El presidente del Tribunal Constitucional (TC), Pedro González-Trevijano, se ha pronunciado sobre una posible reforma de la Constitución. Ante los micrófonos de la Cadena SER, el magistrado ha recalcado la necesidad de un clima de “distensión política” y una “hoja de ruta” para abrir una vía para la modernización de la Carta Magna, amén de saber “qué se reforma, por qué y de acuerdo con qué criterios”.
La celebración del Día de la Constitución Española ha reabierto el debate sobre la necesidad o no de afrontar una reforma de la Carta Magna. Sin embargo, el clima político que se vive en España hace compleja su renovación. Al menos a ojos del presidente del Tribunal Constitucional, Pedro González-Trevijano. El magistrado, en declaraciones a la Cadena SER, cree que actualmente no se dan las condiciones siquiera para afrontar un debate para la reforma de la Constitución.
“Cuando uno se encuentra en situaciones enconadas, repentinamente, el contexto cambia”, comenzaba Trevijano, al tiempo que remarcaba la existencia de “ventanas abiertas” a lo largo de la historia en las que es posible “el acuerdo y el compromiso”. Pero ese escenario no por el que pasa España en la actualidad. Ha de existir, a su juicio, un clima de “distensión política”, una hoja de ruta y conocer en profundidad “qué se reforma, por qué y de acuerdo con qué criterios”.
Trevijano ha insistido en que la clave se encuentra en mantener los principios que definieron la Constitución, pero también ha mencionado algunas “reformas puntuales” que se deberían abordar como la organización territorial del Estado o una mención explícita al proceso de construcción europea y Unión Europea. El presidente del Constitucional ha aludido también a la eliminación de la discriminación por razón de sexo en la sucesión a la Jefatura del Estado. Aprovechando este punto, ha reclamado a las formaciones políticas que están obligadas a “hacer el esfuerzo de ponerse en común” para la renovación de los órganos constitucionales. “Deben renovarse en tiempo y forma”, ha apuntalado”.
Retomando la reforma constitucional, Trevijano ha resaltado la “validez y la razonabilidad” de acometer una reforma de la Carta Magna, a pesar de la vocación de permanencia de la misma. “Simultáneamente, las generaciones modernas tienen derecho a organizar su vida jurídico-política de acuerdo con las exigencias de los nuevos tiempos”, ha puntualizado.