Mariano Rajoy incumple una tras otra sus promesas electorales y todos se lo recuerdan, desde los ciudadanos indignados hasta sectores de la sociedad como las víctimas del terrorismo o las organizaciones ultracatólicas a las que en la oposición usó para conseguir el poder; también los obispos, que le reprochan que ahora se esté planteando dar marcha atrás a su reforma del aborto. La Conferencia Episcopal, que se mete de lleno en política, le ha dicho al Gobierno que “los compromisos electorales plasmados en un programa hay que cumplirlos” para que los votantes no se sientan perdidos.

El Gobierno desorienta a los votantes
El secretario y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, ha sido el encargado de lanzar el duro, y político, mensaje a Rajoy: "Los compromisos electorales plasmados en un programa hay que cumplirlos para orientación de los votantes", ha dicho claramente.

La mala noticia
En declaraciones a los periodistas previas a inaugurar en Santa Marta, SSalamanca, una jornada dedicada al presbiterio diocesano en el marco de la VIII Semana de Pastoral, Gil Tamayo ha tildado de "mala noticia" que el Partido Popular pueda retirar la reforma de la Ley del Aborto.

Gil Tamayo ha argumentado que la elección por la vida es "una opción de humanidad" y que el proyecto de Ley del Aborto "tutelado por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, abría puertas a un cambio sustancial de pasar de la ley de plazos a una ley de supuestos". El portavoz de la Iglesia ha subrayado que "si hoy cuesta sacar adelante una ley que tutele un poco más la defensa de la vida humana desde el momento de la concepción es que algo está pasando y tenemos un déficit de humanidad en la sociedad".

¿Qué hace la Iglesia por la mujer?
Gil Tamayo ha añadido que también la Iglesia está llamada a "hacer su examen de trabajar por ayudar a la mujer y a la vida del ser concebido y no nacido dentro de ese marco general de propuesta de servicio que nos pide el Evangelio".

La escasez de sacerdotes
El portavoz de la Conferencia Episcopal Española se ha referido, además, a la escasez de vocaciones sacerdotales, que ha atribuido a "una escasez de generosidad de los matrimonios con respecto a su apertura a la vida". Ha recordado que España es uno de los países con el índice más bajo de natalidad y así ha puesto como ejemplo que cuando en una familia sólo hay un hijo "a la hora del compromiso para siempre y a la hora de la entrega a Dios las cosas se ponen más difíciles".