan Löfven, como presidente del Partido Socialista Europeo, sino que, además de como vicepresidenta de la Internacional Socialista, también como secretaria de Política Internacional del PSOE, que es el partido anfitrión. O sea que mucho trabajo. 

P: ¿Qué significa para España acoger un evento de la talla de la GPM?

R: Esto significa y pone de manifiesto el liderazgo tan importante que tiene a nivel global el presidente del Gobierno. Ni más ni menos. Esto pone énfasis en que todo el trabajo que ha ido haciendo él a lo largo de todos estos años se está viendo ahora muy reconocido. Su “no a la guerra”, el reconocimiento de Palestina, no tener dobles estándares, que todo el mundo quiera venir, que tengamos más de 3.000 inscritos para esta cumbre… Esto pone de manifiesto lo que el presidente representa a nivel internacional. 

P: ¿Se puede entender la reunión como una internacional pacifista que pueda tener impacto en la política de América y de Europa?

R: Es una reunión de progresistas del mundo unidos por la paz, por el cambio climático, por un mundo mejor y por el derecho internacional. Buscamos un movimiento de unión entre los progresistas, diría yo. 

P: ¿Cree que de esta cumbre puede salir una propuesta concreta entre los diferentes gobiernos y las formaciones progresistas que participan? ¿De qué forma se pueden materializar los resultados de este encuentro?

R: Nosotros tenemos vocación de que esto siga hacia adelante. Este es el primero de muchos otros momentos que vendrán después. Para nosotros esto es el inicio de algo importante. 

La Global Progressive Mobilisation pone de manifiesto lo que Sánchez representa a nivel internacional 

P: ¿Esta internacional pacifista puede ser un punto de partida para que el mundo tenga una respuesta más contundente respecto al genocidio de Israel en Gaza?

R: Nosotros no hacemos esto por un tema concreto. No lo hacemos solo por Irán o por Palestina, lo hacemos por muchas cosas. Claro que siempre buscamos la paz en Oriente Próximo, la paz en el Líbano, en Palestina. El no a la guerra en Irán y el sí al derecho internacional humanitario. No es solo una causa, son muchas, en las que también están el cambio climático o la inteligencia artificial. No es solo un tema, son muchas cosas. Hay mucha gente que va a hablar y habrán más de 100 reuniones en las que se va a generar pensamiento y acción. Todo eso va de la mano. 

P: En relación con la situación en Oriente Próximo, ¿cómo valora los casi dos meses de guerra con Irán y los continuos bandazos de la Administración Trump?

R: Estamos en la incertidumbre más absoluta. Lo calificaría de un momento de incertidumbre total debido a una irresponsabilidad increíble, porque no vemos la luz al fin del conflicto, el cese al fuego no llega definitivamente; al mismo tiempo, el Líbano está acosado ahora mismo en un momento en el que Israel se está anexionando tierras y se están asesinando civiles… No se está acabando con Hezbolá, que es lo que se quiere y lo que todo el mundo apoya. Nosotros apoyamos que se acabe con Hezbolá, pero eso no está sucediendo y se están asesinando civiles, niños inocentes, se han destruido todas las casas del sur del Líbano y los ciudadanos no tienen derecho a volver a sus casas. Un desastre en su totalidad, absolutamente todo, en el que nos han metido y sin una luz de referencia para saber cuál es el final de este conflicto y cuándo. El final de la guerra, de las muertes, de la crisis energética, etcétera. 

P: ¿Cree que Netanyahu ha sido el principal impulsor del ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel del pasado 28 de febrero? ¿Es el presidente israelí, por decirlo de alguna manera, el que mueve los hilos de Trump en este sentido?

R: Yo lo que creo es que es una acción irresponsable conjunta, porque los que han intervenido son los dos. Por lo tanto, da igual quién convenza a quién o quién empiece. La responsabilidad es de ambos. La irresponsabilidad es de ambos.

P: ¿Está siendo suficiente la respuesta que se está dando al conflicto desde Europa?

R: Hay que ser más contundente y dejarse de dobles estándares. Hay que tener una coherencia política. Por ejemplo, el presidente Pedro Sánchez ha dicho desde el primer momento que hay que estar con Ucrania y con los palestinos. No es que él haya dicho “no a la guerra” en este momento, lo ha dicho siempre. Es muy importante ser coherente. Veamos ahora qué pasa. No sabemos cuándo va a terminar esto porque no son capaces de vislumbrar ninguna salida. Ya se ha visto que el cese al fuego está siempre temblando porque no sabemos si va a acabar en algo tangible. Y luego están las amenazas de Trump por Twitter... Vivimos en un momento de alta incertidumbre. Es la política de la incertidumbre.

P: El pasado viernes, Sánchez defendió en Barcelona la creación de un ejército europeo propio que garantice a Europa autonomía en materia de defensa y seguridad. ¿Esta propuesta cuenta con el apoyo de la Unión Europea?

R: Sí. Siempre hemos hablado de que la autonomía estratégica pasaba por tener una defensa autónoma. Yo creo que de eso no hay discusión en el seno de la Unión Europea y yo creo que eso lo apoya la mayor parte de los Estados miembros. A lo largo del tiempo se ha ido hablando del ejército europeo, como con la Brújula Estratégica para la Seguridad y la Defensa que planteó Borrell. 

Yo creo que nos da más autonomía, es muy inteligente y es lo que la Unión Europea necesita para tener liderazgo, es tener más autonomía estratégica. Eso también pasa por ser autónomo en temas como defensa.

Europa tiene que ser más contundente y dejarse de dobles estándares

P: Hablando del ámbito de la seguridad en Europa, ¿cómo ve la situación en Ucrania? ¿Cree que existe alguna posibilidad de que la guerra finalice a corto o medio plazo?

R: Hay que seguir presionando a Putin, por supuesto, y hay que seguir creyendo que las negociaciones deben darse y luchar por la paz. Hay que criticar mucho y no lo ha hecho la Unión Europea con la voz que tenía que haber tenido en este asunto para hacer una crítica a Estados Unidos por levantar las sanciones a Rusia. Esto es lamentable y es llamativo porque nosotros llevábamos metiendo paquetes de sanciones a Rusia en los últimos años y de repente llega este señor (Trump) y se las quita. ¿Qué tiene que decir Europa ante esto? Me parece que eso sí que es criticable y que la Unión Europea tendría que ser mucho más contundente en la denuncia del levantamiento de cualquier tipo de sanción a Rusia.

P: ¿Cree que la única forma de llegar al fin de la guerra en Ucrania pasa por aceptar las condiciones de Putin?

R: Nosotros vamos a luchar para que eso no sea así. Nosotros no podemos hacer negociaciones dando por perdido todo el territorio que ha anexionado ya Putin. Nosotros creemos en la integridad territorial de Ucrania y vamos a pelear hasta el último momento. Luego, en las negociaciones, uno no sabe qué puede pasar, pero lo importante es pelear todo el territorio y vamos a pelearlo hasta el final.

P: El pasado domingo, el ultraderechista y antieuropeísta Viktor Orbán, que podría considerarse el caballo de Troya de Putin en Europa, fue derrotado en las urnas tras 16 años consecutivos como primer ministro de Hungría. ¿Qué significado tiene su derrota?

R: Significa una grandísima noticia y significa que, aunque el líder que ha ganado ahora no es excesivamente progresista, hay un cansancio de las políticas de Orbán bloqueando a la Unión Europea. Nos ha bloqueado todos los paquetes de ayuda a Ucrania. Una política súper prorrusa. La gente ha dicho que “no a Putin en Europa” con estas elecciones y ha dicho “sí a una Europa más proeuropeísta”. A una Hungría más proeuropeísta que cree en sus valores. 

Es una gran noticia para todos. Orbán financiaba a Vox, a la extrema derecha. Es un golpe duro para la extrema derecha, ya se vio el lunes con el tuit de Abascal, y es un golpe para Putin y sus aliados en Europa. 

La gente ha dicho no a Putin en Europa y sí a una Europa más proeuropeísta

P: ¿Cree que la mayor unidad dentro de Europa que cabe esperar con el cambio de gobierno en Hungría ayudará a que la Unión Europea sea más contundente en la defensa de la legalidad internacional y a la hora de tomar medidas para ello? 

R: Yo creo que sí. Vamos a ver cómo se forma el gobierno y qué pasa. Eso va a afectar a la unanimidad o a la mayoría cualificada en la toma de decisiones en el Consejo de la Unión Europea y en la Comisión Europea. Es importantísimo. En muchos temas no teníamos unanimidad porque lo bloqueaba todo Orbán. No la teníamos. Ahora es importante porque que se una al resto de Estados miembros en la toma de algunas decisiones es fundamental. Es un cambio importante.

P: ¿La postura de Sánchez con su “no a la guerra” y en contra del genocidio en Gaza puede marcar el camino en Europa?

R: Ya lo está marcando. Él es el que marca los fondos europeos Next Generation; fueron por la pelea que dio él en el seno de la Unión Europea. La excepción ibérica. Ha liderado el “no a la guerra”. Lidera también el no intervencionismo en Venezuela. Ha liderado el reconocimiento de Palestina. O sea, todo lo que hay en la política europea en cuestión de política exterior lo lidera él. 

No hay otro líder. Este año se ha dado mucha importancia a Mark Carney (primer ministro de Canadá), pero Carney está fuera de Europa. Con su discurso de Davos, pero es que ese discurso importante en Davos, Pedro lo hizo hace dos años también. El presidente lleva una trayectoria internacional ahora mismo en la que marca la agenda casi todos los días. Él marcó la agenda en la Unión Europea sobre el tema de las redes y los menores. También la marcó con el tema de los oligarcas. Es decir, marca la agenda en todo. 

Es un cambio indudable respecto a dónde estaba España en el contexto internacional hace diez años.

No estábamos. Entre otras cosas, porque teníamos un presidente del Gobierno que no hablaba inglés.

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