La decisión de Alberto Núñez Feijóo de asumir como propia la denominada ley del "concebido no nacido", aprobada recientemente por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, ha reconfigurado el debate sobre el aborto en la derecha española. 

El anuncio del líder del Partido Popular de impulsar una norma similar en todo el país si alcanza La Moncloa ha sido recibido con satisfacción por las organizaciones antiabortistas, aunque estas consideran que el compromiso constituye ―únicamente― un primer paso hacia un objetivo mucho más ambicioso: avanzar en un marco legal que otorgue plena protección jurídica al embrión desde la concepción y, en consecuencia, cuestione el actual modelo de interrupción voluntaria del embarazo.

El movimiento supone también un cambio de estrategia política. Frente a las etapas en las que el debate giraba en torno a posibles restricciones directas al aborto —como ocurrió en Castilla y León con la polémica propuesta del denominado "protocolo del latido fetal", finalmente descartada tras la rectificación del presidente autonómico Alfonso Fernández Mañueco—, el nuevo discurso prioriza conceptos como la natalidad, la maternidad, el apoyo a las familias o el reconocimiento progresivo de derechos al concebido.

Ese desplazamiento del foco permite al PP acercarse a las demandas del electorado más conservador sin plantear abiertamente una reforma de la ley del aborto, una cuestión que históricamente ha generado importantes costes electorales entre los sectores moderados y, especialmente, entre el voto femenino.

La ley madrileña abre una nueva etapa

La norma impulsada por Isabel Díaz Ayuso constituye el principal precedente de esta nueva orientación política. La ley establece que, dentro del ámbito competencial de la Comunidad de Madrid, el concebido no nacido podrá ser considerado miembro de la unidad familiar cuando ello permita acceder a beneficios fiscales o ayudas públicas.

En la práctica, el texto amplía determinados derechos administrativos y sociales durante el embarazo, especialmente en materias relacionadas con las familias numerosas o determinadas prestaciones autonómicas. Sin embargo, el alcance simbólico de la iniciativa ha sido aún mayor que sus efectos jurídicos.

Las declaraciones posteriores tanto de la presidenta madrileña como de su jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, defendiendo que el concebido es una persona "desde el primer minuto" reforzaron una interpretación que coincide con uno de los postulados centrales del movimiento antiabortista: la existencia de derechos propios del embrión desde la concepción.

Feijóo ha asumido ahora ese planteamiento como referencia para una futura legislación estatal.

El lobby antiabortista celebra el avance... pero exige más

Las principales organizaciones "provida" consideran que el anuncio del líder popular supone una victoria política fruto de años de presión social e institucional. Sin embargo, ninguna da por satisfechas sus reivindicaciones.

La presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, Alicia Latorre, sostiene que si el concebido es reconocido jurídicamente como sujeto de derechos, la consecuencia lógica debería ser revisar la actual legislación sobre el aborto. A su juicio, ambas posiciones resultan incompatibles desde un punto de vista jurídico y moral.

En términos similares se pronuncian otras organizaciones del sector. Fundación +Vida reclama una legislación que proteja la vida "desde la concepción", mientras que Hazte Oír considera insuficiente la nueva orientación del PP y reclama medidas mucho más contundentes, entre ellas eliminar cualquier financiación pública relacionada con la interrupción voluntaria del embarazo o desarrollar nuevas normas destinadas a reforzar la protección del nasciturus.

Lejos de dar por cerrada la batalla, el movimiento antiabortista interpreta el anuncio de Feijóo como el inicio de una nueva fase de presión política.

Una estrategia compartida entre PP y Vox

Aunque ambos partidos mantienen diferencias sobre el alcance de sus propuestas, durante los últimos años han ido acercando posiciones en torno a un mismo marco argumental.

En los acuerdos de gobierno autonómicos firmados entre PP y Vox en comunidades como Andalucía, Extremadura, Aragón o Castilla y León apenas aparecen referencias explícitas al aborto. En cambio, proliferan iniciativas orientadas al fomento de la natalidad, el apoyo a la maternidad, la protección de la familia o la denominada "cultura de la vida".

Los planes de apoyo a la natalidad, las ayudas específicas a mujeres embarazadas o las campañas institucionales favorables a la maternidad han ido sustituyendo a las propuestas de prohibición o limitación directa del aborto.

Ese cambio responde también a un cálculo político. Según diversos analistas, resulta mucho más rentable electoralmente construir un discurso basado en incentivos familiares que abrir un conflicto frontal sobre los derechos reproductivos.

Expertos: una nueva batalla cultural

Especialistas en ciencia política consideran que esta evolución forma parte de una estrategia más amplia presente en numerosos movimientos conservadores internacionales.

El politólogo Javier Lorente, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, interpreta este enfoque como una fórmula políticamente más eficaz que el cuestionamiento directo del aborto. Según su análisis en El País, centrar el debate en la natalidad y en los derechos del concebido permite conectar con votantes conservadores sin provocar el rechazo que generan las propuestas de restricción explícita de derechos.

Lorente añade que este discurso conecta además con planteamientos demográficos presentes en parte de la derecha radical, que vinculan el descenso de la natalidad con la inmigración y defienden políticas públicas orientadas a favorecer el crecimiento de la población nacional.

Investigaciones académicas y análisis internacionales coinciden en señalar que los movimientos contrarios a los derechos sexuales y reproductivos han ido abandonando progresivamente un discurso exclusivamente religioso para adoptar un lenguaje basado en los derechos humanos, la protección de la familia o la conciliación, reformulando así sus objetivos políticos sin modificar su finalidad de fondo.

Feminismo, sindicatos y organizaciones de derechos humanos alertan del precedente

El anuncio de Feijóo ha generado una respuesta crítica desde organizaciones feministas, sindicales y de defensa de los derechos humanos.

CCOO y UGT califican la iniciativa como "un paso más en la agenda antiabortista" y consideran que abre la puerta a futuras restricciones del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo.

Desde la Asociación de Derechos Sexuales y Reproductivos se advierte de que reconocer derechos al concebido contribuye a construir un marco cultural que podría facilitar posteriores reformas legislativas.

En la misma línea, Amnistía Internacional alerta del crecimiento de una red internacional de organizaciones conservadoras que impulsan estrategias coordinadas para limitar el acceso efectivo al aborto mediante nuevas narrativas centradas en la protección de la maternidad, la familia o el descenso de la natalidad, más que mediante prohibiciones explícitas.

Hazte Oír incrementa la presión sobre la derecha

Paradójicamente, el endurecimiento del discurso del PP no ha rebajado la presión del activismo ultracatólico, sino que la ha intensificado.

Hazte Oír mantiene abiertas sus campañas para exigir compromisos escritos tanto al PP como a Vox y a otras formaciones de la derecha sobre cuestiones relacionadas con el aborto, la familia o los derechos LGTBI. La organización ha llegado incluso a retirar su apoyo electoral a Vox en algunos territorios cuando ha considerado insuficiente su compromiso con estas reivindicaciones.

La estrategia del lobby evidencia que la nueva aproximación del Partido Popular, lejos de cerrar el debate interno en la derecha sobre el aborto, puede haber inaugurado una etapa en la que las organizaciones antiabortistas se sientan legitimadas para reclamar reformas cada vez más profundas aprovechando el nuevo terreno político abierto por la ley madrileña y el compromiso expresado por Alberto Núñez Feijóo.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora