Poco después de las 9 de la mañana, la concejal y portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, hacía entrada en el Juzgado de lo Penal número 6 de Madrid, situado en el número 11 de la calle Julián Camarillo de Madrid. Allí se ha celebrado la vista oral que juzga el llamado asalto a la capilla del campus de Somosaguas de la Universidad Complutense. Unos hechos ocurridos hace casi un lustro, y por el que el fiscal pide un año de cárcel para la dirigente de Podemos.

“Disculpas”
En su declaración, la dirigente de Podemos ha pedido "disculpas" si alguien se sintió ofendido por la protesta en la que se manifestó con el torso descubierto en la capilla de la Universidad Complutense en 2011 ya que su intención no era atentar contra los sentimientos religiosos.



“El torso desnudo”
Maestre ha manifestado que fue una protesta pacífica en la que se quitó la camiseta y se quedó en sujetador al ver que lo hacían otras compañeras pero ha estimado que "el torso desnudo no tiene que ser una cosa ofensiva". Después, ha insistido en que el objetivo de los participantes en el acto, el 10 de marzo de 2011, era manifestar que entendían que la universidad pública de un Estado aconfesional no es sitio para una capilla de la iglesia.

“No lo volvería a hacer”
No obstante, Maestre ha dicho que vistas las consecuencias "no lo volvería a hacer" aunque ha mantenido que "no era consciente de que estaba cometiendo un delito sino que era una protesta como otras de tipo político".

Diálogo con Osoro
La dirigente de Podemos también ha relatado que se puso en contacto con el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, para explicarle cuál era el sentido de la protesta, y ha asegurado que aceptó las disculpas que le presentó. Ha añadido además que el arzobispo le comentó que es importante que desde las instituciones y los cargos públicos se defienda y se respete la libertad religiosa, algo que Maestre ha dicho que comparte.

La Fiscalía pide cárcel
Explicaciones que no han convencido a la Fiscalía, que ha mantenido su petición de pena de un año de cárcel por presunta comisión del delito contra los sentimientos al entender que las formas con las que realizaron la protesta se enmarca dentro de la responsabilidad penal y "no es admisible" en el Estado de Derecho, añadiendo que es una decisión de estricto "respeto a la legalidad" e instando a que nadie vea "fantasmas de crítica política".



"Profanación"
Así lo ha indicado la representante del Ministerio Público en la fase de conclusiones de la vista oral del juicio sobre los hechos acaecidos en 2011. En este sentido, ha lamentado que "a veces desgraciadamente" la Justicia actúe con pasos "lentos". "Estos hechos se hubieran enjuiciado igual si hubieran ocurrido dentro de una mezquita o una sinagoga", ha concluido la fiscal tras asegurar que lo ocurrido en la capilla, a su juicio, puede considerarse "profanación" aunque no hubiera ceremonia religiosa en ese momento, por la forma de la protesta y las consignas que se profirieron.