La dimisión de Carlos Angrisano como secretario general de las Nuevas Generaciones del Partido Popular provocó un llamativo ruido mediático, fruto de la petición que realizó de votar a Vox en el comunicado con el que anunciaba que dejaba su cargo. El que fuera líder de los jóvenes del PP aseguraba que los de Feijóo han abandonado "la mayoría de las convicciones" que llevaron a numerosos militantes a afiliarse.
Tras esta controvertida noticia, el Partido Popular ha elegido un sucesor para Carlos Angrisano. Gaditano, formado en arquitectura y diputado en el Congreso, Miguel Ángel Sastre Uyá ha sido elegido para tomar el relevo y liderar a las filas más jóvenes del Partido Popular.
Durante casi cuatro años fue parte de un estudio de arquitectura, para pasar en el 2021 a formar parte del gabinete de José Luis Martínez Almeida, donde, a pesar de estar recién licenciado, desempeñó funciones como asesor del alcalde de Madrid en materias relacionadas con urbanismo, arquitectura y modelo de ciudad, así como en la preparación de discursos y estrategia institucional. Fue en el 2023 cuando dio el salto al Congreso de los Diputados, al obtener un escaño en la circunscripción de Cádiz, siendo ahora representante de su partido en diferentes comisiones de esta Cámara, como la de Ciencia, Innovación y Universidades; la de Juventud e Infancia; o la de Vivienda y Agenda Urbana.
Además de ello, Sastre Uyá cuenta con presencia en el ámbito mediático, al ser tertuliano en diferentes programas de Canal Sur Radio y contar con una columna de opinión en el periódico La Voz de Cádiz, del grupo Vocento. Como dato curioso, en 2025 se convirtió en el pregonero más joven de la historia de la Semana Santa de Cádiz, algo llamativo teniendo en cuenta su ya vinculación política al Partido Popular.
Provocó que llamaran "caciquil" a Almedia
Su incorporación al gabinete de José Luis Martínez Almeida en el Ayuntamiento de Madrid no provocó, si quiera, polémica, entre la oposición, sino que lo hizo en las filas de su propio partido y, más concretamente, en el colectivo de Nuevas Generaciones. Los militantes más jóvenes del partido acusaron, en aquel momento, de “caciquil” a Almeida, de quien lamentaron que operó de una forma “muy poco ética” y con un “uso abusivo de la institución que representa”, tal y como recogió entonces, allá por 2022, ElPlural.com.
El enfado dentro de NNGG vino por dos nombramientos a dedo, uno de ellos el de Miguel Ángel Sastre Uyá, que en aquel momento comenzaba a trabajar como arquitecto. Sus propios compañeros criticaron que el ahora nuevo líder de los jóvenes del PP fuera nombrado “sin experiencia alguna en los campos que desempeña”. Desde dentro las fuentes del partido aseguraban que la conexión parecía responder a una relación de “amistad y recomendación” por parte de Bea Fanjul.
Aquel nombramiento como asesor para el grupo municipal suponía acceder a un puesto de trabajo nivel 28 en la administración pública, en cuyo caso la retribución se elevaba hasta los 58.671,98 euros anuales mínimo, conforme se muestra en las tablas salariales del personal.
Criticado por su petición de abordar la vivienda cuando Almeida decidió no intervenir
Miguel Ángel Sastre Uyá, quien en su haber cuenta con un piso en Madrid y otro en Cádiz, vivió un momento de polémica en el 2024, cuando en el Congreso de los Diputados reprochó la manera en la que el Ejecutivo nacional aborda el problema de la vivienda.
En aquel momento, Uyá puso el foco sobre los “incentivos fiscales” que desde Moncloa se incluían en las leyes y que, según aseguraba, estaban provocando la “reducción de otros incentivos fiscales que ya existían” y que “los propietarios lo tengan muy difícil para acceder a ese tipo de incentivos fiscales”. No solo eso, sino que indicaba que “en el ámbito de la oferta, al intervenir el mercado provocan que se genere inseguridad jurídica y esto hace que muchas viviendas del mercado salgan”. Además, culpaba al Ejecutivo de estar "reduciendo también la oferta porque al favorecer el fenómeno de la ocupación están haciendo que muchos propietarios no se sientan seguros para poner su vivienda en el mercado”.
Aquellas palabras resonaron entre muchos y resultaron llamativas, ya que en el tiempo que formó parte del gabinete de José Luis Martínez Almeida, donde desempeñaba labores de urbanismo, arquitectura y modelo de ciudad, fue parte de una forma de hacer política que se negaba a realizar cualquier tipo de acción encaminada a rebajar la tensión del mercado inmobiliario. Prueba de ello es que Almeida respondió a una publicación de la red social 'X' de Más Madrid diciendo "exacto". En aquella publicación, Más Madrid se preguntaba qué estaba haciendo Almeida para regular los precios de la vivienda, incluyendo una foto en la que podía leerse "nada".