El préstamo de 1,2 millones de euros que el Rey concedió a su hija Cristina para ser destinado a su palacete en el exclusivo barrio barcelonés de Pedralbes fue “una donación” según se desprende de correos electrónicos desvelados por el exsocio del duque de Palma, Diego Torres. La Casa Real, sin embargo, mantiene que se trató de “un préstamo sin intereses”. El asunto tiene trascendencia fiscal, ya que los préstamos están exentos del Impuesto sobre Trasmisiones Patrimoniales.

200 millones de pesetas "donados" por el Rey
Un mensaje de Urdangarin enviado al contable de Nóos en 2004, Marco Tejeiro,  ha levantado la liebre. En ese correo electrónico de la nueva serie que Diego Torres ha desvelado, y al que ha tenido acceso El Mundo, el duque de Palma explicaba el coste de la vivienda que comparte en propiedad con la infanta Cristina y los ingresos con los que contaba, entre ellos 1,2 millones de euros, “200 millones de pesetas”, que identifica como “donación”.

Dos transferencias de 600.000 euros
Según datos registrados por la Agencia Tributaria, el Rey realizó dos transferencias de 600.000 euros a favor de una cuenta conjunta de Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina. En un informe enviado al juez instructor del caso Nóos, José Castro, Hacienda precisa que se trata de dos movimientos, uno del 30 de julio y otro del 29 de septiembre de 2004. Del ordenante no queda duda: “SM D. Juan Carlos de Borbón y Borbón”.

La infanta declaró  un préstamo
Según la investigación de Hacienda, la infanta Cristina declaró el dinero como “préstamo” en sus declaraciones por el Impuesto sobre el Patrimonio de los ejercicios 2004, 2005, 2006 y 2007. En 2011, cuando este impuesto fue rehabilitado, la hija del Rey no lo declaró porque no estaba obligada a hacerlo por residir en el extranjero. Un año después, en 2012, sí lo incluyó, aunque por el importe de 1.050.000 euros, dejando entrever que ya habría devuelto un total del “préstamo”, 150.000 euros.

La hija del Rey evitó pagar el Impuesto sobre Transmisiones
La relevancia que tiene haberle dado tratamiento de préstamo en lugar de “donación” como afirmó Urdangarin es que los préstamos están exentos del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, frente a las donaciones por las que se tiene que pagar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

A partir de 800.000 euros, la persona que recibe una donación tiene que pagar un 34% del impuesto, y las cuotas pueden aumentar en función del patrimonio preexistente del donatario.