El epicentro de la discusión política se ha focalizado en las últimas horas en las bajas laborales. Alberto Núñez Feijóo apostó este lunes por recortes de sueldo y prestaciones a trabajadores que se acojan a este derecho por incapacidad temporal, una promesa que enmarcó en caso de ganar las próximas elecciones generales y que impulsará “con o sin acuerdo” de sindicatos y agentes sociales. Dejando a un lado los consiguientes reproches que emanaron del Gobierno central, cabe destacar un actor que se mostró de acuerdo con el líder del Partido Popular: Antonio Garamendi.

Es conocida la percepción negativa del presidente de la CEOE sobre el aumento de la incapacidad temporal en los últimos años, coincidiendo este martes con los reproches que vertió sobre los sindicatos, organizaciones a las que culpó de “no estar siendo responsables” con esta cuestión. “Los menores de 35 años se han perdido nueve millones de días. Se siguen pidiendo bajas los lunes y los viernes”, reprochó.

“Todos los días faltan 1,4 millones de personas a trabajar en España. No culpamos a nadie, pero es la realidad. Es un impuesto encubierto a las empresas. Por eso hemos pedido que del día cuarto al 15º nos excluyan de ese pago o que a partir del 365º, si no se sabe nada, lo mismo. No queremos ‘sobrepagar’”, agregó Garamendi.

En la parte contraria, desde UGT y CCOO, viene advirtiendo de que, si el paradigma empresarial no cambia de parecer, podrían producirse movilizaciones sectoriales si no se desbloquean los convenios del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC).

En términos políticos, no es la primera vez que el principal mandatario de la patronal se postula en contra de las bajas laborales. El pasado mes de febrero, además de postularse en negativo hacia la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), voces de la CEOE reprocharon al Gobierno central que “no esté poniendo medios” para solventar la “sangría” de incapacidades laborales temporales, que oscilan a un coste mencionado este martes por Feijóo de 30.000 millones de euros.

Garamendi y Feijóo caminan por la misma senda

Una postura que coincidió prácticamente en tiempo y forma con las palabras de Núñez Feijóo acerca del absentismo. Desde el Círculo de Empresarios Vascos, el líder de Génova abogó por reducir sueldos y “prestaciones” a aquellos trabajadores que no acudan a sus respectivos puestos de trabajo por baja, permisos o ausencias de indiferente calado.

De esta manera, el líder conservador avanzó que, de ganar las elecciones generales en 2027 y alcanzar el mando de La Moncloa, tomará “una decisión con el absentismo”, incluso dejó caer que podría hacerlo “con o sin acuerdo” de los agentes sociales. “Que casi 1.200.000 personas no acudan a trabajar todos los días es algo que España no se puede permitir”, reprochó desde el acto de empresarios vascos, reiterando que ésta “no es una cuestión para discutir”.

“Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, ¿qué quieren que les diga?”, continuó preguntándose, sin importar que la incapacidad temporal se trate de una cuestión familiar, de salud o terceros motivos. “Es un cáncer que no podemos pagar”, reiteró subrayando su posición al respecto.

Asimismo, culpó a la Administración pública de estar permitiendo –y cuyo argumentario sigue las bases del esgrimido en los últimos tiempos por Garamendi- de que “un ciudadano pueda darse de baja y no ir a trabajar sin justificación, y siga teniendo el mismo sueldo y las mismas prestaciones, pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene”.

Como ejemplos prácticos, Feijóo situó los casos de Insalud –donde ha dicho que era “una fábrica de bajas” al repartírselas entre médicos y enfermeras- y en Correos –“donde faltaban a trabajar 5.000 personas todos los días”-. Ambas entidades fueron presididas por el actual líder de Génova, entre 1996 y 2000 y hasta 2004, respectivamente.

En esencia, Feijóo abogó por retomar este debate de la mano de “las comunidades autónomas, el Gobierno central, la patronal y los sindicatos”, con la intención de llegar a un pacto, porque “todo aquello que supere un 4% o 5% de absentismo, tiene un enorme porcentaje de fraude”. “Y, si no llegamos a un acuerdo, pues qué le vamos a hacer”, incidió.

Reproches por parte del Gobierno central

Ante tales posturas sobre los derechos laborales de los trabajadores, las reacciones desde Moncloa no se hicieron de esperar. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pese a que se encuentra en Turquía por la Cumbre de la OTAN, replicó en redes sociales que “los derechos no se recortan, se defienden”.

“Quien llama 'cáncer' a las bajas laborales y propone que los trabajadores enfermos cobren menos deja claro de qué lado está. Nosotros estamos del lado de quienes madrugan, trabajan y merecen protección cuando la salud les falla”, reprochó al líder de Génova.

Misma senda la que siguió la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien recordó que “estar enfermo no es una elección” y que “elegir desproteger a las personas trabajadoras cuando más vulnerables están, sí lo es”, en claro rechazo a la postura de Feijóo.

También la ministra de Sanidad, Mónica García, quien condenó que Feijóo hablase de “cáncer” y al que acusó de “estar mintiendo y ya de paso estigmatizando” sobre esta cuestión. “Las bajas son un acto médico y detrás de cada baja hay un profesional que la prescribe. Lo que hay que preguntarse es qué está enfermando a nuestra sociedad y ahí ahora mismo la vivienda es el mayor determinante social de la salud”, defendió en declaraciones al programa ‘Más vale tarde’ (laSexta).

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