Nicolás Ernesto Maduro Guerra es el único hijo biológico del mandatario venezolano capturado por EE.UU. el pasado fin de semana, Nicolás Maduro. Y todo apunta a que se ha convertido en una figura clave para el futuro del régimen “madurista”. “Nicolasito”, como a veces le llaman, tiene 35 años y es diputado en la Asamblea General de Venezuela.

Su perfil se aleja del prototipo chavista porque representa a una generación que no vivió con tanta intensidad el golpe de Estado de Hugo Chávez y su llegada al poder. Acostumbra a leer periódicos internacionales progresistas, como El País o The Washington Post y a abrazar la alternancia democrática.

Días antes de las elecciones presidenciales venezolanas de julio de 2024, Maduro Jr. reconoció que si ganaba el candidato opositor a su padre, Edmundo Gonzalez,  no tendrían problema en desalojar el poder. Al día siguiente, Diosdado Cabello, el número dos del chavismo, pareció reprenderle: “la revolución debe estar más firme que nunca y los jóvenes no habían vivido los momentos duros, los de resistencia”.

Nicolás ha estado siempre vinculado al chavismo. Con apenas 22 años era el jefe de inspectores de Presidencia de la República, a los 23, coordinador de la Escuela Nacional de Cine; y ahora, es encargado de asuntos religiosos del PSUV, el partido oficialista. Además, participó en los diálogos en México del chavismo con la oposición en busca de un acuerdo de entendimiento político que nunca se dio.

Maduro Guerra estaba informado de los asuntos de Estado y ejercía como consejero íntimo de su padre. Acostumbra a compartir su activismo en sus perfiles de redes sociales e informaba a Maduro de lo que ocurría en plataformas como Instagram o X.

De adolescente, Chávez le recomendó hacer el servicio militar, pero él prefirió estudiar la carrera de Economía y música en el sistema de orquestas venezolano, que dirigía el célebre José Antonio Abreu.

Tras la encarcelación de su padre, Nicolás se ha posicionado en la primera línea visible del régimen junto con los hermanos Rodríguez, Delcy y Jorge, nueva presidenta encargada de Venezuela y presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. El presidente de EE.UU., Donald Trump, asegura que controla el país latinoamericano, pero de facto, Delcy Rodríguez es la mandataria a la cabeza de su país y se encuentra rodeada por el mismo círculo político y militar que acompañaba a Maduro. 

En la Asamblea, el día de la investidura, Maduro Guerra acaparó mucho protagonismo. Emocionado, al borde de las lágrimas, mandó un mensaje a su padre y a la primera dama, Cilia Flores, la segunda pareja de su padre: “Y a ti, papá, te digo, hiciste de todos nosotros, en la familia, gente fuerte. Aquí estamos cumpliendo hasta que regreses. La patria está en buenas manos, papá, y pronto nos vamos a abrazar aquí en Venezuela. Y vas a ver a los muchachos. Cilia –en referencia a sus tres hijos–. Los vas a ver, los vamos a ver. ¡Qué viva Venezuela! ¡Qué viva la patria!”, dijo Maduro Guerra.

Además, para disipar los rumores de traición al régimen por parte de los Rodríguez,  se dirigió con el nombre completo a la nueva presidenta, “Delcy Eloina”, en una señal de colegaje.

Mi apoyo incondicional –dirigiéndose a ella– a la tarea tan dura que te toca. Cuenta conmigo, con mi familia. Cuenta con nuestra firmeza para tomar los pasos correctos al frente de esta responsabilidad que hoy te toca. [Estamos] en unidad absoluta para lograr los objetivos de la paz en Venezuela y sacar al país adelante. ¡Que regresen Nicolás y Cilia!”, espetó el hijo de Maduro.

Así, Maduro Guerra ha reiterado su lealtad a Maduro, al que reconoce como presidente "auténtico" y "constitucional" de Venezuela. "Maduro, desde donde está, está orando. Maduro donde está, nos manda la energía. Maduro, conozco a Nicolás Maduro (...) y yo sé que, donde está, nos llama a la lucha, a liderar el pueblo, nos llama a que estemos en la calle", ha añadido.

"Estamos bien, estamos tranquilos. Nos van a ver en la calle, al lado de este pueblo. Nos van a ver levantando las banderas de la dignidad. Y nos quieren ver débiles, pero no lo van a hacer. Claro que nos duele, pero, se los juro por mi vida, se los juro por mi papá, se los juro por Cilia, vamos a salir.

Me llamó mucha gente hoy, aún, mucha gente espiritual, evangélica, pero mucha gente de mucha fe y todos, sin ponerse de acuerdo, sin conocerse, y hasta sin llevarse bien, me decían de esta salimos, y el presidente Nicolás Maduro Moros va a volver", reclamó Maduro Guerra.

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