Nació el 7 de octubre de 1974 en Barakaldo, treinta años antes de empezar su andadura como diputada del Parlamento Europeo en 2004. Desde entonces, Iratxe García ha logrado hacerse un nombre en la Eurocámara, ocupando desde 2019 el cargo de presidenta de su grupo parlamentario, Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas de Europa. Asimismo, la política graduada en Trabajo Social por la Universidad de Valladolid es también Secretaria Ejecutiva de la Unión Europea (UE) del PSOE y, entre 2017 y 2019, ejerció como presidenta de la Delegación Socialista Española en Bruselas.

Este lunes, apenas unas horas después de que Europa celebrara la derrota del líder del partido ultraderechista y anti europeo Fidesz, Viktor Orbán, caballo de Troya de Vladímir Putin y Donald Trump en Bruselas, la eurodiputada ha contestado el teléfono a ElPlural.com y nos ha atendido para hablar de este y otros temas sobre la mesa. Entre ellos, el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Estados Unidos, a escasas horas de que se cumpliese el plazo marcado por Trump para su puesta en marcha, o la cumbre de líderes progresistas internacionales que se celebrará esta misma semana en Barcelona, liderada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

PREGUNTA (P): Este pasado domingo, Viktor Orbán ha perdido las elecciones a la presidencia de Hungría tras mantenerse durante 16 años consecutivos en el poder. ¿Qué supone la derrota de un dirigente ultraderechista y antieuropeísta como Orbán? 

RESPUESTA (R): Yo creo que es una excelente noticia para la democracia. Para la democracia en Hungría, en Europa y en todo el mundo. Las elecciones que se celebraban en Hungría eran unas elecciones extraordinarias, después de 16 años de mandato del ultraderechista Orbán, y, evidentemente, eran unas elecciones donde la cuestión ideológica no era una contraposición o una confrontación entre izquierda o derecha, sino entre democracia y autocracia y autoritarismo. Por lo tanto, yo creo que es una excelente noticia que la mayoría de Hungría haya dado el apoyo a los valores de la democracia y a los valores de Europa. 

Este “no” a Orbán se ha convertido también en un “no” a Trump, un “no” a Putin, un “no” a Milei y un “no” a toda esa extrema derecha que está distorsionando el mundo tal y como lo conocíamos.

P: ¿Qué impacto tiene la derrota de Orbán en Europa en relación con temas como, por ejemplo, la guerra de Ucrania, teniendo en cuenta que hasta ahora Hungría ha ejercido un bloqueo a las medidas de ayuda a Ucrania de la Unión Europea?

R: Yo espero que sea una oportunidad. Una oportunidad para poder desbloquear, por ejemplo, la cuestión relativa a los 90.000 millones de euros de ayuda a Ucrania, pero no solo eso. Hay otros debates importantes que están encima de la mesa, como el que tiene que ver con las sanciones a Israel. Está encima de la mesa una cuestión a la que los socialistas apelamos con respecto a Israel: un acuerdo de asociación que está siendo incumplido y unas sanciones que son necesarias. Este también era un tema que estaba en este momento bloqueado. Por lo tanto, hay distintas cuestiones que yo creo que merecen, ahora, la oportunidad de volver a ser retomadas y de que se intente desbloquearlas a nivel europeo. 

P: ¿Y qué espera del mandato del que será el próximo presidente de Hungría, Peter Magyar?

R: En primer lugar, que vuelva a la senda europea. Evidentemente, estamos hablando de un candidato y de una persona del Grupo Popular Europeo, es decir, con una ideología conservadora, pero yo espero que esté a la altura de las circunstancias y entienda que, en este caso, la mayoría de la ciudadanía en Hungría le ha dado su apoyo con un objetivo claro y es devolver la ilusión y la esperanza a esa Hungría dentro de Europa. Por lo tanto, espero que sirva para que se puedan retomar todas estas cuestiones, olvidar una etapa oscura en la historia de Hungría y que suponga una oportunidad para avanzar en las reformas que ahora Europa necesita abordar.

Este no a Orbán se ha convertido también en un no a Trump, un no a Putin, un no a Milei y un no a toda esa extrema derecha que está distorsionando el mundo tal y como lo conocíamos

P: ¿De qué forma cree que la derrota de Orbán afecta a la extrema derecha internacional y del ámbito europeo, como es el caso de los partidos miembros de Patriots, el grupo parlamentario al que pertenece Fidesz, del que también forma parte Vox?

R: El domingo por la mañana, antes de conocerse el resultado, veíamos declaraciones de Abascal o de eurodiputados como Hermann Tertsch, también de Vox, y, evidentemente, este también ha sido un espaldarazo a los planteamientos y a los posicionamientos de una extrema derecha que ha decidido destruir el proyecto europeo y aliarse con aquellas fuerzas políticas ultranacionalistas y de extrema derecha también fuera de Europa. 

Creo que deberían entender el mensaje claro y entender que este “no” a Orbán ha sido también un “no” al autoritarismo y un “no” a las alianzas con Trump, también muy claras y evidentes, porque este también es un fracaso de la administración Trump. Hemos visto cómo la semana pasada el vicepresidente JD Vance fue a hacer campaña electoral en favor de Orbán y en contra de Europa y yo creo que esa es una excelente noticia, que haya fracasado en su intento.

P: Hablando de Trump, el presidente estadounidense junto a su homólogo israelí, Benjamín Netanyahu, han iniciado una guerra con Irán que ha provocado una escalada bélica en Oriente Medio que ha puesto en riesgo la seguridad a nivel mundial. ¿Cree que Europa está respondiendo como debería?

Yo creo que Europa debería ser mucho más firme y proactiva en cuanto a la posición de la Comisión Europea y de la Alta Representante. Creo que hay líderes a nivel de distintos países, sobre todo la figura de nuestro presidente, Pedro Sánchez, que han abierto el camino a que luego otros países se sumen a la misma posición, reivindicando el “no a la guerra” y la necesidad del ejercicio de la diplomacia, del entendimiento, de la negociación y de no permitir que estas acciones de forma unilateral e ilegal, como ha sido el inicio de la guerra de Irán, se lleven a cabo. Pero creo que ha habido un excesivo silencio por parte de algunos dirigentes europeos y lo que espero es que haya mayor firmeza y que Europa asuma el papel que puede tener en estos momentos de liderar esa otra forma de abordar, mediante la negociación y la diplomacia, una salida a este conflicto bélico cuyo final, evidentemente, sea el fin de la guerra y volver a la normalización de las relaciones y de la situación en Oriente Próximo. 

Iratxe García, presidenta de los socialistas europeos.

R: Uno de los últimos anuncios por parte de Trump, en relación con la guerra con Irán, ha sido el del bloqueo naval del estrecho de Ormuz. ¿De qué forma puede repercutir dicha decisión a Europa?

Yo he dicho en las últimas semanas, en distintas ocasiones, en el pleno del Parlamento, que Trump ha organizado una fiesta y que somos los europeos y, sobre todo, la ciudadanía europea, las familias, y no solo de Europa, también del resto del mundo, los que estamos pagando la factura. Evidentemente, esta guerra tiene unas consecuencias. La primera y la más evidente, la pérdida de vidas humanas y la cuestión relativa a la humanidad, que es esencial y lo prioritario, pero, en segundo lugar, las consecuencias económicas de este conflicto bélico que hoy ya están pagando los ciudadanos. Lo están pagando con la subida de los precios de los combustibles y los alimentos. Si esto continúa, puede también llevar a una situación incluso de falta de estos recursos. 

Esto, ¿qué es lo que nos evidencia? Dos cuestiones. En primer lugar, Europa tiene la obligación de avanzar en la autonomía estratégica y, en este sentido, en la autonomía energética. La Agenda Verde, que tanto la extrema derecha como el Partido Popular están atacando, es, en realidad, la oportunidad de que Europa no dependa del petróleo de los autócratas. Del petróleo y el gas de Putin, de Trump o de Irán. Por lo tanto, yo creo que tenemos que avanzar en la autonomía estratégica, en la independencia energética y en el desarrollo de las energías renovables y, por lo tanto, de la Agenda Verde. 

Pero mientras eso evidentemente se hace, porque esa política no cambia las realidades de la noche a la mañana, Europa también tiene que acompañar con una serie de medidas de apoyo a las familias, a los trabajadores y a las empresas europeas. La semana pasada envié una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; a la Alta Representante, Kaja Callas; y al presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, donde reivindicábamos esta cuestión. Por un lado, el papel político de Europa en la negociación de la salida de este conflicto bélico y, por otro lado, que, mientras este conflicto continúa, es urgente que Europa ponga medidas encima de la mesa para apoyar a las familias, a los trabajadores y a las empresas relativas a la reducción de los precios de la energía y a poder establecer una tasa o una fiscalidad a los beneficios de las petroleras, que son las que se están llevando los grandes beneficios, y que no sean los ciudadanos los que paguen la factura de esta guerra. 

Tenemos que avanzar en la autonomía estratégica, en la independencia energética y en el desarrollo de las energías renovables y, por lo tanto, de la Agenda Verde

P: Justamente, en relación con lo que comentas sobre la obligación de Europa de avanzar en cuanto a su autonomía estratégica, Sánchez defendió el pasado viernes en el European Pulse Forum celebrado en Barcelona la creación de un ejército europeo común que garantice la seguridad y defensa de Europa sin depender de potencias externas. ¿Cree que esta iniciativa puede contar con el apoyo de la UE?

R: Esa propuesta ha sido muy bienvenida por parte de, sobre todo, los sectores más europeístas y federalistas que llevan tiempo planteando esta necesidad del ejército europeo y de la defensa europea. Desde la guerra de Putin contra Ucrania se ha abierto el debate de la necesidad de la política de defensa común y se está iniciando, pero de una forma muy tímida, sobre todo centrada en lo que tiene que ver con la producción de material armamentístico europeo, del cual también somos dependientes de otros lugares de fuera de Europa. Es decir, está naciendo el germen de esa política de defensa europea, pero todavía queda muchísimo por hacer y creo que sería importante que aceleráramos el ritmo. Y, por lo tanto, este mensaje ha sido muy bien recibido por parte de los sectores más europeístas, que creemos que Europa tiene que avanzar y fortalecerse en todas las áreas y, sobre todo, en aquellas donde hay un mayor déficit, como puede ser la de la defensa. 

P: Esta semana Barcelona acogerá la Global Progressive Mobilisation (GPM), una cumbre que contará con, aparte de Sánchez, líderes progresistas como el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, o el de Colombia, Gustavo Petro. ¿Qué supone celebrar en este momento un encuentro de tal calibre en España?

R: Creo que es una gran oportunidad y, además, un mensaje de esperanza y de fortaleza, de  no dejar de creer que otro mundo es posible. Tenemos muchísimas amenazas en un mundo en el que la ley de la fuerza está intentando sustituir a la fuerza de la ley, al multilateralismo, a los derechos humanos, y creo que una respuesta progresista y un encuentro de todas las voces progresistas en el mundo es fundamental para que la ciudadanía que hoy vive con incertidumbre, con preocupación y con tristeza el momento en el que nos encontramos pueda encontrar en la unión de las voces progresistas de todo el mundo un mensaje claro de esperanza y con propuestas y soluciones. Un encuentro donde vamos a encontrarnos miles de personas progresistas de todo el mundo, de todos los continentes, con participantes de más de cien partidos políticos, con dirigentes nacionales, pero, además, con sociedad civil, con académicos, con el mundo de la cultura… Creo que es una gran oportunidad y que, evidentemente, viene en un momento en el que la ciudadanía y el mundo necesitan esas voces distintas, esas voces de esperanza y de propuestas que realmente vayan a calmar la preocupación y la incertidumbre que tanta y tanta gente tiene en estos momentos. 

Creo que es evidente que Sánchez es un referente a nivel mundial del progresismo y, por lo tanto, conseguir aglutinar en Barcelona este encuentro es fundamental

P: ¿Y qué papel tiene el PSOE y, particularmente, Sánchez, en la posible formación de una internacional pacifista como resultado de este encuentro?

R: Creo que es evidente que hoy Pedro Sánchez es un líder y un referente a nivel mundial del progresismo, de los derechos humanos, de la solidaridad y, por lo tanto, conseguir aglutinar en Barcelona, en nuestro país, este encuentro es fundamental porque demuestra que desde los gobiernos progresistas también es posible hacer estas políticas en las que se combine el crecimiento económico con el respeto a los derechos humanos y con la justicia social. Hoy el gobierno de España es un claro ejemplo de todas estas cuestiones: un país que crece por encima de la media europea en materia económica, pero que, además, es capaz de garantizar y de sostener la justicia y el bienestar social. Por eso creo que es muy oportuno el encuentro en estos momentos en nuestro país y liderado por nuestro presidente del Gobierno y secretario general del partido.

P: ¿De qué forma podría influenciar esta internacional pacifista un cambio de la situación geopolítica en el mundo?

R: En primer lugar, creo que es importante encontrarnos, hablar, escucharnos y ser capaces de poner propuestas encima de la mesa. Ese es el ejercicio que haremos durante estos dos días en Barcelona. Y luego ir viendo cómo podemos materializar esta cooperación, que no sé si será a través de la creación de una organización estructurada. Nosotros lo entendemos más como la cooperación entre distintas organizaciones progresistas en un espectro muy amplio que tiene que ver con la política, pero que también tiene que ver con el mundo académico, con la sociedad civil, con los sindicatos y con la cultura. Un movimiento que va mucho más allá de lo que puede ser una organización política y que también tiene que ver con un movimiento ciudadano. Por lo tanto, yo estoy a la expectativa y muy esperanzada de que este sea un primer paso importante en ese sentido.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio