El Partido Popular ha iniciado una nueva fase de su estrategia política con un cambio de lenguaje que no pasa desapercibido. Tras asumir durante los últimos meses conceptos como la "prioridad nacional" —incorporada a los acuerdos autonómicos con Vox—, la dirección de Alberto Núñez Feijóo ha comenzado a popularizar ahora una nueva expresión: "reconstrucción nacional".
Un giro discursivo que busca presentar al líder popular como el impulsor de una transformación profunda del Estado tras una eventual salida de Pedro Sánchez de La Moncloa, pero que también acentúa la convergencia retórica entre el PP y la formación de Santiago Abascal en plena carrera hacia el ciclo electoral de 2027.
La nueva terminología comenzó a extenderse desde la cúpula popular a finales de junio. La primera dirigente que la incorporó de manera sistemática fue la eurodiputada y vicesecretaria de Coordinación Sectorial, Alma Ezcurra, una de las figuras más próximas a Isabel Díaz Ayuso dentro de la estructura nacional del partido. Posteriormente la asumieron el propio Feijóo, la portavoz parlamentaria Ester Muñoz y, finalmente, el secretario general, Miguel Tellado, hasta convertirla en uno de los ejes del relato político de Génova.
Un relato de ruptura y no de continuidad
El objetivo declarado por la dirección popular consiste en transmitir que una eventual victoria electoral no supondría únicamente un relevo en el Gobierno, sino una revisión integral de las políticas impulsadas durante la etapa de Sánchez.
Fuentes del PP sostienen que el partido pretende convencer al electorado de que no aspira simplemente a administrar la herencia del actual Ejecutivo, sino a impulsar una reforma estructural de las instituciones, la legislación y la organización del Estado.
Ese planteamiento responde también a una reflexión interna sobre la evolución demoscópica del partido. Pese al desgaste político y judicial que afecta al Gobierno socialista, los populares llevan prácticamente dos años instalados en una franja electoral muy similar a la obtenida en las elecciones generales de 2023. En Génova consideran que ese estancamiento exige elevar el tono político para movilizar a un electorado que otorgue un respaldo suficientemente amplio como para reducir la dependencia parlamentaria de Vox.
La presión del precedente de 2023
Dentro del partido continúa muy presente una idea repetida durante los últimos años por el expresidente José María Aznar: no resulta equivalente gobernar con un PP ampliamente dominante que hacerlo con una derecha más fragmentada y un Vox reforzado.
Ese análisis explica buena parte del endurecimiento del discurso popular. La dirección considera que necesita obtener un mandato electoral mucho más contundente que el registrado en 2023 para disponer de mayor autonomía política en una eventual negociación de gobierno.
La consigna que empieza a extenderse entre los dirigentes populares resume esa aspiración: ganar no basta; es necesario hacerlo con una ventaja suficiente para imponer el ritmo de la futura legislatura.
Derogar el "sanchismo"
La estrategia quedó anticipada por el propio Feijóo durante una entrevista concedida a finales de junio, en la que anunció un amplio programa de derogaciones y reformas legislativas si alcanza la Presidencia del Gobierno.
El presidente del PP avanzó entonces su intención de modificar o eliminar algunas de las principales normas aprobadas durante los últimos años, entre ellas la Ley de Memoria Democrática, la legislación sobre identidad de género, diversos cambios introducidos en el Código Penal, la política de vivienda, la regulación migratoria, la normativa sobre nacionalidad o la denominada ley del "solo sí es sí", además de revisar el funcionamiento de distintas instituciones del Estado.
El mensaje perseguía trasladar la idea de un cambio político de gran alcance, sustentado en una revisión profunda de las políticas desarrolladas durante la etapa socialista.
Una narrativa cada vez más próxima a Vox
El uso creciente del concepto "reconstrucción nacional" no constituye un fenómeno aislado. Llega después de que el PP incorporara a sus pactos autonómicos con Vox la expresión "prioridad nacional", convertida por la formación de Santiago Abascal en uno de sus principales ejes ideológicos en materia de inmigración y acceso a determinados servicios públicos.
La sucesión de ambos conceptos ha alimentado las comparaciones entre ambas formaciones, especialmente porque los dos apelan a una visión regeneradora del Estado basada en una ruptura con el ciclo político abierto desde la llegada de Sánchez al Gobierno.
Aunque en Génova rechazan cualquier identificación con el programa de Vox, la evolución del discurso evidencia una aproximación creciente a marcos narrativos que hasta hace poco eran patrimonio casi exclusivo de la formación ultraderechista.
Ayuso gana influencia en la estrategia nacional
Ese desplazamiento discursivo coincide además con el creciente peso político del sector próximo a Ayuso dentro de la dirección nacional del PP.
La incorporación de perfiles como Ezcurra o el nombramiento de Ignacio Dancausa al frente de Nuevas Generaciones reflejan una apuesta por reforzar la denominada "batalla cultural", una estrategia basada en confrontar abiertamente cuestiones identitarias, educativas o ideológicas que hasta ahora ocupaban un papel secundario en el discurso de Feijóo.
Desde el PP madrileño subrayan que existe plena coordinación entre la presidenta autonómica y la dirección nacional, pese a las diferencias de estilo. En Génova también defienden que la actual sintonía interna permite combinar el perfil institucional del líder gallego con una comunicación más contundente en asuntos culturales y sociales.
La carrera hacia 2027
La nueva narrativa responde, en definitiva, a una doble necesidad política: consolidar una alternativa reconocible frente al Gobierno socialista y competir por el espacio ideológico de la derecha en un escenario donde Vox mantiene capacidad para condicionar la agenda pública.
En esa competición, el Partido Popular ha ido sustituyendo el discurso inicial de moderación por un relato de transformación profunda del Estado. Un cambio que, según sus dirigentes, pretende movilizar al electorado conservador, pero que también estrecha las fronteras discursivas con Vox mediante conceptos que ambos partidos comparten cada vez con mayor frecuencia.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.