“Los presidentes (de las autonomías gobernadas por el PP) no son responsables de que 2,6 millones de votantes hayan decidido abandonarnos. No, los responsables tienen nombre y apellidos y están todos en la séptima planta de la sede madrileña de Génova”, asegura a ELPLURAL.COM un destacado miembro del Comité Nacional, que señala a la secretaria general, María Dolores Cospedal, como la máxima responsable, “después de Rajoy”, de la debacle electoral sufrida por los conservadores en las elecciones europeas. Conclusión a la que llega tras finalizar, prácticamente,  todas las reuniones que distintos miembros de la dirección nacional, sobre todo Carlos Floriano y Javier Arenas, han mantenido con los llamados barones territoriales del partido para analizar los resultados electorales en su respectivas zonas, y que algunos de ellos han alzado este martes la voz para señalar a Cospedal el camino tomado por la presidenta socialista de Andalucía, Susana Díaz, quien ha renunciado a liderar el PSOE porque prefiere mantener su compromiso con los andaluces y porque considera incompatibles ambos cargos.

“En misa y repicando”
Todo parece indicar que Mariano Rajoy, distanciado de Cospedal desde que ésta le “vendió” ante el juez Ruz, señalándolo como responsable del “finiquito en diferido” de Bárcenas, o por haber realizado torpes maniobras en Andalucía para poner a uno de los suyos sin conseguirlo, tomará nota del descontento de sus barones y llevará a cabo profundos cambios en la dirección del partido, donde la actual secretaria se encuentra, hoy por hoy, con un pie y medio fuera de Génova. “Se dijo por activa y por pasiva que era imposible compatibilizar la Secretaría General con la presidencia de Castilla-La Mancha”, añaden las mismas fuentes, “no se puede estar en misa y repicando, y menos todavía si tu categoría no llega a la de monaguillo”.

La corrupción salpica a Cospedal
Pero no solo las incompatibilidades minan la credibilidad de Cospedal, también los supuestos casos de corrupción que afectan directamente al PP dejan muy tocada y señalada a la secretaria general, bajo cuyo mandato se pagó en B parte de la reforma de la sede de Génova dirigida por ella personalmente, además de recibir una mordida de 200.000 euros para financiar su campaña electoral en Castilla-La Mancha, según declaración de Bárcenas en sede judicial, extesorero que también la señaló como perceptora de sobresueldos y otras cantidades. “Estas eran las manos que entregaban los sobres a la señora Cospedal”, llegó a decir desde la cárcel de Soto del Real vía plasma.

De la exasperante lentitud de Rajoy…
En este sentido, son públicas las críticas vertidas por la mayoría de los barones, empezando por el gallego Feijóo, que señala a la corrupción como una de las causas del nefasto resultado electoral, pasando por el castellano y leones Herrera, continuando por el valenciano Fabra y llegando al extremeño Monago. Todos han instado a Mariano Rajoy a abandonar su exasperante lentitud a la hora de tomar decisiones y aplicar ya su propia reflexión del 26 de mayo cuando reunido el Comité Nacional, y conociendo el abandono de Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoció que había “que administrar los resultados con inteligencia”. Todos ellos coinciden en ir más allá del  “frikismo de Arriola” y lamentan la inexistencia de la obligada coordinación entre el Gobierno y el partido. “Está claro que mientras que Sáenz de Santamaría sea vicepresidenta y Cospedal secretaria general, esa coordinación no será posible”, agregan, “y como Soraya seguirá en La Moncloa, entonces, solo queda una salida: el cese o dimisión de Cospedal”. O es así, “o las autonómicas y municipales no llegamos, y si llegamos el correctivo será histórico”, finaliza diciendo

…A los cambios pedidos por Aguirre
De la misma idea de la baronía citada es la presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre, única que se atrevió a corregir públicamente a Cospedal cuando en la noche electoral la secretaria general hizo “un balance positivo” del resultado de las elecciones europeas. Aguirre no tuvo reparos en analizarlos con una “enorme preocupación”, para seguidamente pedirle a Rajoy cambios “internos y externos” en el partido, o lo que es lo mismo, la salida de la secretaria general. El “verso suelto” tiene pendiente, por otro lado, un gran acto en Madrid donde, sin lugar a duda, saltarán chispas y surgirán decenas de titulares.