Este lunes podría ser la última comparecencia de Tania Sánchez como dirigente de Izquierda Unida. Sería en el acto que tiene prevista la aún candidata de IU con otros dirigentes, básicamente de Equo, Ganemos y Podemos dentro de la precampaña para las elecciones de mayo. Y esto, porque en la coalición dan por hecho un movimiento de Sánchez que tendría consecuencias no sólo políticas, sino también judiciales.

Un 'pásalo' pidiendo un 'golpe de dirección' en IU
Nos explicamos. En Izquierda Unida piensan que Tania Sánchez está a punto de abandonar la coalición. La justificación oficial se encontraría, en parte, en la negativa de la coalición a expulsar a sus portavoces en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, Gregorio Gordo y Ángel Pérez, ambos en  el grupo de oposición a Sánchez, está a punto de abandonar la coalición.

De hecho, en las filas de Izquierda Unida está circulando en las últimas horas un "pásalo" impulsado por el grupo más favorable a la 'inmersión' con Podemos , en el que se pide "una convocatoria de asamblea constituyente de militantes", la elección de "una dirección provisional", el reconocimiento de que "la IU auténtica" está con Alberto Garzón como referente federal y "confluir sin ningún tipo de excusa con Ganemos".

Un abanodono acompañado de una renuncia
Pero es que además, Tania Sánchez, de tomar esta decisión de abandonar Izquierda Unida, se encontrará, nos dicen, con una ventaja para sus problemas judiciales ante la querella que le ha presentado el PP de Rivas Vaciamadrid.

La renuncia de Sánchez iría acompañada por lo que se presentaría como el lógico abandono del escaño en la Asamblea de Madrid. Esto de hecho significaría su pérdida de aforamiento.

Reiniciar el proceso, que ya se vería después de las elecciones de mayo
A partir de ese momento los trámites de la causa contra ella, que se ven en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), quedarían anulados y tendrían que reiniciarse. En este caso, al haber dejado de ser aforada, los querellantes tendrían que acudir a la justicia ordinaria, y el caso se vería en el juzgado que correspondiera.

Este proceso podría tardar entre dos y tres meses en concretarse. Más tiempo, posiblemente, si Tania Sánchez recurriera la posible aceptación de la querella en el juzgado que acogiera la causa. El resultado sería que la vista se produciría casi con toda seguridad ya después de las elecciones del próximo mes de mayo, y a las que en ningún caso acudiría ahora Tania Sánchez como imputada.

Hemos preguntado en el entorno de Tania Sánchez sobre esta posibilidad. De momento sin encontrar una respuesta, aunque se nos ha asegurado que "esa forma de comportamiento no casaría con su forma de hacer".